Mi ex pareja está con otra persona

Publicado: octubre 6, 2014 de cristinalago en Superando el desamor
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hacer la liana

En el Top Five de Pensamientos Dañinos Después de una Ruptura, quizás sea el número 1. Podría conocer a alguien. Está conociendo a alguien. No sólo ha conocido a alguien, sino que ¡me ha dejado por ese alguien! Empezamos: ¿y si ahora hace todas las cosas que no hacía conmigo? ¿Y si es más guapo-alto-rico-listo-majo/a que yo? La obsesión está servida.

Estos son los hechos más habituales en nuestro entorno inmediato: en la mayoría de los casos, se deja la relación al conocer a una tercera persona; en otra proporción nada despreciable, se deja la relación porque se tiene en mente conocerla; y en unos pocos casos, se deja para estar en soledad.

¿Por qué nos duele tanto que nuestra ex pareja esté con alguien más, independientemente de que quedase o no quedase amor por nuestra parte? El ego se derrumba ante la noción de haber sido reemplazados. Aquel o aquella que una vez creyó que éramos únicos, especiales e insustituibles, parece haber dejado de creerlo y lo peor no es eso: lo peor es que nos lo estamos dejando de creer nosotros.

Cuanto más dependamos de la valoración de la ex pareja para sentirnos bien, más dura será la caída si nos dejan por otra persona.

 La traducción emocional de todo esto es si mi ex no cree que no valgo lo suficiente, la verdad absoluta e indiscutible, es que no lo valgo.

Dicho de otra manera:

Me deja por otro/a = el otro es mejor que yo.

Hay millones de personas en el mundo. De las cuales a algunas les importarás mucho. Otras les importarás un poco. Y a un inmenso contingente les importarás absolutamente nada. Si tu autoestima depende de los sentimientos que puedan tener todos ellos hacia ti, serás como una veleta que gira en todas las direcciones, sintiéndote alternativamente feliz, desgraciado/a, ninguneado o importante según le dé el viento a quien tú le estés entregando el superpoder de regalarte tu medida como ser humano.

Evidentemente, la clave es empezar a integrar a tu ex pareja en los miles de millones de otras criaturas cuya opinión sobre ti te importan un bledo. No, no te sentirás así en cinco minutos, ni en cinco días. Pero esto ha de señalar tu primer punto de partida.

Si tu ex está con otra persona o sospechas que puede estarlo, tienes dos opciones: o rebuscar incansablemente toda información posible para confirmar tus sospechas o para fustigarte con fotos alegres de pareja, amorosos estados de Whatsapp y demás historias (con las consiguientes y sufrientes comparaciones); o bien distanciarte completamente, impedir que te llegue cualquier tipo de información y hacerte a la idea de que tu autoestima pasa a ser asunto de tu exclusiva jurisdicción.

Has nacido, como decía Sartre, libre, responsable y sin excusas. No te han diseñado para hacer feliz a esta persona, ni a ninguna otra. Si no es feliz contigo y opta por buscar un camino distinto, siempre será por su propia conveniencia y bienestar. No constituye un ataque contra ti con el objeto de arruinarte la vida.

 ¿Que no te lo mereces? Las personas no te van a tratar como mereces: te tratarán como creen merecer ellos.

Saber que hay otro u otra, ya sea como catalizador de la ruptura o como nueva pareja reciente, siempre es un trago difícil. Hay quienes contactan con el ex para exigirle explicaciones de su actitud. Hay quienes piensan que debería existir un tiempo de luto por respeto a quien se dejó. Hay quien acusa al otro de sustituirle como si fuese un simple objeto. Todo esto son manifestaciones de la fase de negación del duelo: nuestro cerebro sigue aferrándose al concepto de pareja en torno a alguien que ya no lo es. Todo reproche o reclamo es sólo una manera más de pedir un amor que se nos está negando.

¿Pedir explicaciones? El amor y el enamoramiento no son matemáticas y nadie  podrá darte las soluciones para los etéreos logaritmos del corazón, del deseo, del ego o de la felicidad. Si en toda la humanidad aún nadie ha sabido explicar científica, filosófica o poéticamente, porqué empieza y acaba un amor, tu ex tampoco va a poder hacerlo.

¿Exigir un luto? Sé honesto/a. Si ahora mismo apareciese una persona que te hiciese sentir bien, que alejase el dolor, serías el primero que se olvidaría del famoso luto. El luto es una estado emocional: no se elige.

¿Sentirse sustituido? Si tú viviste el amor; si para ti esta última pareja fue especial, una persona única, que disfrutaste descubriendo, enhorabuena. Has sabido amar. ¿Que tu ex no puede o no pudo? Pues eso que se pierde.

En realidad, la ex pareja ya no nos debe nada. Nos guste o no, no va a reprimir sus deseos o acondicionar su manera de vivir sólo para que nos sintamos mejor. Cuanto antes asumamos que la única persona responsable de hacernos felices somos nosotros y desplacemos nuestra mirada del qué hace mi ex al qué hago yo conmigo mismo, antes daremos con el foco adecuado para nuestra recuperación.

Como pequeño ejercicio, cada vez que sientas la tentación de compararte, de victimizarte, de reclamar o de hacerte de menos porque tu ex pareja se enamoró de alguna otra persona, ponte frente al espejo y mírate a los ojos. Ahí delante tienes al amor de tu vida. La única persona que puede y debe valorarte, aceptarte y hacerte feliz. La única persona que de verdad piensa que eres único y que nadie podrá sustituirte. Tiéndele la mano y empezad a caminar juntos.

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comentarios
  1. karen dice:

    Buenos días. hace 1 año y medio q me separe del padre de mi hija, nos separamos por temas de violencia yo un día me fui de la casa del dia a la noche porque no aguante mas el maltrato. pero lo que me esta pasando ahora es que mi ex esta saliendo con una persona y nose tengo muchos celos, rabia, dolor, mucha angustia y nose porque me pasa esto si fui yo la que decidió no seguir en la misma vida. porque me pasa esto no lo entiendo? tengo miedo de caer en una deprecio y no poder seguir criando a mi hija de 4 años?

  2. Azul dice:

    Karen, yo he pasado por una situación de maltrato, sin hijos. Lo peor que podrías hacer es seguir con él, por ti y por tu hija. No puedes amar a ese hombre, esos celos no son por amor. Es un hombre que no ha sabido quererte. Si lo piensas en frío lo sabes. Te felicito por haber sido capaz de dejarle; cuesta mucho porque desarrollamos dependencia de ellos. En mi caso no sé si acabó encontrando o no a otra; yo lo estaba deseando, porque no me dejaba tranquila y quería que me olvidara. Piensa en ti y en tu hija, mira hacia adelante. Cuando te entren los celos racionaliza; ese hombre te ha maltratado. Quizás necesites algún tipo de ayuda y consultar a un médico si te encuentras tan mal de ánimo. Pide ayuda y mira hacia delante.

    • Anónimo dice:

      Muchas Gracias por tus palabras, tienes mucha razon en eso.- hoy estoy un poco mejor, espero poder soltar esto y seguir con mi vida

  3. Dalll.. dice:

    Hola hace casi un mes termine cn una relación de 3 años…el tiene 21 y yo 24…todo muy lindo hasta que nos juntamos en su casa…yo trabajaba el n pero nunka me importó xk lo amaba pero x ser yo la k trabajaba le precionaba siempre yo cn mala honda…hastabknse canso…y hoy me entero k esta saliendo cn una chica siendo k hace 3 días me despedí de el…y le pedí perdón y tuvimos relaciones…y ahora me siento sucia yo todavía no los vi…y no kiero verlo no kiero tengo miedo bronka celos nose…pero yo n lo busco x nada x bada …pero kiero estar bien y nose como…

  4. Moon dice:

    Bravo por el artículo! Y por la alusión a Sartre.
    Es complicado encontrar veracidad y sentido común en las redes acerca de este tema.
    De gran ayuda!

  5. joe zao dice:

    Increíble análisis en verdad llego a donde mas lo necesitaba…gracias de corazón.

  6. Luciana dice:

    Hola Cristina,
    El 6 de este mes cumpliría con mi ex dos años.
    Él vive en otra ciudad (nos conocimos en la natal) se fue a trabajar. Durante estos dos años de “relación” él me dejó dos veces y a los dos meses volvía en plan de amigos, cuando dizque ya lo estaba superando. Yo siempre le pedí que fuera sincero que si solo quería tener relaciones sexuales me lo dijera, ya yo decidía si sí o si no pero me juraba que me amaba.
    Cuando se fue a trabajar nos despedimos con la idea de que haríamos algo los dos por allá. Llegaron las vacaciones de semana santa él vino unos días a mi ciudad pero yo tuve que salir a la playa. El primer día que llego a la playa veo que sube una foto en facebook con una tipa a la cual mi intuición me decía que ya traían algo, esperé a mi llegada para cuestionar, traté de disfrutar del mar. Regresé a la vida normal, le marco y le exijo una explicación a lo que me dice que lo disculpe que su “relación” se dio en la borrachera, etc. Me lo dice como si no comprendiera que me lastima, que con una disculpa que además ni es sincera ya todo queda tranquilo. Él siempre resulta el ganón y yo la perdedora. Me siento fea, usada, ninguneada y demás. ¿Cómo puedo hacer para dejarlo ir, para soltarlo? Tengo pesadillas en la noche dónde los veo juntos. Me da coraje pensar que pasará tiempo con la familia de mi ex, tal cual yo lo hacía. El ego se me derrumba de pensar que todxs sus amigos le digan que es mejor que yo. Me duele la cabeza y siento como si cargara un peso en los hombros. Siento que no voy a encontrar a nadie más, quiero formar una familia, ese siempre ha sido mi deseo desde pequeña, pero pienso que me voy a quedar sola. No tengo amigos y soy mis desapegada de mi familia, lo que me hace sentir peor, a mis 28 años siento que ya no hay futuro. Quiere que sigamos siendo amigos que cuando quiera vaya a visitarlo. ¿Qué hago? ¿Existe una técnica para quitar los pensamientos negativos? ¿cómo lo dejo ir? ¿cómo elevo mi autoestima? ¿cuándo dejó de quererme? ¿por qué volvía a buscarme? ¿nunca me quiso? ¿por qué siempre que me deja parece tan tranquilo, como si no me extrañara y le diera igual? No entiendo…

    • cristinalago dice:

      Hola Luciana,

      Como bien dices, estás aferrada por el ego, no por el corazón. No se trata de “ganar” o “perder”, porque no sois enemigos, simplemente por estas circunstancias tú crees necesitarle, aunque poco a poco ya ves que no es la persona adecuada para acompañarte en tus sueños: y así has de enfocarlo, no como alguien que te “quitó” lo que tenías o querías, sino como alguien que TÚ ya no eliges para formar parte del camino de tu vida.

      En cuanto al comportamiento de él, sólo es un eco de tu propio comportamiento. Te deja y vuelve cuando quiere, te propone estupideces y aceptas, en fin, él ve y actúa según tú se lo permites. ¿Importa si te quiso o cuando dejó de quererte? Qué más da! Si ya no hay amor y tú vives hoy, no hace un año o dos.

      Te deja tranquilo porque sabe que tú estarás ahí.

      Lo que más te ayudaría como primer paso es un contacto cero total y pleno (estás mirando su vida en lugar de dedicarte a la tuya) y entre tanto, ser consciente de que padecerás un sindrome de abstinencia, de que vendrán pensamientos negativos, pero que es normal y forma parte del proceso, no durará para siempre.

      Piensa en tus sueños, en lo que quieres conseguir, y enfoca esta situación como un obstáculo que vencer para llegar a donde quieres llegar.

      Abrazos

  7. Aura dice:

    Mi ex pareja está con otra persona y es… su mujer.

    He acudido tantas veces al blog desde que lo descubrí hace un año, he dejado tantas preguntas, lamentos y lágrimas leyendo mucha de las entradas, y también he recibido tantas respuestas (directas e indirectas) que me han hecho entender la situación y lo que estaba sintiendo, que ahora no puedo evitar volver a recabar aquí, porque esta historia parece la interminable.

    En resumen, nos conocimos por temas profesionales que debía resolver en mi familia y poco a poco, nos fuimos enamorando. Su primera infidelidad y mi primera pareja en mucho tiempo. Sinceramente, nunca he querido a nadie así, ni he sentido que nadie me haya querido como él lo hizo. Con todo, ambos teníamos claro que no teníamos futuro juntos porque ni él se atrevía a romper su familia, ni yo le iba a permitir hacerlo. Simplemente viviríamos hasta que el remordimiento, la culpa o lo que fuera, pusiera el tope. Ese día llegó y lo dejamos, aunque durante un tiempo más nos seguimos viendo o bien porque quedábamos o bien porque seguíamos siendo las partes implicadas en los temas profesionales que quedaban por resolver en mi familia. Ahora reconozco que debería haber optado por el contacto cero desde entonces, pero le quería tantísimo y me hacía tanto bien verle, que no me dí cuenta que yo sola estaba cavando mi propia tumba en la depresión en la que caí.

    Me volví dependiente emocional y ver cómo él seguía su vida y no estaba tan pediente de mí para intentar pasar página y volver a centrarse en su familia (que encima la mujer se volvió a quedar embarazada), me mataba y de ser dependiente, pasé a obsesionarme, rogarle, suplicarle que siguiera ahí de alguna manera. Yo, que siempre he sido tan orgullosa y rencorosa, a él le perdonaba y le justificaba todo, y no me importaba pisotear mi dignidad si con ello conseguía que estuviera ahí. Me aterraba perderle del todo y lo único que conseguí fue acojonarle de tal manera que cortó todo contacto conmigo con el mensaje más desagradable que me han escrito nunca. Sé que fue su miedo el que habló, pero dolió como si hubiera sido su pensamiento real. Lo “bueno” de esa pelea es que reaccioné y me di cuenta de mi comportamiento, con lo que pasé a la fase de culpa y necesidad de disculparme con él algún día. Mi psiquiatra me decía me olvidara; tú, Cristina, también me lo aconsejabas en algunas de tus respuestas a mis monólogos, pero yo no hice caso a ninguna y unos siete meses después de contacto cero, cuando ya me sentí más repuesta de la depresión y centrada con mis ideas, le escribí una carta de disculpa, sin más pretensión. Podía haberse quedado en nada, pero la carta nos hizo retomar el contacto para ver si podíamos ser amigos (propuesta hecha por él, yo ni lo esperaba). Desde entonces charlamos, nos hemos visto ocasionalmente, y cómo no, hemos caído en la tentación cuando viene a verme a mi casa. Es cierto que he tenido que hacer verdaderos esfuerzos por no traspasar la línea de cariño y volver a enamorarme, pero curiosamente, que termináramos de nuevo teniendo relaciones es lo que me hizo bajarle del pedestal en el que le tenía, porque al final era como todo, un tío que sabe que tiene sexo fácil y de confianza.

    La cuestión es que, a pesar de que me he tambaleado en algunos momentos más de lo que esperaba en mi estabilidad emocional, más o menos llevamos bien esos encuentros. Un aderezo diferente a una amistad atípica. El problema que se me presenta, y volviendo al tema del hilo, es que aunque que sé que obviamente su mujer sigue existiendo, el hecho de que ellos vivan en otra ciudad y que sea él el que viene a trabajar a la mía, siempre nos “facilitó” nuestro romance primeramente y ahora nuestras quedadas “amistosasexuales”. El problema y por lo que vuelvo al blog con una angustia que hacía mucho no sentía, es que por temas laborales posiblemente destinen a su mujer a mi ciudad y por lo tanto, se mudarían a vivir aquí. El hecho de que esto haga que no podamos seguir en contacto y no vernos más, me entristece pero no me preocupa tanto como el saber que ahora me los podría encontrar en cualquier parte. Una cosa es saber que están juntos, imaginármelos… pero otra cosa es verles. Cuando me lo dijo ayer, no sé cómo pude disimular la angustia que me entró. Si solo con ver una foto de ellos juntos en redes y me entra por dentro una sensación que me rompe, qué pasará si me los encuentro paseando con las niñas, o comiendo en algún lado, o de compras, o yo qué sé? Mi ciudad es lo suficientemente pequeña como para que no nos cruzáramos alguna vez. La noticia me desestabilizó ayer por completo y de pensar que incluso la idea inicial era que él dejaba el trabajo y se volvía a su ciudad para emprender de nuevo, cosa que al final vi positiva para desengancharme y tener paz mental, ahora me encuentro que lo mismo se puede venir con toda la tropa para acá. Me desespera solo pensarlo.

    No sé qué hacer, no quiero adelantarme pensando qué pasará o cómo, pero parece que si la vida me ve más estable y tranquila, piensa que mejor me da otro palo a ver si aprendo la lección de una vez. Se divertirá así, supongo. O es el karma que me castiga o yo qué sé. He pensado volver al contacto cero, aunque se extrañe, por si finalmente se mudan que me pille a mí algo más “recuperada”. Pero luego está mi otra vocecita que me dice que aproveche y siga con todo igual mientras no haya nada seguro y si se vienen, ya habrá contacto cero. Y yo enmedio, solo queriendo dormir para no pensar, como hacía en mis peores días de depresión.

    • cristinalago dice:

      Hola Aura,

      Si no te has conseguido desenganchar estando en otra ciudad…realmente da lo mismo que se mude a donde estás tú. Las herramientas que necesitas para desengancharte no dependen de sus mudanzas o falta de ellas. Piensa que hay personas que se tienen que separar con hijos en común, viviendo al lado el uno del otro…

      La dependencia siempre va acompañada de sus dos mejores amigas: la ansiedad y la depresión. Mientras dependas de esta persona como dependes emocionalmente, no vas a tener la posibilidad de salir de esa rueda. Esta relación te arrebata la energía para luchar, para vivir, para cambiar. Te anestesia, pero no te sana.

      Abrazos, cielo y ya sabes que estamos por aquí.

      • Aura dice:

        Gracias por responder tan rápido, Cristina. Se me han saltado las lágrimas al ver que estabas ahí.

        Entiendo lo que dices, que aunque crea que no, sigo dependiente de él aunque afortunadamente no a los límites a los que llegué, eso sí lo sé. Menos mal que el tiempo ahí sí ha hecho más o menos su trabajo. Pero lo que te digo, lo que me aterra es que se muden aquí y pueda encontrármelos. Si me ha hecho sufrir ver fotos juntos, verles en persona… buff. Sé que si se vienen, va a ser el momento en que perdamos el contacto, porque no se va a arriesgar a seguir viéndome como lo hacemos. Como que engañar estando en otra ciudad puede tener un “pase”, pero estando en la misma parece más traición aún. Hoy en dìa, cuando es finde y está en su casa, son mis días de relax (por llamarlos de alguna forma), porque sé que no va a aparecer por ningún lado; pero cuando está aquí trabajando, siempre estoy un poco en tensión por si aparece, por si me escribe y yo, tonta que soy, dispuesta a cambiar cualquier plan que tenga si se da la oportunidad de vernos. No quiero que si se mudan, esa tensión diaria se haga mi compañera no por el hecho de que vaya a aparecer, que sé no lo hará, sino por encontrármelos. Me veo enclaustrada en mi casa, y yendo de casa al trabajo y viceversa, sin levantar la mirada por si me los cruzo.

        Sé que me estoy adelantando y estoy dejando sacar la drama queen que llevo dentro, y que luego las cosas serán como tengan que ser, pero me agobia que a varios meses vista de que sepan seguro qué van a hacer, yo ya esté así, y me preocupa mucho ver que me es tan sumamente fácil perder el control y el norte de esos momentos en que estoy mejor, medio centrada y tomándome las cosas con más calma. He tratado de esforzarme mucho durante todo el tiempo de duelo, en aprender, en conocerme, en cambiar. Pero aún siento que es como si hiciera equilibrio sobre una cuerda floja, que como sople un poco de brisa, (no hace falta ni un vendaval) me tambaleo y ya solo pienso que voy a caer, olvidándoseme esas herramientas para erguirme otra vez sobre la cuerda y aguantar. Desde que ayer me dio la noticia, el equilibrio ha desaparecido y la calma para recuperarlo también 😦

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