La pareja histriónica

Publicado: enero 22, 2019 de Cristina Lago en Los amores patológicos
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histrionico

Pareja complicada e intensa donde las haya, vivir con el o ella es como sentirse un espectador en la sombra en una obra teatral en la que sólo puede haber un protagonista. Y ese protagonista no eres tú.

Imaginad a un famoso actor que rueda en unos espectaculares decorados cinematográficos. Imaginad que este actor llega del rodaje en el que por unas horas, ha sido Alejandro Magno, la reina Boadicea, un espartano, una estrella del deporte, el rey de Wall Street, un amante apasionado bregado en miles de aventuras para reunirse con su amada, un capitán pirata…

Una persona histriónica es el actor que sale del estudio, llega a su casa y sigue creyéndose Alejandro Magno o la reina Boadicea.

Personas intensas, vivaces, que parecen vivir para seducir y enganchar a todo público que se cruce por delante.  Las personalidades histrónicas son, ante todo, conquistadores. La búsqueda de la aprobación ajena, de su amor o admiración es parte de su épica (que no ética) personal. La aventura de enganchar admiradores es tan fascinante que rara vez dejan de intentarlo. Para ello, utilizan el armamento del que se sientan más seguros. Muchos utilizan su físico para atraer y son coquetos, obsesivos con la estética y temerosos de envejecer en ese sentido. Su sexualidad es superficial: ellos buscan aplausos, no polvos.

De hecho, la mayoría de estas personas tienen una relación compleja con su propia sexualidad. En general, llevan mal cualquier paso del ensueño a la realidad. Viven curiosamente desconectados de su ser físico y por tanto, del de los demás. El encontronazo con un cuerpo real o las limitaciones y defectos del propio, les genera cierto rechazo y angustia. Las disfunciones sexuales (anorgasmia, eyaculación precoz, impotencia), son comunes en estos perfiles.

Esto se extrapola a todos los aspectos de su vida en pareja. Aman el cortejo, pero se llevan un choque tremendo cuando de la película pasan a la rutina, la intimidad, ver al otro como es. De repente han dejado de ser Alejandro Magno y están convirtiéndose en Fulanito de Tal.

En ese proceso, su identidad se tambalea. La vida cotidiana carece de estímulos para ellos. Se ven abocados al vacío y el fantasma de la ansiedad asoma por la ventana de su inconsciente.

Por esta razón, la persona histriónica necesita tener y vivir varias vidas. Su necesidad de estímulo es tan intensa y perentoria, que desde fuera parecen criaturas de una energía sobrenatural. Ocupan su espacio y el de todos los demás. Las parejas de estas personas suelen ser hombres y mujeres que transmiten una sensación opaca, como si no estuvieran del todo allí. Si tienes una pareja con esta personalidad, seguramente sientas que solo puedes ser tú mismo/a cuando esa persona no esta presente.

El hombre o la mujer histriónicos, por definición son egocéntricos. Al igual que los narcisistas, necesitan reafirmarse a través de los demás. No de la manera en la que todos necesitamos cierra validación en la mirada ajena, sino de una manera forzada y disfuncional. Su necesidad de reafirmarse es tan desesperada, que no vacilan en manipular, mentir o cambiar de parecer cada cinco minutos.

Es el tipo de persona que se encuentra un día por la calle con su amigo Pepe y defiende acaloradamente la causa del aborto libre. Y al día siguiente se encuentra con su amigo Juan, más conservador, y con toda naturalidad adopta la postura contraria, con una pasión y convicción impresionantes.

Porque las personas histriónicas son en esencia, criaturas infantiles. Sus creencias de infancia están muy arraigadas, pero no consiguen crear un mundo de valores adultos.

Sus parejas, hasta que son conscientes de que están con alguien con un funcionamiento distinto, se sienten a menudo desconcertadas y engañadas. No es para menos. Ellos no saben que su pareja, hoy, es un personaje y mañana, sera otro y que cada vez se encuentran en una película distinta. Y que cuando ya se estaban haciendo a la idea de que su compañero histriónico era así y pensaba asá, de repente se encuentran con que el otro ya está desempeñando un nuevo rol.

A veces es como estar con un niño, de una fragilidad enternecedora; otras veces es como si detrás del niño hubiera una mente adulta con un increíble poder maquinador. Pueden tener una tormenta emocional de proporciones bíblicas y al poco rato, estar tranquilímos y frescos como lechugas. No transmiten consistencia ni una firme personalidad.

Las personas histriónicas se creen sus propias películas. Cuando seducen, se creen realmente enamorados de un ser maravilloso y lleno de cualidades extraordinarias. Cuando manipulan, lo saben, pero se justifican. Cuando mienten, también lo saben, pero culpan a los demás. Si cometiesen un crimen, serían de los que culparían a la víctima por cruzarse en su camino en ese mismo momento, en lugar de estar en su casa.

Cuando un día defienden el aborto, están verdaderamente enardecidos; cuando al otro día, lo atacan con saña, están legítimamente indignados. 

Es más fácil de entender si pensamos en personas que viven el momento en toda la extensión de la palabra. Pero ¡cada momento es distinto!.

Si no seducen con su físico, saben seducir por pena (el victimismo es un mecanismo fortísimo en estas personalidades). O con sus virtudes profesionales, u ofreciendo una clase de amor que solo se ve en las películas, o con una cháchara abrumadora e interminable que deja al otro aturdido por completo.

La necesidad de seducir del histrónico es más sencilla de entender cuando pensamos en alguien que se siente como un niño perpetualmente desvalido en busca de cuidadores que cubran necesidades afectivas. El origen de esta personalidad tiene mucho que ver con la relación con los progenitores, a menudo abusiva, intensa o castradora. De alguna manera, a estos niños no se les permitió espacio para crecer. Su paradoja es que se hicieron adultos para salir del cerco de sus padres y se pasan la vida adulta buscando a sus padres de nuevo. Para encontrarlos…y volver a huir.

Es curioso que las parejas de estas personas, suelen darse cuenta desde el principio de que su pretendiente es un poco diferente. Los ven exagerados e intensos y a veces no los toman demasiado en serio. El paso que damos para normalizar estás conductas y emparejarnos, muchas veces viene apurado por nuestra soledad o nuestra propia necesidad de amor. Si necesitas mucho algo, es fácil hacer la vista gorda ante algunos defectillos ¿no?

¿Cómo es la vida con una pareja histriónica? Tenemos, por un lado, a una persona que vive para el constante estímulo y la necesidad de aprobación ajena, que se escabulle de la intimidad y de la rutina y necesita vivir varias vidas al mismo tiempo. Por otro lado, tenemos (presumiblemente) a una persona neurotípica normal. Si tú eres la pareja del histriónico, te encontrarás a menudo cabreándote, frustrándote o intentando explicar con pelos y señales a tu pareja lo que significa la palabra empatía, compromiso o sinceridad.

Si es así, no pierdas tu tiempo. Si te interesa conservar esta relación, tu enfoque ha de ser totalmente distinto. Ni la rabia, ni la frustración, ni las mil explicaciones que puedas dar, harán la menor mella en tu pareja. Las relaciones con estas personas atraviesan crisis periódicas, que coinciden con los excesos del histriónico. Puede que en esas crisis y si sienten un verdadero miedo a perderte, estén más abiertos a la reflexión, pero ten en cuenta que, en cuanto las cosas vuelvan a la normalidad, sus defensas volverán a alzarse con una rapidez sobrenatural.

Cuando hablamos de un trastorno de personalidad, hablamos no de una enfermedad que pueda curarse, sino de una forma de ser. Poco común, quizás conflictiva, especial, sí: pero autoconsciente y cuerda. La persona histriónica puede ser perfectamente funcional a varios niveles. No es una persona demente, es una persona distinta.

La relación con un histrónico puede ser llevadera si se asume que tenemos a esta pareja algo alocada, infantil, imprevisible, intensa e egocéntrica y que tomemos un rol paternal o maternal, de cuidados, comprensión infinita y aceptación incondicional. Si además no nos importa que intente conquistar a todo bicho viviente, que sea más voluble que un día de viento en Kansas y que necesite vivir sus diez vidas adicionales para ser feliz, no habrá problema.

En cambio, si necesitas compartir escenario, ser el coprotagonista de tu propia historia de amor, intercambiar un lenguaje emocional equilibrado y empático y sentirte compañero de tu pareja, y no padre o madre, evalúa si te compensa seguir en tu relación y si es así, te recomiendo encarecidamente id ambos a una terapia para aprender a gestionar las particularidades de vuestra pareja y poder convivir sin entrar en una constante interacción tóxica.

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comentarios
  1. María dice:

    Maravilloso artículo! Como todos los que escribes,gracias te leo y ye releo, no sabes bien cuanto me has ayudado

  2. Yaiza dice:

    Hola Cris!! Hacía tiempo que no me volvías a tocar la “fibra sensible”… y en este artículo has dado de lleno. Con tus post me siento como cuando leo el horóscopo, que da igual el signo que lea, todos me parece que tienen algo de mi, o yo de ellos.. si les quito el encabezado, no sabría cuál soy yo.
    Aún con esto, hoy me gustaría hacerte una apreciación especial y personal, que me ha surgido al leer los dos últimos párrafos. No entiendo por qué siempre encasillas tanto el bien y el mal, lo que es una relación buena y lo que no, lo que se puede permitir y lo que no… desde mi experiencia, los tipos de relaciones son tan variados como los tipos de personas. Cada persona es un mundo y cada relación tambien. Y efectivamente hay personas que en una relación de pareja lo que quieren es sentirse “protectores” y otros “protegidos”, y salvadores y salvados, dadores y receptores, superiores e inferiores, admiradores y admirados… y no por eso son tóxicas las relaciones, no por eso son menos relaciones que las de otras parejas que vivan en “perfecto equilibrio”. El desequilibrio no es tóxico Cristina, tóxico es el daño, tóxico es algo que te enferma psicológicamente, que acaba con tu energía vital, que te hunde en un abismo y de lo que no puedes escapar. La relación con una persona histriónica, igual que las personalidades con transtorno límite, o los bipolares, o los esquizofrénicos.. no tiene por qué ser tóxica… Creo que tu opinión es muy extrema, al final leyendo todos tus artículos, parece que solo tienen derecho a amar, a ser felices y amados las personas serenas, sensatas, sinceras, equilibradas.. pues si es así, lo llevamos claro!! Yo creo que cada uno tiene derecho a amar y a sentirse atraído por lo que le venga en gana. El mundo sería más feliz si dejásemos de ponerle clichés a lo que es la relación perfecta y qué es lo que queremos, y nos centrásemos un poco más en ser felices con aquella persona a quien queremos, con todos sus vértices y sus aristas.

    • Hola Yaiza!

      Muchas gracias por leer y aportar, siempre un gusto saber de ti. Tengo en cuenta tu opinión, aunque también recuerdo que estamos hablando de trastornos de personalidad que se caracterizan, en este caso, por falta total de empatía, engaño, manipulación, muy a menudo infidelidades frecuentes…Añadiendo además que es un trastorno que se tiene que tratar y a menudo medicar y que estos pacientes son muy reacios a ambas cosas. Pocas personas están preparadas para aceptar todo esto sin grandes sufrimientos y renuncias y los sufrimientos y las renuncias cabrean, duelen, pesan y frustran. Está nunca va a ser una relación sencilla y fluida. Como comento al final, es altamente recomendable que ambos vayan a terapia. La pareja, para poder entender el trastorno y gestionarlo y la persona con el trastorno, para tratarse. Una persona con un TP de este tipo sin tratar es una auténtica bomba. No te digo nada que no te vaya a decir cualquier pareja de una persona con THP.

      Siempre he hablado de relaciones tóxicas, nunca he empleado el término “personas toxicas”.

      Abrazos

      • Yaiza dice:

        Estoy de acuerdo contigo, sin embargo, hoy en día el acceso a la información es tan sencillo que a menudo nos resulta fácil “encasillar” a las personas como si fuésemos verdaderos profesionales. Con que alguien, eventualmente, comparta una característica propia de algún transtorno, y además estemos en pleno “desasosiego amoroso”, ya nos tomamos el derecho de ponerle la etiqueta de bipolar, o de transtorno límite, o de histriónico.. o hasta le diagnosticamos un síndrome de Napoleón.. como el que tiene resfriado..
        A veces es mucho más simple. Yo no soy bipolar, ni transtorno límite, solo soy “muy intensa”, como las protagonistas de las telenovelas.. soy intensa con lo bueno y con lo malo. Cuando soy feliz, contagio felicidad, cuando estoy mal, mejor mantente lejos.. pero quien me conoce sabe que así soy, sin diagnosticos.

        Me gustaría mucho que un día profundizases en el tema de la mentira. Hay muchos tipos de mentiras y de mentirosos, también de motivos y condicionantes. A menudo afirmamos que la mentira general altísima frustración, bajones de autoestima, insomnio, desequilibrios psicológicos.. error.. no es la mentira la que genera todo eso, es la falta de aceptación de la verdad. Dime algo, si un hombre al que no conoces, se acerca a ti en una discoteca y te dice que está casado, con dos hijos, en un momento dificil de la relación.. y tontea contigo y empieza a salir contigo.. y un día descubres que bo es verdad, que es soltero y que solo te lo dijo porque venía apaleado de una relación y le daba terror comprometerse de nuevo.. verdad que no te parecería tan malo como si un casado intenta ligar contigo diciéndote que es soltero??

        A menudo la gente miente para protegerse, para conseguir algo, para dar otra imagen. Yo no suelo hacerlo por eso, no tengo necesidad de ello. Mi caso es raro, el motivo por el que yo miento es simple, miento porque el de enfrente no está preparado para escuchar la verdad. Y le miento generosamente para no hacerle daño, y egoístamente porque le estoy privando del derecho de decidir qué camino tomar si supiera la realidad. Y te digo algo más? Miento porque amo, miento porque esa persona me importa, si no me importase no le mentiría. Y me dirás que el problema está en que hago cosas que están mal, o que quiero conseguir algo, o sea que está en que necesite mentirle.. pero no es así, el problema lo tiene él porque no puede lidiar con la verdad. No me estoy excusando, solo explicando. A menudo confundimos lo que es una explicación con lo que es una justificación.. seguramente lo que hago no se justifica.

        Me podría extender mucho.. pero creo que sería aburrido. Espero que este texto te haga darle una vuelta de tuerca en la almohada. Como siempre, me encantan tus críticas y que seas mi conciencia, ya lo sabes, así que con total franqueza!! Millon de besos.

  3. Peter dice:

    Hola Cristina,

    He sido pareja de una THP y son una autentica bomba. A parte de lo que indicas de su personalidad incluiría, celosas y manipuladoras. Son personas muy atractivas que unido a esa intensidad alocada e infantil es muy fácil que quedes enganchado, al principio te das cuenta que algo falla, porque te das cuenta, pero no le das importancia.

    Es curioso, por lo menos en mi caso, como idealizan el amor. A los pocos meses de conocernos ya hablaba ” suponía” que en medio coña si me casaría con ella, si me iría a vivir con ella…etc. Lo curioso es que lo decía de verdad.

    Si eres una persona celosa te volverás loco, son HIPER seductoras en todos los campos de su vida. Quieren ser el centro de atención, al mínimo detalle que se sientan desplazadas se sentirán atacadas. En mi caso, fue con mis amigos, familia, hijos …etc. Por suerte supe poner limites y no caer en su juego, lo que trajo multitud de conflictos. Si no pueden con la seducción, es por pena. Lo he vivido en primera persona, es increíble.

    Si no eres celoso, llegara un momento en el que te volverás literalmente ” desequilibrado” no entenderás nada, incluso llegara un momento en que no querrás ni salir a tomar una cerveza. Ya que acabara en bronca. Te vuelven inseguros, lo que al principio te lo tomas como un ” juego de niños” acaba convirtiéndose en una autentica tortura. Y lo malo es que te quieren hacer culpable pero lo peor de todo, es que al final, con el tiempo te planteas realmente si es culpa tuya.

    Tienen unos altibajos emocionales increíbles, por tonterías lloran días enteros ( no lo entiendes al principio pero al final lo pasas fatal) poco a poco intentan envolverte en su tela de araña, se tienen que sentir el centro de tu mundo sino se sentirán desplazadas, tus problemas son tuyos nunca suyos, empata 0, con una dependencia increíble por lo que demandaba una atención increíble.

    Decenas de whatssaps diarios, llamadas….etc. Eso si a la mínima que no contestabas en su tiempo estimado, te intentan hacer sentir mal, culpanle…..manipulación.

    Tras romper, yo, la relación que toxica era poco, tuve que ir a un especialista por el nivel de ansiedad que genere durante la relación y por la ruptura. Allí, fue donde escuche por primera vez de TP y THP.

    Son relaciones catastróficas y muy destructivas.

    Saludos
    Peter

  4. Annarie dice:

    Yo he sido víctima durante muchos años de una persona histriónica, nunca se me ocurrió pensar que fuese un trastorno, son agotadores, te sientes agotada, frustrada, y no entiendes porqué se comporta así, piensas simplemente que es una persona egoista y mujeriega! Manipulan y te hacen sentir que la lica eres tú, que si discutimos es por tu causa, que si que genio tienes, ect… hacen que tengas muy baja la autoestima, es muy frustrante todo!! Cuando te das cuenta que esta persona tiene un trastorno te liberas, entiendes todo lo que te ha pasado y te quitas una losa de encima, y estoy completamente de acuerdo con Cris, o se tratan de su trastorno o las alejas de tu vida si no quieres que te vayan destruyendo poco a poco! Un millon de gracias ,cris, porque tú me tu ayuda logré entender lo que me estaba pasando, aunque no quería aveptarlo, ahora soy una mujer nueva y feliz! Abriéndome a la gente y siendo yo misma, no una sombra!! Siempre serás mi angel! Gracias a ti ,a tu bondad y a tu inteligencia!! Un millon de besos!!

  5. Gala dice:

    Hola,
    No escribo nunca pero suelo leerte.
    Quiero compartir mi historia porque además mucha gente de mi entorno no lo entiende y comprobar si otra gente pasó más o menos por lo mismo que yo. Necesito entenderlo.
    Acabo de salir de una relación (aseguraría) histriónica de 6 meses. Él tenía 41 años y yo 34. Yo llevaba sin pareja 4 años, con ganas de enamorarme.
    Al principio lo veía demasiado intenso,seductor, zalamero. Algo exagerado. Pero muy cariñoso y con buena actitud.
    Era muy seductor tambien con mi entorno(hombres y mujeres)y luego me acusaba de celosa.
    Siempre tuve la sensación de que algo no encajaba, que era mentira,un farol. No era capaz de leerlo. Era muy dulce, a veces divertido, tranquilo, hasta que se le cruzaba el cable por absolutas tonterías y montaba unos dramas increíbles,muy muy fuera de lugar. Las primeras veces eran lloros y últimamente con faltas de respeto incluídas. Me desconcertaba muchísimo. Sentía que me presionaba para el compromiso sin haber suficiente confianza,intimidad. Yo no entendia bien qué pasaba. Le aconsejé ir a terapia o no seguir con él; pero abandonó a las pocas sesiones. Cuando se enfadaba por tonterías Intentaba razonar con él durante horas; pero no era capaz. Hablar y hablar sin decir nada, era como meterse en un laberinto sin salida. No sé si me estoy explicando bien.Lo sentía demasiado demandante,agobiante, muy inestable,muy difícil de satisfacer,sentía que de alguna manera tenía que cargar con él porque era muy niño, incluso.A veces lo veía como un enfermo,como si no tuviese identidad propia( sin embargo muchas habilidades :actúa, canta, deportes). A veces era dominante,controlador,celoso. Además no conseguí nunca saber realmente quién era, cambiaba de registro emocional muy rápido.No bajaba sus defensas, tener intimidad emocional y enamorarme de verdad fue misión imposible. No había un discurso coherente digamos, era todo bastante disperso. Tampoco tenía un plan de vida concreto.
    Me resultaba realmente agotador. Llegué a dudar de mi cordura.
    Me dejó hace unos días por otra chica 16 años más joven que él (vio una “luz enorme que entraba por la puerta en ella”, palabras y gestos literales) .Lo que realmente me disgusta no es la infidelidad en sí misma; sino la impotencia y rabia de haber continuado pensando que era cuestión de conocerse, soportado sus dramas y presiones hasta el último día para que al final se fuera sin más miramientos ni culpabilidad. Nunca entendí qué quiso de mí..
    Por otra parte, él no reconoce que tenga un problema ni es consciente de cómo yo lo veo. Lo que me duele es la cabeza, no el corazón.
    Creo que siento tanta frustración y pena como liberación.
    Fue una locura. Un sinsentido diría yo.

    Muchas Gracias

  6. Martha dice:

    Hola Cristina, gran artículo, como siempre 😉
    Leyéndolo me han venido personas de mi entorno a la cabeza. Yo destacaría su carácter manipulador, su egocentrismo y esa insaciable necesidad de llamar la atención. En el terreno de la pareja, (afortunadamente sólo lo he visto desde fuera) son caprichosos, se comportan como si “siguieran en el mercado”, necesitan aplastar a la competencia, te prestan más atencion cuanto más te alejas de ellos, y toman represalias si no obtienen de ti lo que quieren. Otro detalle curioso es que dos de ellos (que no se conocían y a los que conocí en momentos distintos) coincidían en que sus relaciones de parejas eran muy intensas al inicio, pero luego, como la espuma, tardaban poco en rebajar la intensidad h decepcionados. ¿Puedes explicar por qué esa gran subida y esa gran bajada? Un saludo y gracias por tu trabajo.

  7. Martin dice:

    buenas tardes Cristina, consulta: que diferencia hay entre una personalidad psicopata y una histrionica? al menos las más destacables. lo pregunto más que nada en la relación de pareja, muchas gracias. saludos!

    • Hola Martín,

      La diferencia esencial es que el psicópata está carente de un mundo emocional y el histriónico lo tiene, pero pero su manera de gestionarlo es muy caótica.

      Una persona histriónica a su manera conecta con su corazón. Un psicópata no.
      Abrazos

      • Peter dice:

        Lo realmente triste, es que te quieren y aman. Normalmente, este tipo de relaciones se rompen con amor por eso son rupturas muy doloras. Especialmente para la expareja del THP, las personas con THP rápidamente vuelven a estar en pareja justamente por su Trastorno Histrionico.

  8. Martin dice:

    Peter, he leido tu comentario anterior y toda la descripción que haces es tal cual un calco de lo que me sucedió a mi, ahora estoy atravesando un proceso muy dificil, quedé destruido y aún la extraño y la quiero. Estoy con terapia y mucha ayuda de mi entorno, aunque mi situación es más triste aún por como se me dieron las cosas, no solo por haberme topado con una personalidad así. Sería de ayuda para mi estar en contacto contigo para compartir mi experiencia y sentirme menos culpable hoy día tal vez, no sé, todo ayuda. Gracias! saludos

    • Peter dice:

      Buenas tardes Martin,

      En mi caso por suerte fue “relativamente” poco tiempo pero increíblemente intenso. Ahora mismo, si hubiesen ido las cosas como ella pensaba, viviríamos juntos y te aseguro que eso si que hubiese sido destructivo. Pero como te digo, por suerte fui poniendo limites ( en un principia llegue a pensar que el que tenia el problema era yo) esos limites provocaron muchas discusiones y finalmente la ruptura.

      He de decirte, que me he sentido muy muy querido por ella y su familia pero prefiero pasarlo mal a ese tipo de amor/relación.

      Por mi parte, estaría encantado en charlar contigo y en la medida de lo posible echarte una mano. En mi caso, estoy en un punto de “” esa tranquilidad muy centrado en mi trabajo, hijo, familia, ocio lo que es lo mismo volviendo a mi vida normal y cotidiana.

      Un abrazo
      Peter

      • Anónimo dice:

        Gracias Peter. De algún modo ya me estás ayudando, incluso muchas personas cercanas que me quieren me dicen que me centre en mi trabajo, hijos, ocio, que es justamente lo que he descuidado todo ese tiempo que estuve con ella, porque esa montaña rusa emocional no me dejaba estar centrado, tranquilo y disfrutar cada momento, persona, trabajo, etc.
        Me llama mucho la atención todo lo que comentás en tu comentario original, parece escrito por mi, increible lo de sentirse atacada( como si le dijeses que no la amas más) cuando se siente desplazada aún por pequeños detalles, me ha pasado de estar lavando uno o dos platos en su casa y que se fastidie o se tense el ambiente porque no le estaba prestando atención en ese momento…solo un pequeño ejemplo. Y hoy por momentos me siento culpable de no haber dado o hecho todo lo posible ( o sea, todo lo que ella quería), es muy raro y frustrante, además de doloroso si uno se enamora o queda enganchado. Gracias Peter. Abrazo

  9. Peter dice:

    Buenos días Martín,

    Te toca desintosicarte y contacto 0 absoluto. Cristina en el blog tiene varias entradas de TP muy interesantes en los que te das cuenta que son una droga y los que los sufrimos (que no somos pocos) nos volvemos yonkis. Date tiempo para ti, vuelve a tener confianza (acaba por los suelos) y sobre todo vuelve a tu vida porque nos apartan de ellas.

    Sinceramente y lo digo con todo mi corazón espero que algún día mejore con tratamiento porque tiene muy mala pinta. Recuerda que el TP lo tiene ella tu no, así que no te sientas culpable por nada. A mí su familia me adoraba porque aún con su personalidad ella me quería y era muy feliz. Pero como te comenta Cristina al final de la entrada, estos amores implican muchos esfuerzos y dolores de cabeza que no quise asumir aunque te repito que lo he pasado peor que nunca.

    Un abrazo enorme!!!

    • Anónimo dice:

      Hola Martin,

      Cuando escribía esto, por si te podía crear confusión. ” Sinceramente y lo digo con todo mi corazón espero que algún día mejore con tratamiento porque tiene muy mala pinta” me refiera a ella no a ti. Ya que como te decía antes son ell@s con los TP y no nosotros.

      Abrazos

      • Anónimo dice:

        Hola Peter! muchas gracias por tu respuesta y por la aclaración, en un primer momento y en la primera lectura rápida por un instante me preocupé, después entendí que hablabas de ella, de todas formas viene muy bien tu aclaración. gracias. Y lo que cuentas que en tu caso ella se sentía feliz, en mi caso ella me lo decía también, pero 5′ antes o después de estar llorando un buen rato o porque al día siguiente no nos ibamos a ver, o porque había algo que no era como ella quisiera, entonces más confusión y frustración todo. en fin. Ojalá ella haga su proceso, creo que por algo también nos aferramos tanto nosotros a una relación asi, y permitimos que suceda, sin retirarnos antes o hacerle caso a las alarmas, por eso digo que también el proceso es de conocimiento y aprendisaje de uno mismo, aún no teniendo un TP, además del duelo. Ojalá como te decia ella haga su proceso, y acepte y quiera tratarlo para hacerlo más suave o llevadero, tal vez el universo nos vuelva a cruzar de otra manera más sana en el futuro … gracias Peter!! un gran abrazo.

  10. Anónimo dice:

    Sinceramente, espero que el universo sea bueno 🙂

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