No somos ni Romeo ni Julieta. Ni «sin tí no soy nada». Ni son nuestros amores los que matan y nunca mueren. Ni «eres el amor de mi vida», ni soy tu alma gemela. Ni eres la pieza que me faltaba ni soy tu lucero del alba. Y sin tí también soy feliz. Ni tú me necesitas. Ni yo he encontrado lo que siempre había buscado. Y tu vida no soy yo. Y si tú me dices ven, no lo dejo todo. Y no he cruzado océanos de tiempo para encontrarte. Ni tú supiste que me querías la primera vez que te ví. Y amar sí significa decir de vez en cuando «lo siento».

Entonces, ¿cómo sé que es amor, si no se parece a nada de lo que nadie me había enseñado?

Lo sé, porque tú me haces querer ser mejor persona.