La búsqueda del amor (y sus trampas)

Publicado: octubre 8, 2020 de Cristina Lago en ¿Quieres cambiar? Entra aquí, Cómo encontrar el amor, Otras reflexiones
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Si eres de los que se encuentran buscando el amor y quejándose de que ya no hay valores, que la gente te utiliza, que no saben lo que quieren o que no hay nadie que quiera un verdadero compromiso, este artículo es para ti.

Hace unos pocos días, me escribe uno de mis clientes más longevos y queridos para contarme una reciente decepción amorosa que le ha dejado tocado y sin mucha fe en el amor. Su relación duró unos pocos meses y se inició como se suelen iniciar las relaciones entre dos personas que desean encontrar el amor: con un montón de buenas intenciones. Como alumnos aplicados que se han estudiado bien la lección, diseñaron un plan perfecto donde todo tendría que funcionar bien si se hacían las cosas adecuadamente.

No había manera humana de que aquel despropósito fuera a funcionar, y efectivamente, no funcionó, porque habían olvidado la lección más importante de todas: el amor no se dice, se hace.

Estoy en una franja de edad donde muchas de las personas que me rodean han amado, sufrido, perdido, han tenido hijos, se han separado y la mayoría de ellos se encuentran intentando encontrar su lugar en una vida nueva que no era la esperada y en muchas ocasiones, tampoco era la vida deseada. Personas que tratan de volver a una adolescencia que no tuvieron, como buscando una máquina del tiempo que los lleve de vuelta a una época en la que no existía el dolor. Personas que chapalean, perdidas, en la selva hambrienta de los amores de naufragio. Personas que canjean sexo por el abrazo del después. Personas anestesiadas, envueltas en una búsqueda compulsiva de algo o de alguien que despierte esas emociones que tanto temen y tanto necesitan.

Muchos de mis lectores también pertenecéis a esta franja de edad y os encontráis en diversos puntos del mismo camino. Todos y cada uno de vosotros buscáis lo mismo, aun sin saberlo: queréis amar. Lo confundís con ser amados, pero no es lo mismo.

Para empezar, cada persona, en función de sus carencias, de sus patrones y de sus valores, tiene una idea distinta de lo que hace falta para conseguir el amor. Como comerciantes que vagan de bazar en bazar, preparamos nuestras monedas en busca de un objeto fabuloso y enigmático del que todo el mundo habla, pero nadie ha podido ver.

A veces, pagamos con la moneda de la necesidad: si me necesitas, me amarás. Pero en cuanto la necesidad desaparece, dejan de amarte.

A veces, pagamos con la moneda de la belleza: si mi cuerpo es hermoso, me amarás. Pero el hermoso cuerpo languidece en caricias vacías que recorren la piel sin tocar el alma.

A veces, pagamos con la moneda del poder: si te controlo, me amarás. Pero en la jaula, te apagas y desapareces y tampoco puedes amarme.

A veces, pagamos con la moneda del sexo: si te doy intimidad y placer, me amarás.

De bazar en bazar, adquirimos todo tipo de amores y las monedas se nos van terminando. Encontramos muchas cosas interesantes, pero el objeto misterioso no aparece por ninguna parte. Crece la frustración a medida que el bolsillo se empobrece y el alma se despoja de ilusiones. ¡Me han estafado! decimos.

Cuando llegamos al punto de no tener nada para intercambiar, nos asustamos. Si no me funciona, pongamos… el sexo, el dinero, la protección, el sacrificio, la belleza, el poder…. que supuestamente son los bienes más codiciados y que más valor nos dan ¿qué es lo que hay que hacer realmente para conseguir amor?

La verdadera búsqueda del amor empieza exactamente con esa pregunta. Y la respuesta es única, universal y muy sencilla. Para ser amado hay que amar. No hay más misterio. No hay ningún extraño o gran secreto. La única cuestión es que el amor no es un bien barato que se pueda conseguir en ningún bazar.

En realidad, el amor es lo que estamos construyendo en todo este viaje donde creemos no estar encontrando nada.

Da igual si eres un novatillo, una persona que lleve 30 años con su pareja o un single desubicado que tiene que reaprender las reglas del juego. Seas quien seas, si quieres encontrar el amor, tendrás que aprender a amar.

En la búsqueda del amor, a menudo empezamos con la alforjas vacías, después de haber agotado nuestras monedas en sucedáneos de afecto. El vacío es un buen punto de partida. Ciertamente, podemos seguir vagando por los bazares, practicando la mendicidad emocional a ver si alguien se compadece de nosotros y nos da algo gratis. Este es el nivel de energía emocional más bajo y nos devolverá, una y otra vez, al vacío del que estamos intentando huir.

Si existe una fórmula para amar, no tiene nada que ver con estos encuentros entre vacíos de los que sólo nacen dependencias y enganches regidos por un montón de grandes intenciones y seguidos por decepciones aún mayores. Son encuentros de mendigos y los mendigos no están en situación de darse monedas los unos a los otros.

Me preguntáis a menudo, después de uno de estos chascos amorosos: ¿Qué es entonces lo que hace falta para salir de aquí, para llegar a poder amar bien y ser bien amado? Si yo ya superado la dependencia emocional, tengo proyectos e ilusiones, he vivido nuevas experiencias, he ido a un montón de retiros de yoga y he pasado mis duelos… y me sigo encontrando con lo mismo de siempre.

Lo primero que hay que hacer es no autoengañarse.

Nosotros no somos Pokémon, no evolucionamos y cambiamos para convertirnos en algo totalmente distinto. Seguimos siendo nosotros con todo lo que llevamos encima, con todas esas luces y esas sombras.

Todas estas cosas que estás haciendo para estar bien, para no sufrir o para encontrar el amor, sólo tienen un destino y ese destino te conduce a ti mismo, para enfrentarte con todas aquellas cosas que la vida te está diciendo que siguen ahí, aunque lleves meses o años huyendo de ellas. Y te lo está contando a través de todas esas relaciones vacuas que consideras errores y son señales.

A tus dolores, tus miedos, a tus corazas, puedes decirles, por ejemplo: Hola, ya sé que estáis aquí. Perdonad por haberos desatendido. He querido creer que no existíais porque siempre me habéis hecho sufrir. Pero sois tan parte de mí como todo lo demás y si os rechazo o intento no hacer caso de vuestra existencia, no encontraré amor en ninguna parte, porque al querer eliminaros, lo que estoy haciendo es negarme el amor hacia mí mismo.

La búsqueda del amor y la búsqueda de uno mismo están intrínsecamente relacionadas. En la búsqueda de mí mismo, me desnudo y desvelo, me permito ser limitado y humano, acepto mis recaídas como parte de este proceso, y comprendo que amar va de mí hacia fuera y no de fuera hacia mí.

Si estáis en la búsqueda activa del amor, no os desalentéis. En esta ruta no existen las líneas rectas, pero no significa que no estéis avanzando. Las decepciones os invitan a confrontar vuestros miedos a la pérdida y al abandono, el vacío os invita a construir nuevas creencias y la soledad os invita a recordar que estamos aquí para amar y ser amados. Y no pasa nada.

Amar se resume en tener los pies en la tierra, para saber quién eres y mirar hacia el cielo, para recordar hasta dónde quieres llegar.

En verdad, cuando el bien tiene hambre, busca su alimento hasta en nuestros oscuros antros, y cuando tiene sed, se sacia hasta en las aguas estancadas (Khalil Gibran)

comentarios
  1. Patricia dice:

    Hola Cris, siempre es un gusto leerte! Hace unos días me estaba preguntando cómo estarías sobrellevando la apertura de la cuarentena, los rebrotes y la vuelta a la rutina. Espero que estés bien. Abrazo enorme desde Buenos Aires. Patri

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    • Hola Patri!

      Por aquí estamos bien, de hecho aún no he retomado el diario porque realmente se está haciendo casi una vida normal, dentro de algunas limitaciones.
      Como mis jornadas son muy sencillas (trabajo desde casa, recojo al niño del cole, nos vamos al parque, los findes al campo), no suelo notar mucho las restricciones.
      Sí que nos apena ver que muchos negocios no han sobrevivido después del confinamiento y que otros están pasándolo realmente mal.

      ¿Qué tal por Argentina? ¿Estáis confinados en BA?

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      • Patri dice:

        Hola Cris!!!! que bueno saber de vos y que estás bien de salud y tu niño!! =) Yo estoy trabajando normal, del trabajo a casa y viceversa. Solo salgo para comprar y ver a mi madre para lllevarle viveres cada 3 o 4 semanas. Te queda una sensación de q las cosas no están bien, o quizás el miedo de q se enfermen tus seres queridos. Las cosas ya nunca van a ser iguales, y siento que me he vuelto más egoísta en el sentido de cuidar mi huerto, mi pareja, mi madre, mi trabajo. También hay mucha gente a la q no le importa el otro, no se cuida y no cuida al semejante; y creo q tiene q ver con eso mi sentido egoísta de la vida en éste momento. Eso me dá mucha rabia. Por otro lado la realidad te muestra la crisis económica a full, negocios cerrados, gente en situación de calle, falta de trabajo. Son tiempos muy difíciles Cris. Tenemos un promedio de 15000 casos positivos por día, al menos eso dicen los números que publica el ministerio de salud. Y es doloroso ver la diferencia entre los q más y menos tienen, se está sembrando mucha rabieta y odio, hay muchos casos de inseguridad. A veces levanto un poco la vista de mi ombligo, veo alrededor y me dan ganas de meterme en la cama y taparme la cabeza. Ando con ganas de relajarme, de bajar la guardia, es tan estresante vivir con la sensación de que las cosas solo dependen de vos, cuando no es asi. Es agotador! Perdón el bajón pero vos preguntaste! jaja Te mando un abrazo desde aquí! enorme!!! Siempre es refrescante y lindo leerte. Besos desde baires. Patri

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  2. raquel dice:

    Maravillosa y acertada siempre

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  3. LaraG dice:

    Yo estoy justo así… rodeada de amigas que viven con sus novios, de matrimonios recién celebrados, de embarazos y los primeros hijos. En ocasiones estoy bien, en otras me siento bastante sola y desesperada. Es frustrante preguntarte qué tienen los demás que no tenga yo, porque a ellas les ha ido bien y a mi no. Sé porque estoy aquí, he sido una gran dependiente que solo ha tenido relaciones tóxicas, la última duró casi cinco años y hace casi cuatro que terminó. Me dejó destrozada, me hizo sentir que yo no era nadie, que no valía nada… tardé en recomponerme pero lo hice, en estos años solo he tenido un par de rolletes sin importancia, entre el miedo que tengo a sentir y que con más de 30 parece que todo el mundo está ya en pareja…es difícil. Me pregunto una y otra vez… donde está? Cuando llegará por fin? Estoy deseando saber lo que es de verdad sentirse bien amada. Gracias

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    • Jorge dice:

      Hola Cristina,
      Después de perder la cuenta de cuanta decepción amorosa ha pasado ya por casi la mitad de mi vida biológica, he aprendido que tristemente encontrar una compañera de camino es ya casi tan difícil para mí como que una especie en peligro de extinción encuentre a su par. He llegado al punto del hartazgo hacia la sociedad y la mayoría de las personas que lo conforman, y esto se debe fundamentalmente al punto clave que mencionaste y no desarrollaste que son los “valores”. Vivimos en una sociedad de hombres y mujeres egocéntricos, egoístas, superficiales, cobardes y materialistas, acostumbrados a tratar a sus semejantes como objetos o medios de satisfacción de necesidades personales. Lamentablemente, la gran mayoría ha desechado la educación de valores, aceptando como normal el ser mala persona, mal hijo, mal padre, mala pareja, mal vecino, mal compañero de trabajo, mal jefe, mal empleado, mal ciudadano y mal gobernante. Y lo más triste de todo, es que varios de ellos se traicionaron a si mismos abandonando sus valores para no sentirse marginados por esta sociedad, ya que a muchos les da terror no formar parte de un grupo por negativo que pueda ser ese grupo.
      En otras palabras, conseguir una buena pareja en un mundo donde la gran mayoría de las personas de este mundo considera valores como la autenticidad, la honestidad, la lealtad, la sencillez, la gentileza, la perseverancia, la superación, el coraje, etc, como tonterías o pasado de moda, resulta decepcionante y desilusionante para quienes nos consideramos divergentes a este mundo inhumano.
      Pero bueno, si los valores no te importan, encontrar pareja te puede resultar tan sencillo como ir al supermercado o al shopping de compras… cada loco con su tema.
      Saludos.

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      • Hola Jorge,

        El tema de los valores en sí mismo, es tan importante, que casi preferiría dejarlo para otro artículo.
        Tal y como están formuladas las dinámicas de este mundo, los que eligen el camino de hacer lo que verdaderamente sienten, siempre han tenido que enfrentarse a la presión y desaprobación del grupo.
        Liberarse de ese peso (ser aceptado por la masa social) requiere mucha valentía. La mayoría de las personas tienen valores e ideales, aunque estén acallados por muchos miedos, y muchas veces el camino para acercarse a ellos pasa por todo cuanto dices.

        Algunos viven y mueren en esa mediocridad vital, pero quien elige despertarse, puede fallar, puede perderse, pero nunca vuelve a dormirse.

        Abrazos

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      • Luz dice:

        Sr. Jorge, interesante su comentario. Pero, cada vez que alguien expone o proyecta hacia afuera ¨lo que deberíamos, lo que hemos perdido, lo que nos falta¨ y no hablo desde mi, desde lo que yo no tengo, lo que quiero, lo que anhelo, lo que me cuesta, mis defectos y sólo responsabilizó al exterior, entonces no me doy cuenta de lo que dice Cristina: “para encontrar el amor, primero debo amar y equilibrar el recibir”. Deseo que se encuentre, para que ese encuentro lo encuentre.

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    • Cris Lago dice:

      Hola Lara,

      Haz lo que sientas y deseas hacer, y sobre todo, intenta no vivir desde el miedo.
      Si vuelves a encontrarte con una mala relación o una persona que no te encarta ahí dentro, mira simplemente lo que te dice tu cuerpo. Todo lo que cause ansiedad, malestar, incomodidad o angustia, no lo quieras para ti. Para amar también hay que escoger lo que es mejor para uno.

      Abrazos

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      • Jorge. dice:

        Hola de nuevo Cristina,
        Justamente, me acordé de un artículo antiguo que publicaste años atrás de hacerle caso a tu cuerpo. Yo también lo comenté meses atrás y tenía mucho de cierto, Desafortunadamente, a muchos nos enseñan desde pequeños a ser respetuosos, prudentes y educados con quienes incluso no se lo merecen, y desde esa mirada, aceptamos que nos hieran o lastimen con palabras, actitudes, acciones u omisiones, mientras que nosotros las dejamos pasar por alto.
        No obstante, nuestro organismo nos pasa la cuenta de esas emociones negativas con síntomas de malestar, incomodidad, ansiedad, angustia, tristeza, depresión las cuales terminamos aceptando como normales. Y justamente, esos síntomas son la señal de alarma de tu cuerpo para avisarte que esas personas que te provocaron esos malestares no se merecen tu atención, ni tu tiempo, ni tu compañía.

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  4. Fran dice:

    Hola Cristi, me alegra mucho ver que otra vez, Locos de amor y contigo al frente, vuelve a ser lo que era, antes de la pandemia, con sus personajes, sus problemas, y tus entradas alumbrándonos el camino. Gracias por seguir estando ahí.
    Después de mucho buscar, mucho aprender y mucho defraudarme y/o defraudar a otros, la vida me ha dado algunas conclusiones:
    Demagogías aparte, el amor no se busca, tampoco se encuentra, simplemente nos busca cuándo él quiere, que es en realidad cuándo estamos realmente preparados para abrirnos a alguien desde lo mejor de nosotros mismos. Una vez leí en una entrada tuya, una frase que no se me ha olvidado. “No es lo mismo estar dispuesto que estar preparado”, la ansiedad nos suele jugar malas pasadas.
    Quizás de los peores malos hábitos que encuentro en la sociedad actual, es que siempre nos quieren llevar a buscar fuera, lo que tenemos que buscar dentro, desde el amor, el alivio a la soledad, llenar vacios, y toda gama de lastres neuróticos personales. El amor no es un bien que se encuentre hecho como si fuera un regalo empaquetado en el Corte Inglés, el amor es un resultado, un balance, de vivencias compartidas, de momentos dónde alguien que nos atrajo sin saber porque nos damos cuenta de que merece un hueco en nuestra vida, y a veces, ocurre al revés, en el día a día, vemos que no es nuestra persona. Suena inmaduro, pero el amor incondiconal NO EXISTE, no sólo puedo querer a alguien porque me atraiga, pero si lo amo, es por lo que pone en mi vida, no es una compraventa de afectos pero no creo que en una relación abonada con egoismo, indiferencia y desamor, puedan crecer grandes sentimientos.
    Pero el tema está en que podemos hacer los que no nos aparece alguien por quien tirarnos a la piscina??. Y lo primero que se me ocurre es mantenernos fieles a nosotros mismos, si creemos en algo, no podemos conformarnos con menos, eso sería una falta de amor pero hacia nosotros. No es fácil, pero cada uno debe buscar dentro de si un lugar cómodo, sano y acogedor, dónde descubrir y descubrirse a si mismo, nadie nos va a dar lo que no tengamos bien depositado dentro de nosotros. La mejor lección que nos deja una relación toxica con desamor incluido, es que la peor soledad es la que se siente al lado de alguien o implicado en una relación que no funcione.
    La mala prensa que tiene la soledad en nuestra cultura, cuándo es mucho más saludable que una mala relación, además de fuente de conocimiento, madurez y sabiduría.
    Y así como mantengo que el amor no se busca, tampoco creo que se trate de vivir en una larga espera, sino de estar abiertos, afrontar la vida con ESPERANZA, hay una canción que dice que el amor está en todas partes, y la vida está llena de magía, es un disparate y un despilfarro no aprovechar, no vivir lo que se nos ofrece, por no tener a alguien que nos haga creer que somos especiales, elegidos, valiosos o cualquier otro parámetro de nuestro jodido ego.
    El que se tiene a si mismo, nunca estará solo, y además cuándo aparezca alguien que merezca la pena sabrá encajar una relación como lo que es: un compañero de viaje con ganas de caminar juntos. Y si no aparece, el viaje, el paisaje sigue siendo precioso, digno de hacerse y de disfrutarse. La felicidad no es más que sentirse a gusto y en paz, con uno mismo.
    Por otra parte, una pareja es el gran espejo, de la relación que tengamos con nosotros mismos, Según sea la pareja, la relación y todo lo que se implique en ese terreno, así será nuestra autoestima y nuestra forma de relacionarnos desde nuestro mundo interior.
    Hace poco hablaba con un amigo, que el tema de las parejas, la búsqueda del amor, mueve tantas expectativas, que el día que llega alguien, lo más normal es que nos sintamos decepcionados: Y para esto me he comido el coco durante años, no era para tanto, si al final es otro ser humano como yo, cada uno con sus mochilas, sus miedos y sus anhelos , no hay más….
    La vida, NUESTRO tiempo se van y no vuelven, (NO SE RECUPERAN) de cada uno depende que lo aproveche en sentir que la suya ha merecido la pena o se lo pase lloriqueando porque no le llegó el Brad Pitt que estaba esperando y nunco dió señales …. Todo son decisiones de cada uno.
    Un abrazo bonita y gracias por estar ahí

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  5. Hola querida Cristi, que bueno saber que todo por allá va bien!
    Hace años te leo y hace años que sigo en la eterna busqueda.
    A veces con más entusiasmo, a veces con menos, a veces con esperanzas, otras con desason.
    Pongo todo mi entusiasmo y emoción y no hay forma ni por buenas ni por malas, y me pregunro una y otra vez..¿Cómo hace la otra gente, que tienen ellos que yo no? (porque tengo mis cosas, pero vamos, que los demás no son perfectos y siempre tienen un amor).
    He conocido varios chicos, pero no alcanzamos a salir que dejan caer sus ganas de sexo,
    con algunos me he decidido a disfrutar sin m.ás y han desaparecido, con otros decidi darme más tiempo para conocernos y han desaparecido.
    Puuf…que duro es esto del amor. Pero aún sigo en mi busqueda, la mia y la de un compañero.
    Que lindo volver a leerte siempre.

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    • Hola Mariposa!

      Es bonito creer en el amor y seguir probando.

      Pero no descartes tampoco darte descansos entre medias para que posen todas estas experiencias y se produzca un poco de aprendizaje. Lo importante no es buscar…lo importante es encontrarte mientras buscas.

      Abrazos

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  6. Oscar dice:

    Jejeejjejeje, para mi, talento y lucidez en el artículo. El concepto de “fluir” parece que está cambiando un poco a “fluir con consciencia”. 😘

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  7. María dice:

    Después de unos cuantos fracasos y perderme, etc, llegué a la conclusión de que, como todo en la vida, llegar a una meta depende de muchos factores, entre ellos la suerte. Creo que también debemos contar con ese factor y no pensar que siempre es culpa nuestra, es que a veces, simplemente, no hay suerte. Pero ante todo, debemos estar preparados por si el tren pasa, saber coger el adecuado. Y si estamos preparados y no pasa, debemos estar igualmente preparados porque la vida es algo más que pasártela esperando a tu hombre o a tu mujer. Debemos trabajar una buena inteligencia emocional porque en los momentos difíciles , creo yo que nos va a ayudar tanto o más que tener pareja. No quiero parecer catastrofista, yo tengo pareja y estoy bien con él, pero también he estado sola y es estando sola o solo cuando te obligas a exprimir los ricos matices que te ofrece la vida. Hay personas que se “emparejan” mucho y se pierden la otra parte que, en mi opinión, no tenemos que dejarla en un segundo plano y solamente por si lo otro, tener pareja, no sale bien.
    También ocurre que hay personas que necesitan pareja por una cuestión educacional, porque si te ven solo o sola es como si fueras incompleto, como las mujeres que decidimos no tener hijos. Superar esa dependencia del qué dirán, también indica que vamos bien 👍
    Muy buen artículo, Cristina. Algún día tendrás que explicar cómo haces para poder llegar a conocerte tan bien a tí misma y las relaciones humanas 😍

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    • Hola María,

      Ciertamente, aprender a estar solo y no tener que ir corriendo a recurrir a una pareja o sucedáneo para no afrontar ni una brizna de angustia existencial, es un aprendizaje muy interesante y enriquecedor.

      Es complicado ampliar la mente si nunca se está solo y si tu vida está lleno de ruidos y cosas externas. Ampliar la mente tiene mucho que ver con sentir el vacío y expandirse.

      Y mi secreto no es muy secreto…cada vez soy más honesta conmigo misma, cada vez me da menos miedo serlo y cada vez observo más con el corazón y menos con la cabeza.

      Abrazotes!

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  8. Hipa dice:

    Hola Cristina, gracias por el blog, lo he descubierto hace muy poco y me está siendo de gran ayuda, aciertas en todo, que gran talento. También ayuda mucho leer a las personas que cuentan sus casos y tus respuestas claras y concisas, que falta hace que abramos los ojos en muchas ocasiones.
    Te cuento mi historia, espero no extenderme demasiado porque es largo de contar, para ver qué te parece y por si sirve de ayuda a tus lectores, también.
    Estuve casada 9 años y mi marido me dejó cuando me quedé embarazada de nuestra segunda hija, había otra persona en su vida, muchísimo más joven y siguen siendo pareja. El duelo fue triste pero lo llevé bien, la verdad. Es un buen padre y buen amigo. A los tres años y pico de la separación empecé una relación con un hombre de mi círculo de amigos, nos conocíamos de vista de largo tiempo pero empezamos a hablar y a quedar habitualmente. Esta relación duró algo más de cinco meses, él rompió diciendo que no funcionaba. Estábamos bien, era muy relajado todo y yo estaba a gusto pero notaba que él era muy independiente y como yo tengo tantos frentes, las niñas, trabajo, mi madre que está enferma, lo llevaba bien.
    Tras romper, estuvimos un tiempo sin contacto hasta que un día me lo encontré y empezamos a hablar, yo notaba que el estaba pendiente de mí y hablábamos mucho, quedábamos a cenar o para ir a la playa. Al cabo del tiempo volvimos a estar juntos, error fatal, porque la relación volvió a ser como al principio, sin profundizar demasiado pero yo creia estar muy enamorada. Hemos estado dos años juntos y hace tres meses el rompió de nuevo, con la misma fórmula, que no funcionaba y que no teníamos futuro. Para mí ha sido un golpe terrible, estábamos bien, muy compenetrados pero a la misma vez el seguía en su línea, lo que yo pensaba que era independencia me he dado cuenta que era un inmenso egoismo. Tengo que decir que siento que es una persona con un apego evitativo muy potente y yo que siempre he pensado que era bastante segura me he desestabilizado mucho. No le he rogado ni nada parecido, ahora estamos sin contacto, él de vez en cuando me pregunta como estoy pero yo le he contestado solo una vez. Ya no salgo con mi grupo de gente porque el también está y me encuentro sola pero fuerte. Entre muchas cosas durísimas, él me dijo que sentía que lo nuestro no era amor y solo enganche y que espera que un día llegue el amor de su vida, me dolió mucho pero es posible que tenga razón con no sentir amor. El es soltero y nunca ha tenido relaciones largas. Ahora creo que los dos somos dependientes emocionales y hemos tenido la “mala” suerte de encontrarnos y cumplir las fases de la dependencia a modo de bucle. Me encuentro en proceso de desintoxicación, le echo muchísimo de menos, ha sido una gran decepción pero bueno, poco a poco y ya pasará.
    ¿Crees que todo esto puede tener que ver con mi forma de entender la relación de pareja? ¿o por mi forma de afrontar los duelos? ¿tendré carencias que no identifico del todo? No soy una persona de muchas relaciones serias, solo he tenido tres en toda mi vida pero siempre me han dejado.
    Gracias por leerme. Un abrazo

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    • Hola Hipa,

      Muchas veces nos hacemos preguntas cuyas respuestas en realidad no son lo que nos interesa, o nos importa. Parte de mi trabajo consiste en proponer a las personas que piensen con una perspectiva más amplia y se hagan preguntas más grandes.

      La mayoría de nosotros, por no decir todos, tenemos algún grado de dependencia emocional. El problema de la dependencia emocional siempre es el mismo, cuando nos lleva a sufrir más tiempo de la cuenta por situaciones sobre las que sentimos no tener poder o capacidad de acción alguna. En tu caso y para entender y procesar este duelo que estás pasando, las preguntas por las cuáles empezar son: ¿qué finalidad tiene esta experiencia para mí? ¿Hacia dónde quiero ir? ¿Qué deseo para mi vida?

      Si nos metemos en el “fregao”, el encanto que tienen las personas evitativas básicamente es lo que comentaba en uno de mis últimos artículos: el refuerzo intermitente. El evitativo te presta atención, se bloquea, se retira, se distancia, sufre carencia, vuelve a prestar atención, se retira, se distancia…

      Y el efecto en tu cerebro es básicamente el que sufre un ludópata en una máquina tragaperras, echando monedas una y otra vez, a ver si esta vez cae el premio.

      No existe amor real en estas relaciones, pero sí un apego potente, potente, como una adicción.

      No hay que tener un problema particular para caer en un tipo de relación así, me gusta mucho una expresión que leí por internet, “cuando el corazón tiene hambre, acepta cualquier migaja”. Y seguramente eres una persona que se ha trabajado, que ha evolucionado, que ha hecho los deberes en muchos aspectos, pero cuando caes en una historia con alguien que va y viene, te saca de tu estabilidad y sufres, y no puedes soltar, es el síntoma de que tu corazón tiene hambre. Hambre de amar y ser amada, que es algo normal, precioso y sano, mientras no te conduzca al punto de elegir cualquier alimento, de cualquiera manera.

      Si te inquieta el tema de haber sido dejada, la cuestión a preguntarte es si tú te ves capaz de dejar una relación de pareja.

      Si no eres capaz, lo normal es que si la relación se desgasta, sea la otra persona quien acabe dando el paso.

      Si no es así, dejar o ser dejado es anecdótico.

      Tras muchos años en pareja, tuve una etapa de soltería donde empecé a salir con varios chicos. Yo venía de aguantar carros y carretas en relaciones varias y por primera vez, iba acomodándome a la idea de estar sola y empezaba a no darme vértigo. En esa temporada, aprendí a rechazar personas que desde el principio no me acababan de cuadrar, a pesar de que tuve un buen cuelgue por un par de ellos. El poder decir que no a una relación que no te acomoda, donde no te tratan como desearías o que no ofrece la clase de amor que quieres en tu vida, te da mucha fuerza y te va a responder muchas de estas preguntas que te estás haciendo.

      Abrazos y mucho ánimo en este proceso de duelo.

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      • Hipa dice:

        Gracias, Cristina. Qué acertados tus comentarios, al leerte me he emocionado, estoy bastante sensible todavía.

        Respecto a esta última relación, creo que ha sido como un cóctel con varios ingredientes tóxicos; una pizca de narcisimo, unas cuantas gotas de dependencia no sana, un chorrito de peterpan/wendy, una cucharadita de PVD, un vasito de egoismo, un buen tazón de evitación/ambivalencia … y la guinda, miedo al compromiso. Sin duda, el refuerzo intermitente es lo que más ha destacado y también la ley del hielo, entendida como distancia emocional dentro de la pareja. En definitiva, todo relacionado con la baja autoestima y la gestión emocional.

        Me siento una mujer malquerida y es mi responsabilidad no volver a consentir estar en una relación que me resta más que me aporta.

        Como comentas, este tipo de relaciones no se basan en amor real, aunque en mi caso yo si lo he sentido y aunque he luchado mucho, es imposible y te hace sufrir más.

        Trabajo mucho en mí, leo, consulto, estudio, contrasto y hago terapia y aún así, he caido en esta dinámica que no me ha hecho ningún bien. De hecho, aún en proceso de duelo sigo en conflicto interior, razón vs corazón, en un pensamiento circular, como dice Iván Ferreiro..

        Qué dificil reconocer que no sabemos gestionar nuestras emociones pero qué humano a la vez. La teoría del apego me ha dado muchas claves para entender como nos relacionamos en pareja, el apego puede ser sano y saludable pero no siempre lo es y eso es lo que más cuesta aceptar y evitar.

        Tienes razón en que hay que saber decir no a relaciones que no nos ayudan a crecer ni a amar ni a ser amadas como deseamos. Esa es nuestra fuerza pero hay que saberlo hacer y no flaquear, pero cuando ocurra, volver a levantarnos y seguir ese camino de amarse a uno mismo para amar a los demás.

        Muchas gracias por todo lo que aportas y por tu claridad al explicarlo todo. Magnífico tu blog y tu visión.
        Un abrazo

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