Superar una ruptura VII: la recuperación y la aceptación

Publicado: abril 10, 2017 de cristinalago en Las etapas de la ruptura, Superando el desamor
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Ya comes, ya duermes con normalidad y empiezas a tener ganas de abrirte al amor. ¿Será, por fin, la luz al final del túnel? 

Hay pocas sensaciones más liberadoras que mirar hacia atrás y ser consciente del largo y arduo camino recorrido.

Ver que el sufrimiento ha quedado en otra etapa y lo peor ya ha pasado, es casi tan gratificante como estar cuatro horas esperando la cola para las entradas del concierto de U2, darte la vuelta y comprobar con maliciosa delectación  toda la gente que está todavía esperando, mientras que tú estás a punto de llegar a taquilla.

El problema es cuando alcanzamos la anhelada meta y un antipático taquillero baja la persianilla y cuelga el cartel de No hay entradas.

Sí: después de todas las etapas que has recorrido, lo que has llorado, el dolor que has pasado y las maldiciones gitanas que has proferido contra tu ex en particular, y contra todos los hombres o mujeres en general, descubres que nada es exactamente como te habías imaginado.

Eres un poquito más sabio, de acuerdo. Te sientes más independiente, ok. Has mejorado física y psicológicamente y has descubierto que existen más aficiones aparte de tener pareja, muy bien.

Pero aún quedan muchas incógnitas. No sabes si podrás enamorarte como antaño. No sabes si te bloquearás ante la posibilidad de abrirte de nuevo. No sabes si lo tuyo es independencia o una coraza. A veces te sientes un poco solo. A veces te preguntas si conocerás a alguien. A veces conoces a alguien y no sientes lo que sentías, pero vais tirando. Y a veces quedan espinitas, cuentas pendientes, encuentros que no se dieron y despedidas que no se hicieron.

En fin ¿quién dijo que fuera fácil?

Estás empezando a intuir que la vida, al contrario que sucede en las historias de ficción, no otorga finales redondos a cada una de tus vivencias. Quedan colgajos, hilos que irás tejiendo quizás más adelante, cuando otras vivencias nos proporcionen nuevas respuestas, o no, y morirás con el misterio. Pero no existe ninguna ley universal por la cual todo esté obligado a ser desvelado en alguna ocasión.

Y ahí reside la diferencia entre recuperación y aceptación.

Te recuperas cuando te despiertas por la mañana y tus pensamientos y preocupaciones nada tienen que ver con tu ruptura, cuando te encuentras, en general, bien. Lo que sucede es que estar bien es algo que se valora enormemente cuando se está mal y no parece tan espectacular, cuando se convierte en la rutina habitual. En cualquier caso,  los buenos y malos tiempos son transitorios. Disfruta de tu descanso del guerrero y ahora que ya sabemos en qué consiste la recuperación, vamos a tratar sobre la aceptación.

Hace unos años, tuve una intensa historia que acabó mal. Mi recuperación fue lenta y trabajosa, no ya por la ruptura en sí, sino por toda resaca emocional que llevaba arrastrando durante años y con la que nunca antes me había tenido que enfrentar. Llegó un momento en que me encontraba bien. No tenía miedo a nuevas relaciones, podía sentir atracción por otras personas y no pensaba en aquello a diario. Pero, como muchas personas que salen de experiencia de este tipo, tenía la sensación de que aquella historia se había quedado a medias, que quizás de haber hecho las cosas de otra manera, podría haber funcionado. En realidad, me había recuperado de esa ruptura, pero sin embargo, no la había aceptado. En mi cabeza todavía seguía alimentando el vínculo y me percaté de que esta forma de pensar me generaba angustia y cierta sensación de desesperanza y estancamiento, aunque en todos los demás aspectos parecía estar mucho mejor.

Me pregunté que era lo que me faltaba para cerrar. ¿Decir adiós de alguna manera? En algunas terapias a personas que necesitan cerrar una situación del pasado, se prueba a recrear una escena en la consulta en la cual el paciente puede desahogarse o despedirse. Pero no, no era eso lo que necesitaba. Yo ya me había desahogado ampliamente y no me quedaba más por decir al respecto.

La resolución de esta situación se dio, como no podía ser de otra manera, el tiempo. ¿Recordáis lo de la energía no se crea, ni se destruye, sólo cambia? Este fue mi descubrimiento en aquel entonces. Si todos esos pensamientos y emociones eran energía, podían ser transformados en otra cosa. La clave estaba en buscar algo que hiciese que esa energía se pudiera transformar en algo positivo, de modo que la experiencia vivida no permaneciese en mi como un trauma, sino como un punto de partida a partir del cual cambiar mi existencia. Había perdido, sí, pero la ganancia debía superar a la pérdida y esa fue mi lucha a partir de entonces.

La aceptación, por tanto, llegó mucho después que la recuperación y no podría haber sido antes: yo no disponía de la distancia emocional suficiente como para llegar hasta ahí. Sé que en algún momento todo dejó de ser una lucha y entendí que el proceso de transformación de la energía, había sido completado.

 Os sonará muy abstracto, de modo que seré más específica. Encuentra un objetivo que te mantenga luchando. No hace falta que sea alguna meta épica e inalcanzable. A veces con salir airoso del día a día, es suficiente. Mi lucha fue sencilla: deshacerme de algunos hábitos insanos, intentar implementar pequeños cambios en mi forma de gestionar ciertas cosas, salir de mis propios límites poco a poco. A día de hoy, continúo con este trabajo, este encaje de bolillos existencial que me hace abrir los ojos cada día al misterio. 

Quizás alguna vez se dé la ocasión de completar una de mis historias inacabadas, o no. Acepto estas pérdidas y todo lo que salió como deseaba y todos los errores que cometí. Todo está en orden ya. Esto me da paz.

Todo esto cuesta, porque es más fácil luchar por salir del dolor de una situación concreta, como una ruptura, que aprender a estimularte, automotivarte y estar a gusto con la simple y llana cotidianidad. Si uno está con su mente ocupada en los dimes y diretes de su día a día interior, finalmente estará demasiado ocupado en su presente, como para tirar de los hilos del pasado. Vivir en sí mismo es un proceso tan complejo, que en realidad no es necesario agregarle otros aditamentos, sólo es preciso encontrar el sentido del tiempo presente.

Así pues, la aceptación no siempre forma parte de todos los duelos. Muchos de vosotros, de momento finalizaréis este etapa plenamente recuperados a nivel emocional, pero no todos os libraréis por completo de ciertos miedos y rechazos. Si es así, tened paciencia. Todo llega.

Con esto, doy fin a al apartado Las etapas de la ruptura, esperando que os haya aportado, al menos, la sensación de no haber estado tan solos en este tramo del camino.

Un abrazo muy fuerte a todos. Y recordad, que como decía el recientemente fallecido Zygmunt Bauman: Mientras está vivo, el amor está siempre al borde de la derrota.

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comentarios
  1. Raquel dice:

    Increíble y maravillosa forma de describir el momento por el que estoy pasando…
    Creo que sí me he recuperado pero aún no lo he aceptado. Soy otra, porque me he vuelto a encontrar, pero la forma en que todo se acabó, las preguntas sin respuesta siguen ahí repicandome en la cabeza cuando menos lo espero.
    Gracias por tus palabras​, Cristina

  2. excoquam dice:

    Dios! Justo me siento mucho mejor de mi ruptura pero este articulo me ayudo mucho mas. Gracias!

  3. Cortez dice:

    Hola, como estas. Me es grato decirte que veo mi reflejo en esas palabras. Desde hace tiempo como bien y duermo placidamente, sin embargo todavía siento que en mi vida quedan vestigios de esa relación, que aunque fue tóxica y existió la dependencia y el apego, y en donde extraño muchas cosas, es como si estuviera estancado en una etapa que no termino de resolver Como dices ahí: ” En realidad, me había recuperado de esa ruptura, pero sin embargo, no la había aceptado. En mi cabeza todavía seguía alimentando el vínculo”. Eso exactamente me pasa y me desespera. Siento que no puedo amar y no se si es por coraza o el miedo a amar y también si llegaré a amar de esa manera. En el fondo se que si volveré a amar, lo que no sé si será con la misma, mayor o menor intensidad pero cuando suceda entonces me daré cuenta que lo otro lo acepto y deje de importarme. A veces me desespero porque no veo esa luz al final del tunel, que sé que llegará no quiero que ese trayecto me consiga a mi ex y pueda ser débil y caer en la tentación de estar con ella basado en su manipulación. He sido fuerte y espero seguir así pero también deseo amar a otra mujer y con estas experiencias en mi vida poder vivir a plenitud y aplicar lo aprendido y no dejar que el amor se vaya ya que eso depende de cada uno de los miembros de la pareja. Ya han pasado 8 meses desde la ruptura y mi sueño es que esto desaparezca de mi vida. Que pueda recordarlo como algo que pasó sin rencor ni remordimientos y que no afecten mi mente y mi alma. Gracias

  4. Pat dice:

    Han pasado dos años desde que encontré tu página. Ha sido un proceso largo recuperarme de la ruptura, pero no sólo por esa separación que significaba todo con alguien, sino de la propia, esa que me partió y rompió toda. En realidad no me tenía a mi, existía por alguien y creo que eso fue, en gran medida, el detonante para encontrar poco fácil el camino de vuelta a mi misma.
    Tuve un doble duelo porque además perdí a una mascota amada casi al mismo tiempo. Uff, nada fácil. Parece que a uno le deben enseñar de nuevo todo lo básico. Es como una rehabilitación física cuando se tiene un accidente, pero en este caso, tiene que ver con el alma, con las emociones. Por supuesto, muy dolorosa en la qué cada día te preguntas ¿qué tiene sentido? ¿Cómo sigo?
    Lo cierto es que si, en este proceso, cuando llegan respuestas y ganas, definitivamente aparecen personas, que pueden ser más de paso, como las que mencionas en otro de tus artículos. Estos han sido espejos conmigo, rotos, con miedos y sin muchas ganas de confiar o estar por heridas de relaciones pasadas. Es una pena, ¿quién estará libre de heridas? Y sobretodo, ¿cómo encontrarse confiado para proyectar eso y no el terror de abrir de nuevo el corazón?
    En fin Cristina, tu blog es una luz y me he apoyado mucho en varios temas, a los que regreso cada vez que tengo dudas, pero aún falta por hacer.

    Recibe un gran abrazo y agradecimiento por trasmitir experiencia, fortaleza y esperanza.

  5. Filippo dice:

    Estimada Cristina: Sigo constantemente tus publicaciones, y me han sido de gran ayuda durante el proceso de superación de la ruptura de mi última relación. Hace un año y nueve meses de mi ruptura inicial con mi ex, y después de tratar el contacto cero (aunque ella me buscaba y yo no le daba respuesta), tuvimos dos retornos breves, de un mes y medio cada uno: el primero fue a los tres meses de la primera ruptura, y el segundo fue exactamente hace un año atrás, en abril del año pasado. Ha sido un proceso difícil, no sólo por el hecho de no estar más con quien creía iba a ser el amor de mi vida y yo para ella, sino por los hermosos momentos vividos que empezaron a desteñirse con la pátina del tiempo sin posibilidad de recuperarlos, por los sueños que nunca logramos realizar (ni tampoco poner en común, de hecho esa fue la causa principal de la ruptura), y también porque esta ruptura abrió en mí una serie de cabos sueltos emocionales que arrastraba de hacía mucho tiempo y que me rehusaba a afrontar. Hasta las pasadas navidades, cuando fue la última vez que tuve noticias de ella (por mail), aún tenía mis recaídas y volvía a mirar con nostalgia mi antigua relación con ella, pese a que sabía que después del punto y final, ella había iniciado una relación con otro. Pareciera ser que ha llegado la ansiada calma después de mucho tiempo, y puedo vivir en paz con los recuerdos, pero me sucede que me siento bloqueado cuando conozco a alguna chica con la que podría tener posibilidades de llevar adelante algo más. Me bloqueo, inconscientemente algo sucede en mí que me paraliza en avanzar en el proceso de conquista, siendo que son chicas que me han atraído y que al parecer había buenas posibilidades, y además hay momentos en los que me siento solo, aunque tenga amigos y familia apoyándome, pero me parece extrañar esos momentos en que tenía a alguien al lado con quien reía hasta de lo más absurdo, que me animaba con besos, gestos de ternura y palabras de aliento en aquellos momentos duros, que destacaba mis logros, y con quien podía también hacer lo mismo, y auténticamente, porque la amaba y me alegraba enormemente su felicidad, la mía con ella, y la de ella conmigo.
    Saludos.

  6. Maria dice:

    Como siempre ¡brillante!.

    Me siento totalmente identificada. De hecho, va a hacer un año y medio de mi última ruptura y por primera vez me he dado ese tiempo para “recuperarme”, proceso en el que he descubierto muchas cosas de mí, que seguramente tendría que haber visto hace ya más de 20 años cuando me divorcié.

    Me gustaría que escribieras algo acerca de cómo puede vivirse una nueva relación con más de 50 años. Me ha pillado así, bien físicamente, bien económicamente, pero estoy un tanto confusa ya respecto a si me compensa o no “abrirme” (está claro que no lo he aceptado ¿no?) a una nueva relación …

    Siempre he sido muy enamoradiza y encadené relaciones sin dificultad. Ahora, cerrada para poder sentir de verdad el dolor de la ruptura, con el firme deseo de no volver a caer en la misma piedra (hay mucha inseguridad por mi parte) la única solución que veo es la de no volver a tener pareja, la de intentar no enamorarme de nadie y no mirar a ningún hombre como pareja potencial.

    De hecho, en los nuevos grupos que estoy haciendo, digo que tengo pareja.

    ¿Cómo crees que podría ser una relación en personas de más de 50 años?.

    Me gusta el sexo, pero soy incapaz de tenerlo con alguien que no sea mi pareja; pero si tengo pareja … me meto en la vorágine de la inseguridad y el miedo al abandono.

    ¡Ya ves! … todavía me queda mucho por aceptar ¿verdad?

    Mil gracias Cristina

  7. Nauli dice:

    Gracias ..

    Estas palabras me llegan justo hoy, hoy que hace un año que rompí con la persona a quien amaba pero que tuve que dejar ir porque aquella historia no estaba escrita para mí ..
    Estoy, como tú explicas, delante de esa taquilla…miró atrás y me veo a mi misma, en la extrema delgadez y desesperación de los dos primeros meses, en las noches sin dormir, en la calle como zombi, llorando bajo la ducha porque eso me ayudaba… Me veo ahí detrás, queriendo morir cada noche y resurgiendo cada nuevo día … Me veo así y hoy siento alivio, hoy me parece irreal llegar a donde he llegado, después del contacto cero, después de recaer con él unos días y volver a tener que recomponerme de nuevo. Parece una pesadilla de esas que hacen que temas volverte a dormir …
    Pero estoy aquí, hoy. Hoy puedo escuchar música y recordarle sin que duela, hoy puedo tolerar todos esos recuerdos que siguen llegando donde quiera que esté. Curiosa la mente y cómo asocia cada detalle a la persona que hemos amado ..pero al menos ya no duele, o ya no duele tanto.
    Y me encuentro, como tú dices, en el proceso de aceptar, que parecía sencillo pero que no lo es.
    Aceptar que es una historia que no puede ser y aún así preguntarte si podría ser distinta. Aceptar que tal vez no vuelvas a sentir con esa pasión y de esa manera, y pensar que si no es así no podrás ser realmente feliz. Aceptar que esa persona, al igual que tú, seguirá su vida… aceptar, sin más.
    Ese es mi trabajo ahora, ese es mi reto cada mañana. Me siento orgullosa de todo lo logrado, amo mis cicatrices y lo que me han enseñado. Y sé que esto costará, sé que estoy en el camino pero hay piedras a mis pies que he de ir apartando porque no quiero caer…

    Aceptar y seguir..

    Un abrazo Cristina

    • cristinalago dice:

      Hola Nauli,

      Haber vivido estas experiencias, más las que sumes con anterioridad, es añadir páginas al libro de tu vida para que al final de la misma ,todo componga una apasionante novela. En la que, como en toda novela, hay sitio para grandes amores imposibles, etapas tranquilas, aventuras, llantos, pérdidas, alegrías, renacimientos y finalmente, ¿quien sabe? Quizás, la paz de saberse bien vivida.

      Abrazos!

  8. Susana dice:

    Muchísimas gracias por tu artículo. Me ha ayudado mucho, yo no sé si estoy en las dos fases o ya en la última;me perdí completamente a mi misma en la ruptura con mi pareja de 10 años, me ha costado enormemente recuperarme, una auténtica agonía y lucha interna se ha librado dentro de mi hasta hace poco y han pasado casi 2 años. Ahora por fin puedo decir que estoy tomando el control de mi vida, estoy haciendo lo que siempre he querido hacer con mi trabajo, que no lo había encontrado hasta ahora y estoy empezando a centrarme en mi misma y en mi felicidad. Sentimentalmente y emocionalmente sigo en un estado caótico sobre todo cuando se meten los hombres por en medio, pero acepto que es algo completamente normal. Lo difícil es aguantar la marea mental cuando se revuelven los miedos, pero creo que lo estoy haciendo lo mejor que puedo.
    Un abrazo y muchísimas gracias por este blog que nos ayuda tanto a todos.

  9. neroski1 dice:

    Jope, llevo 23 días sin mi ex-pareja, y estoy deseando llegar a sentirme como explicas en la entrada… Paciencia!!

  10. Gaby dice:

    Hola Cristina! felicitaciones por este cierre maravilloso de tu capitulo sobre las etapas de las rupturas. No se si sera casualidad o no que fueron 7 capitulos…donde el numero 7 tiene un significado de perfeccion y plenitud.
    En mi caso particularmente luego de mas de un año de haber finalizado mi matrimonio, me encuentro mucho mejor en mi etapa de recuperacion, pero me cuesta aun la aceptacion, a pesar de negarlo publicamente, siy conciente que aun me encuentro muy a menudo alimentando el vinculo…pensando que hara o no hara mi ex , mas teniendo que tener contacto por mis hijos. Tengo esperanza que poco a poco esos pensamientos desapareceran.
    Mil gracias Cristina por esta maravillosa entrada!.
    Un abrazo.

  11. reina dice:

    Gracias, Cristina. Como viene siendo habitual desde hace tres años, tus artículos van en sintonía con el momento que estoy viviendo. Gracias por acompañarme 😉

    Personalmente, creo que sabes que estás en la fase de recuperación y aceptación (o al menos muy cerca de ella) cuando el hecho de que te hablen de tu ex deja de removerte durante días, cuando dejas de darle vueltas a si habría alguna posibilidad de haber salvado la relación, cuando tu ex deja de ocupar tus pensamientos diarios y, sobre todo, cuando la vida vuelve a sorprenderte, es decir, sales un día cualquiera a tomarte una copa y de pronto conoces a alguien y sientes ganas de abrir tu corazón de forma plena, sin nostalgias, deseos de venganza ni ese dolor sordo que aparece cuando se intenta iniciar algo con otra persona sin estar todavía recuperado de lo anterior.

    Es un proceso muy largo y lento, pero la aceptación llega al final. No es un momento “revelación divina” sino un cúmulo de sensaciones diarias que, unidas, te hacen ver que lo que hace un par de años era dolor ahora más bien tiende a la indiferencia.

    Besitos

  12. Bulma dice:

    WOW!! Que entrada… Hace casi dos años que pase por la ruptura más dolorosa de mi vida y me he dado el tiempo para sanar; tal cual dices así me siento hoy día. Estoy en un momento laboral soñado, he retomado hobbies que había dejado atrás, hice nuevos y mejores amigos, y mi ex ya no ocupa mis pensamientos todo el tiempo…Sin embargo aún me quedan cosas que espero pasen; tengo un miedo grande a conocer otros hombres por el hecho que creo que solo me querrán para acostarse conmigo y usarme y que serán capaces de decir cualquier cosa que yo quiera oír para hacerlo, tal cual mi ex hizo… a quien de paso, debo aceptar que no he perdonado y ha pasado tanto tiempo que no sé si pueda, no le odio ni le deseo el mal, no he sabido nada de él, ni quiero saber absolutamente nada, pero no puedo superar la decepción que me causo su traición y la desfachatez total que mostró al poco de la ruptura de querer quedar como mi “amigo” (lo pongo así no por que él haya sugerido nada turbio fuera de una amistad, sino por eso ¿como puedes si quiera pretender que alguien a quien engañaste y mentiste como él hizo, realmente te importa y quieras ser su amigo de verdad?). Debo decir Cristina que apenas ahora me animé a escribirte, pero te llevo leyendo desde casi el inicio de mi duelo, cada entrada sobre ruptura ha sido un bálsamo y me ha ayudado a avanzar hasta llegar hasta donde estoy hoy, así mismo me has enseñado a empatizar con mi ex y mejorar cosas en mi… Sin embrago no logro perdonarlo; ya intenté escribirle cartas (que no envío) ya intente lo de la silla vacía, ya intenté ponerme en su lugar y estoy consciente que la gente no va por ahí dañando a otros por gusto (salvo los psicópatas, pero no creo que mi ex lo fuera) y que si hizo las cosas así fue porque no supo hacerlo de otra forma… Yo ya acepte hace mucho que la gente se puede enamorar de otras personas estando en una relación… No pasa nada, duele pero pasa… Pero no puedo aceptar que tengas que mentir, ocultar, prometer cosas que sabes que no puedes cumplir, manipular e ilusionar a alguien para sacarle algo que necesitas… a alguien que hizo las cosas lo mejor que pudo y te amo sinceramente por 10 años, se que la vida no es justa, pero vaya que ingratitud hacer todo eso… Pero bueno hoy día en realidad y siendo muy honesta lo único que me gustaría es que él acepte lo mal que obró y me pida una disculpa sincera… aunque lo mas seguro es que eso no pase y yo tengo que aprender a vivir con ello.

    En fin, espero que como dices, esto algún día pase y al fin lo logre aceptar, me gustaría (si es posible) que escribieras una entrada sobre cómo sobrellevar una traición y como aceptarla … se que ya tienes una sobre el perdón, pero la verdad no la logro entender y me deja el mal sabor de boca de creer que lo dices en ella es que hay que olvidar y ya… Y yo no puedo (ni quiero) olvidar toda esta experiencia que a través del dolor me enseñó tanto.

    Felicidades Cristina por este gran trabajo que haces, yo seguiré en este blog que no solo orienta y alivia sino que enseña y permite abrir el corazón. Gracias por todo y espero algún día me quite la coraza y ame de nuevo, que estoy segura podré amar, pero poniendo límites sanos y viendo que concuerden palabras con hechos. Gracias de corazón.

    • cristinalago dice:

      Hola Bulma!

      El tema que propones no lo he llegado a tratar específicamente. Me parece interesante. Es una de las situaciones sentimentales que yo también he vivido y que he tenido que trabajar en profundidad. La entrada sobre el perdón es más genérica. Una ruptura, cuando es complicada, hay engaños, dobles juegos y un proceso por el cual se desvaloriza a la persona, es una de estas experiencias que no hay que consentir que se convierta en trauma, porque te acaba condicionando demasiado para el resto de tus relaciones. Y tu ex no puede ser una persona tan importante y poderosa como para ser la sombra sempiterna que planee sobre tu vida sentimental de aquí en adelante. Cuando no es posible perdonar, entonces hay que minimizar el impacto. Ya hablaré sobre ello.

      Abrazos y seguimos caminando juntas

      • Bulma dice:

        Gracias Cristina

        Haz hecho que mis ojos se humedezcan con solo leer tu respuesta; yo tampoco quiero que mi ex se convierta en una sombra permanente en el resto de mis relaciones, sé que ahora no estoy lista para abrirme a otro chico y tengo tantos proyectos que quiero llevar a cabo sola, que no me planteo para nada una relación por ahora… Pero en un futuro si me gustaría volver a intentarlo. Seguiré trabajando en mi para poder tener relaciones más sanas con el tiempo… Debo añadir que si bien mi ex me hizo mucho daño con sus acciones, en parte fue mi responsabilidad lo que pasó… por no fijarme en los hechos además de toda la sarta de mentiras que dijo y ver que de lo que me decía todo acababa en pretextos, largas o ambigüedades y finalmente hacer muchas cosas a su manera, cuando y como él quería por miedo… vaya que tampoco fue la relación más sana, pero no todo fue tóxico y toda la basura del final para nada se justificaba con cualquier cosa que yo hubiera hecho en esos años de relación.

        Esperaré con paciencia y emoción esa entrada que mencionas, ojalá que me ayude a tener más pautas para aprender a sobrellevar todo lo que pasó y aceptarlo. Gracias de nuevo Cristina, un abrazo desde México y aquí seguimos.

    • Anónimo dice:

      A mí también me interesaría que escribieras sobre las traiciones. Me identifico totalmente contigo pero en mi caso fueron 26 años de relación, los 2 últimos llenos de mentiras, manipulaciones, insultos, traiciones y mucho sufrimiento.
      Después de un año del divorcio, no consigo perdonar la forma en que me utilizó y no consigo perdonarme a mí misma por habérselo permitido.
      Además, en mi caso, el contacto cero es imposible ya que tenemos dos hijas. Y mi imposibilidad para perdonarle está empezando a afectarles.

      • Azul dice:

        Escribo para Bulma especialmente. Mi ex marido se enamoró de otra y manipuló, engañó, a mí me llevó al borde de la locura; nos estaba machacando a mí e indirectamente a sus hijos, con los que era frío, porque sentía que le alejaban/alejábamos de ella. Por supuesto, mi autoestima era nula; hubo traición, engaño, me vi en una situación terrible, sola, enferma, con dos criaturas, pero he perdonado. Olvidar es imposible. Aceptar que esa persona estaba llena de dudas, miedo, de falta de honestidad, de mierda por dentro y que por eso no podía proyectar en mí más que todo eso hizo que lo superara. Esa aceptación cierra el círculo. No es fácil, claro. Yo estuve enferma y medicada; no es fácil vivir eso que has vivido. Quema. Ojalá que llegues a experimentar esa aceptación. Un abrazo.

  13. MARIA dice:

    Hola Cristina, durante dos años he seguido tus comentarios, ya que padecí un amor toxico al que intenté dejar varias veces, pero siempre me decía que si me perdía me buscaría. Me ayudó bastante leer tus sabias palabras, pero no podía desengancharme. Después deje de seguirte, dando mi caso por perdido y la casualidad me ha traído hoy tu ultima entrada, como si el destino me diera la razón. Me explico: con su pensamiento me levantaba y con el me acostaba. Pensamiento único y que conseguía agotar mi mente. Después de una mentira absurda, sin sentido, en el que le pille, decidí transformar toda la energía de mi ira, mi rabia y desesperación en sacarle de mi vida. Como a un niño enrabietado al que se le da un cachete en el culo, abrí los ojos, borré su rastro y le bloquee en el móvil. Transforme esa energía, que como bien dices, empleaba en perder mi tiempo, en energía para vivir. Miguel Bosé dice en una de sus canciones: “Y de repente no sé cómo, nada siento, caigo en cuenta que estoy libre de temores,
    libre ya de amores. Revivo, tomo aire y el mundo me responde otra vez”.

    • cristinalago dice:

      Hola María,

      Bendita mentira, pues, que te ha servido para salir de tal servidumbre.

      Creo que si estás escribiendo esto para contarnos lo sucedido, es que estás bien segura de esa decisión, así que enhorabuena, porque de verdad que es un alivio cuando después del esfuerzo de aguantar y dejar pasar los días sin contactar, empiezas a recoger los frutos y empiezas a poder pensar (y disfrutar) en otras cosas.

      Me encantan esas líneas de la canción de Bosé. Detrás de ellas seguro que hay alguien que pasó por esto.

      Abrazos!

  14. Anónimo dice:

    Como siempre, te leo y me encanta, cada texto es un aprendizaje y una manera de conectar con las personas. ¡Felicidades!

  15. Fredy dice:

    Hola Cristina:

    Mi nombre es Fredy, hace casi dos años inicié un proceso de divorcio, con todas las fases que ahora se que tiene este proceso, en mi búsqueda de respuestas, de ayuda, de explicaciones, tuve la agradable fortuna de dar con tu blog, desde entonces lo he leído, releído, estudiado y cada artículo me ha aportado mucho y ha sido un acompañamiento en este proceso ya que me he sentido identificado con varias de tus entradas, tus artículos han sido como distintas caras de un prisma en los que he podido mirar este proceso con diferentes ópticas.

    Precisamente me encuentro en la etapa en la que como tu describes muy acertadamente: me pregunto si seré capaz de volverme a enamorar, de hecho muchas veces me cuestiono si deseo volverme a enamorar, no se si es una duda o una coraza, podria ser comodidad o temor de volver a pasar por lo que ya pasé antes, en fin …

    Quiero agradecerte por tu blog y porque al leer los comentarios de cada uno, encuentro tantas personas que están viviendo procesos similares al mío, cada uno con sus matices, espero ahora dar vuelta la página y explorar otras entradas de tu blog que asumo que serán tan valiosas como las que he encontrado en esta fase de mi vida.

    Muchos saludos y felicitaciones, Fredy

  16. Sebastián dice:

    Simplemente, GRACIAS. Saludos y mucha luz y paz para todos…

  17. Azul dice:

    Leo tus entradas Cristina y veo que he hecho las cosas tan mal… He encadenado unas relaciones largas con otras largas, como mucho unas semanas entre unas y otras, semanas a veces con rollos. No he vivido las etapas del duelo. Me dejó un chico de jovencita, hecha polvo, y di con otra persona con la que viví una situación de maltrato y amenazas espantosa durante años. Salí corriendo de eso pero no esperé. Al poco conocí a un hombre con el que me casé. Era distante. Acabó en divorcio por infidelidad de él. En cuanto se fue de casa yo loca por conocer gente por las redes sociales. Quedadas, hombres que solo buscaban sexo. Mis niños se iban con el padre y no había fin de semana que yo no quedara con alguien… Patético, estaba descentrada. Al fin nueva relación estable y ahora, más de cinco años después, mil dudas. Relación estancada y yo con miedo.. Lo he hecho casi todo mal, salvo mis niños, Cristina. Me siento terriblemente mal, débil. Con 39 años todo da pavor.

  18. Chio dice:

    Definitivamente leer todo esto , de cierta manera me ha causado un alivio ya que me sentia tonta y algo loca por pasar todo lo que aqui mencionas y ya veo que es parte de un proceso, yo llevo apenas 2 meses de haber terminado una relacion , que la verdad no fue toxica pero admito que tenia una dependecia emocional que fue en parte la causa de que la relacion terminara y no no he hecho la culpa solo reconozco mi parte de responsabilidad y mis errores , y creo que eso es sano , estos dos meses me he dado cuenta de cosas que antes desconocia de mi misma , tanto de virtudes como de defectos, cosas que tengo que cambiar y no para recuperar a mi ex si no para estar bien conmigo misma , en lo personal no me gustaba leer pero empece a buscar libros de auto ayuda y los descargaba en pdf y los leia en mis ratos libres , en un momento de ansiedad y desesperacion termine comprando un libro llamado “Volver con el” el cual no digo que no funcione pero analizandolo friamente hay una parte que me hizo ruido y es la siguiente “Cada cosa que hagas piensa si eso lo haria la mujer de sus sueños” y fue ahi donde reaccione y me dijo yo no tengo que pretender ser la mujer de los sueños de nadie , no pretendo “acoplarme” o “moldearme” para que me quieran , estoy segura que hay almenos una persona que me pueda querer tal y como soy , asi que deseche el libro y segui en busqueda de cosas que realmente me ayudaran a mi persona y me tope con un libro llamado Amar o depender de Walter Riso , se los recomiendo al cien sin duda a lo largo de sus paginas me hizo entender muchas cosas en las que necesito trabajar en mi persona para dependiente emocionalmente hablando , no se ni como termine topando con este blog pero me encanto y sin duda ha sido de gran ayuda cada una de tus palabras aqui escritas

  19. Kika dice:

    Hola Cris, como te va?

    Pues excelente articulo, como dice Me siento sola y me da terror conocer a alguien y que me vuelvan hacer tanto daño… Ya se que no todos los hombres ni mujeres son iguales, pero igual me da miedo…

    Como te escribieron anteriormente,me siento igual, que a pesar de han pasado años, no puedo perdonar a ese ser, en lo absoluto, simplemente porque no entiendo que hace que un ser humano maltrate y haga tanto daño a otro ser humano que solo le entrego lo mejor de si… No logro entender que puede haber en una mente así…

    Igualmente no le deseo nada ni bueno ni malo, su problema su vida… Solo hay momentos que pienso que el único que en esta “relación” le toco ganar fue a el, desde material, académico, etc., todo gracias a mi, a mis palabras a mi motivación…

    Definitivamente obvio gane experiencia a través del dolor, pero siento que ese tipo gano la mejor parte… Pero si como también te dijeron la vida no es justa…

    Personalmente siento que ya me recupere en el aspecto de que mantengo mi mente ocupada en mi trabajo, mis pensamientos están abocados a las nuevas metas que tengo propuestas, sin embargo aun hay días que siento que no acepto todo lo que me hizo, aun no acepto como me dijo una psicóloga “no te ama, nunca te amo” quizá no lo acepto por orgullo de ser la única experiencia que tuve…

    Y si aun en ocasiones fantaseo que viene a mi país y que lo desprecio de la misma forma como el me desprecio a mi, sin entraña, sin importarle todo lo que hice por ir a su país y allí en ese momento me doy cuenta que lamentablemente AUN NO termino de aceptar que YA PASO…

  20. Vida dice:

    Hola Cristina.También te sigo desde hace unos años.Me gustaría que me indicarás cómo superar una traición embarazada y como llevar el día a día si te abandona tu pareja.Es un situación muy especial y aunque quiero que sea padre de mi hija no logro desvincuarte de él. Creo que he perdido hasta mi dignidad tratando de recuperarlo por la situación q me encuentro.Espero llegar algún día concluir este duelo.Gracias por tu incondicional ayuda.

    • cristinalago dice:

      Hola Vida,

      Ante todo y lo más importante, enhorabuena por tu embarazo o por tu niña, si la tuviste ya. Llevar un duelo y un embarazo al mismo tiempo, con todos los altibajos emocionales propios de ambos procesos, es una labor que va a requerir que saques a la luz toda la fortaleza que está en ti, inventártela si hace falta.

      El embarazo es un camino en el que paulatinamente te vas convirtiendo en madre. Esto implica que hay un ser frágil que depende y dependerá enteramente de ti y que tú ya no puedes permitirte ser una niña indefensa que necesite rogar amor. Debes hacerte mayor. Habla con tu bebé y dile que mamá está ahí, que va a cuidarte y a protegerle y que va a echarle ovarios para salir adelante, aunque le cueste y aunque a veces tenga que pararse un ratito a enjugarse las lágrimas. Porque esa pequeña merece una madre que le enseñe que una mujer no depende de ningún hombre para sobrevivir (o viceversa), pero primero has de ser tú quien inicie ese aprendizaje, para ti, y para ella.

      Abrazos y si todavía estás embaraza, que vaya todo muy bien.

      • Azul dice:

        En este caso, y no lo haré mejor que Cristina, me permito contestar a Vida. Yo también viví un embarazo malo y luego me ví con un bebé y otro hijo y el padre enamorado de otra persona. Me reconozco en lo que dices, Vida. Hice lo posible por seguir con él, traté de llevarlo a terapia de pareja, me arrastré y humillé; en un momento pude ver que ya no había nada que hacer, que yo tenía dos criaturas por las que tirar y tiré. Con dolor y miedo, pero luché Estuve enferma y luché como una loca, hasta la extenuación por mis criaturas. Vas a superarlo; vas a salir sin duda. Cuando tengas miedo y tristeza y angustia mira a tu hija, vas a lograr tirar hacia delante por ella y por ti. Permítete llorar, sufrir, es humano. Pero esa niña te necesita y aunque no lo creas, sacarás fuerza de flaqueza. Un abrazo cálido. Mucha fuerza, Vida.

  21. Anónimo dice:

    Cristina a veces te tengo como mi ángel de la guarda.

    Sufrí una ruptura traumática hace como dos años y encontré tu blog que me ha servido para ir completando todo mi duelo. La verdad es que después de meses llorando, de no poder ver ni una foto, de eliminar todos mis perfiles sociales y mantenerme en una especie de bunker donde mi lema era “el conocimiento es dolor” empecé a ver la vida de otra manera. Tanto es así que incluso me he vuelto a enamorar. Para mi está ruptura ha sido una evolución de niña a adulta, aunque me pillase con 25 años. La relación que tengo ahora es plena en todos los sentidos, pues mi novio también ha vivido situaciones amorosas iguales que las mías y valoramos lo que tenemos. Incluso, me doy cuenta ahora de que tampoco quería tanto a mi ex y que el amor es lo que tengo.

    Sin embargo, superada ya el dolor y la ruptura y habiendo aprendido de todos mis errores, a veces me planteo… ¿lo habré aceptado al 100%?. Esta semana lo he visto por primera vez, él desapareció de mi vida de un día para otro sin más ceremonias y ha sido un momento intenso para ambos en el que yo le he sonreído y el ha agachado la cabeza con pena.

    Siento que por fin me he despedido de él y la sonrisa me ha salido automática, porque ya no le guardo rencor. Gracias a la experiencia he crecido como persona, he conocido el verdadero perdón y la vida me está recompensando.

    Pero también quería darte las gracias a ti, porque gracias a éstos post en momentos en los que sólo el corazón manda encendías la luz de mi raciocinio. A día de hoy, sé que no pudo ser, valoro los años que estuve con él y todo lo que aprendí y valoro aún más todo lo que la vida me depara.

    Para todos los que estén pasando por éste trance, recuerden, que se sale, que hay que poner mucho de nuestra parte pero no se puede vivir con una mochila llena de pasado a nuestras espaldas.

    ¡Gracias Cristina por todo!

    • cristinalago dice:

      Hola Anónima,

      Con 25 años, si no has llegado a esa aceptación todavía, tienes tanto tiempo y tantas etapas por delante, que sin duda acabarás llegando a ella tarde o temprano. Lo importante es que en estos momentos, te sientes capacitada para disfrutar de tu vida y de tu relación.

      Que por cierto, enhorabuena por esta nueva etapa y que esos “colgajos” que puedan quedar del pasado, te hagan más compleja, pero no más infeliz.

      Abrazos!

  22. Lina dice:

    Brillante Cristina,
    Qué buen broche final para esta serie.
    Gracias por acompañarme, gracias por tu honestidad, delicadeza y buen humor siempre.
    Seguiré leyéndote, compañera 🙂

  23. Pilar dice:

    Yo también he vivido el engaño de que te prometan algo solo para sacar provecho de ti. Prometerte matrimonio cuándo se siente solo y luego decir que jamás lo dijo es de chiste. No lo perdono, lo dejo para la colección de anécdotas amorosas. Sin embargo, veo que en la edad madura la gente busca pareja para no sentirse sola, para entretenerse el fin de semana o para que los ayuden con los niños-casa. Vamos, utilitarismo e interés a tope. Siento que no es el deseo de amor o formar una vida juntos, como a los 20 años. Visto el panorama de entre los 40-50 años, prefiero no tener pareja, en un año no he conocido a un hombre con el que siquiera me apetezca hacer un café. Cristina, no sé que fase del duelo es esta, o tal vez he madurado y veo la vida tal como es?
    Saludos
    Pilar

    • cristinalago dice:

      Hola Pilar,

      Estás en un momento más bien de desencanto y poca receptividad. Lo que ves a tu alrededor sólo es el reflejo de ese estado. Este es un fenómeno similar al que ocurre al principio de la ruptura, donde sólo ves cosas relacionadas con tu ex. Simplemente según tú te encuentres, tu cerebro se fijará más en unas situaciones que en otras. Hay muchas historias de amor que nacen a nuestro alrededor, sólo hay que cambiar la onda receptora 🙂 Son fases.

      Abrazos

  24. Miguel dice:

    En estos dias de mediados de abril se cumplen dos años de mi última ruptura. Y me siento exactamente como dices, lo he superado, pero no lo he aceptado. Mi parte más racional me dice que fue lo mejor, pero hay un recuerdo suyo dentro de mí que me hace sentir como si pudiera haber una nueva oportunidad alguna vez, por mucho que ella no haya dado nunca ninguna muestra clara de ello y por más que que el tiempo transcurrido y su comportamiento me hayan hecho ver que la ruptura fue definitiva, como ella misma la calificó en su día.

    Espero que la tan ansiada aceptación llegue cuanto antes y que recibir un simple mensaje por mi cumpleaños o cruzarme con ella en algún sitio no haga que mi cabeza empiece a fantasear, aunque sea fugazmente, con la posibilidad de volver a estar juntos.

    Gracias por tus posts y por este blog, es verdaderamente llamativa tu capacidad pafa expresar cómo nos sentimos en lo que a los temas del amor se refiere.

  25. Montse dice:

    Hola Cristina,
    Gracias por tus post, son realmente reveladores. Llegué a ti hace unos meses cuando mi pareja con la cual estaba buscando un niño me dejó de repente de un día para otro. Para mi fue de un día para otro,él está claro que lo llevaba pensando algunas semanas o incluso meses. Tengo que decir que estoy mucho mejor, recuperada, sigo con mi vida adelante, en realidad desde casi las primeras semanas intenté seguir con mi vida normal….
    Creo que me encuentro recuperada, pero como bien dices la aceptación es otra cosa distinta, y de momento no lo he conseguido. Me duele la traición, y la deslealtad, la cobardía….. Porque cuando vio asomar las dudas o su agobio como él lo llamó no me dijo nada no intentó luchar por la relación, sólo encontró la fórmula de huir, sin tan siquiera importarle que pensaba yo o como me iba a afectar, y durante todo este tiempo no es ni capaz de preguntarme qué tal estoy, aunque se reafirmara en su decisión pero al menos interesarse por cómo lo he llevado
    Gracias Cristina tus comentarios y post son muy reveladores.
    un abrazo

  26. Anónimo dice:

    Un placer haber hecho todo este recorrido con vos… Muchas gracias por cada uno de tus articulos, hasta me han sacado sonrisas en los peores momentos 🙂 Muy oportuno este tambien; ya me estaba preocupando con esta etapa, pero ahora la entiendo y me motiva a ponerme manos a la obra! 😉

  27. Rainheart dice:

    Este artículo bien merece un comentario. Bueno, más bien un agradecimiento. Un agradecimiento sincero, por todos los momentos de comprensión y apoyo que, de manera consciente o inconsciente, nos has brindado a todos los que hemos llegado a tu blog en algún momento de nuestras vidas en el que habíamos tocado fondo.

    Gracias a tus consejos, Cristina, todos los que aquí estamos y comentamos somos un poquito más sabios, un poquito más maduros, y un poco más sanos emocionalmente. Pero el viaje continúa, no dejamos de aprender nunca y nunca dejaremos de hacerlo. Gracias por los momentos de comprensión, de escucha y por hacernos entender que perdonar es crecer, y que la mejor manera de vivir el presente y construir el futuro es haciendo las paces con el pasado. Gracias a esta etapa de redescubrimiento personal, vocacional y profesional, ahora puedo por fin admitir que soy mucho más feliz de lo que era cuando estaba con la que ahora es mi ex pareja.

    Ahora toca seguir adelante, seguir adelante con ilusión y con la convicción de que si alguna vez volvemos a tocar fondo, tendremos la fortaleza para afrontar nuestros errores, aprender de ellos y superarlos nuevamente. Seguiré revisando tu blog porque todos los artículos que escribes me parecen interesantes. Sólo me toca despedirme con un poema que mi madre me enseñó cuando era niña: “No tengas prisa y no corras, que no tiene prisa el amor. Mira, yo corrí mucho, y ahora que voy despacio es cuando sé qué es amar”.

    Felicidades por tu apenas recién estrenada maternidad 🙂 espero que esta nueva etapa te traiga lo mejor.

    Hasta pronto,
    Rainheart

    • cristinalago dice:

      Un abrazo Rainheart y gracias por haberme acompañado durante todo este tiempo (me acuerdo bien de ese nick tan bonito :))

      Qué sabio el poema que te mostró tu madre. A veces las cosas que aprendemos ya las sabíamos y no lo sabíamos…

      Abrazos

  28. Silvia dice:

    La verdad Cristina que cuando lees La experiencias de las otras personas te das cuenta que no eres tú solo que estás tan mal y que al fin y al cabo todas son historias y sentimientos parecidos.estoy alucinando en casi todo lo que he leído por aquí, es igual que lo que he vivido yo. Yo llevo 1 año y un mes de nuestra ruptura, es la primera vez en mi vida que estoy sola más de un mes. Para mí siempre ha sido fácil empezar de nuevo pero esta vez a sido y es muy dura. Llevábamos 4 años juntos, habíamos pasado y superado muchos problemas y justo cuando me estaba planteando vivir con el, me dejo, lo peor de todo es que no sé exactamente porque. Como dicen mis compañeros, se quedan cabos sueltos que cuestan de atar y te sientes bloqueada, piensas que ya nada será igual aunque en el fondo sabes que sí que un día te gustará alguien. Mi ex era o es una persona muy insegura y celosa, después de la ruptura no ha parado de insultarme , es una persona tóxica y no consigo entender porque lo sigo amando. Felicitaciones por tus consejos y ánimos a todos los que sufren por amor. Un besito

  29. Anónimo dice:

    GRACIAS DE VERDAD GRACIAS

  30. Pilar dice:

    ¡Gracias Cristina! Tu blog me ayudó mucho. Ya pasaron 2 años desde que salí de una relación tóxica con un alcohólico. La recuperación no fue fácil, tuve depresión, hubo algunas recaídas, fue muy desgastante pero me doy cuenta que estoy realmente mejor. Sin embargo por momentos me me siento estancada y me asaltan dudas… si seré capaz de confiar, si podré distinguir entre amor y codependencia, etc. Gracias nuevamente por tus artículos, siempre que los leo encuentro un consejo realista y sincero. Un abrazo.

  31. Cho29 dice:

    Justo lo que estaba buscando, lloro todo el dia, mi ex pareja me deja de buenas a primeras, un día anterior me decía que me extrañaba y al siguiente que ya no sentía amor por mi, lloré tanto pero acepte su decisión, los días pasaron y el me llamaba y me enviaba mensajes, yo lo ignoraba hasta que le contesté, porque me di cuenta que estaba embarazada y la he pasado muy mal físicamente he tenido hemorragias nasales y mucho cansancio, conversamos no le dije nada de mi embarazo, el tenis sospechas se las confirmo y me dice que no es posible, me dice que no es de el, lo bloqueó y me manda mensajes diciendo que me investigo, tuve errores en el pasado, una pareja me inmescuyó en un fraude, arregle las cosas legalmente y paso, no le conté por vergüenza y se que estuvo mal de mi parte ocultarle ese pasado, y el me juzgó sin antes preguntarme, nada, sólo me manda un mensaje diciéndome que no valgo ni medio peso, que le da gracias a Dios porque se le cayó la venda de los ojos, sólo le pedí que me dejará en paz, que siguiera su vida, me duele porque lo amo, pero me juzgó sin siquiera conocer bien los hechos, y dijo que me embarazo es mentira. No se que hacer ni como seguir sin sentir tanto dolor.

    • cristinalago dice:

      Hola Cho29,

      Estás embarazada, eres responsable de tu salud y de la un pequeño ser humano que no tiene culpa alguna de nada.

      Cuídate mucho y aparta de tu vida a quien no te aporta ya más que angustias y preocupaciones. Si tu ex pareja no ha intentado escucharte, ni entenderte, no te quería tanto como afirmaba.

      Un abrazo y mucho ánimo con tu embarazo

  32. AguaFuego dice:

    ¡Hola de nuevo!

    Este artículo llegó justo a tiempo en un momento en el que volvía a buscar respuestas, lo que viene siendo una agradable costumbre por estas latitudes.

    Lo cierto es que lo leí en el momento de su publicación, pero hasta ahora no había asimilado del todo el mensaje que transmite. Me encontraba en un momento de parón en, lo que me parece adecuado llamar, mi noche oscura del alma. Sentía que en todo este proceso de aprendizaje me había quedado estancado y no lograba avanzar más porque había algo que debía aprender para dar el siguiente paso, pero no sabía qué era. Entonces leí el artículo, que acababa de ser publicado, y lo comprendí. Había superado la ruptura pero no la había aceptado, pues aunque era consciente del largo camino interior ya recorrido aún seguía alimentando el vínculo, imaginando cómo reaccionaría si volviera a encontrarme con ella, qué le diría, o no, si la ignoraría por completo o le preguntaría por su nueva vida, etc. Hasta que dije “¡Basta!”. Ahí residía el problema, así que tuve que reeducar mi mente en ese aspecto y darme a mí mismo un toque de atención cada vez que esos pensamientos se desviaban hacia recrear situaciones imaginarias de reencuentro. En otras palabras, tuve que aprender a transformar esa energía negativa en otra positiva que realmente me aportara algo y me ayudara a avanzar en lugar de frenarme.

    Ahora siento que realmente he aceptado, o estoy muy cerca de lograrlo del todo, la ruptura. Y eso me ha ayudado a descubrir dos cosas. La primera, mi objetivo vital de este momento de mi vida, que nada tiene que ver con relaciones de pareja, sino solamente conmigo mismo, un estado personal. Y estoy seguro de que cuando lo alcance ese estado permitirá a mi verdadero yo, mi esencia, salir de nuevo a la superficie. La segunda es una de las cosas más curiosas que me ha sucedido nunca. Después de esa aceptación se produjo en mí eso que en otro de tus artículos llamaste “Salto de fe”. Siempre pensé que ese momento sería algo épico que tendría lugar después de una agotadora lucha, en la cima de una montaña entre rayos y truenos y maldiciendo a los dioses con el puño en alto. Nada de eso. Ese salto se produjo en un momento de lo más cotidiano, conduciendo por la autovía hacia la puesta de sol de una agradable tarde de primavera, pegado al carril derecho, escuchando rock de los 80, cantando a pleno pulmón, a mi ritmo, mientras me adelantaban vehículos que debían ir al menos al doble de mí velocidad. Comprendí entonces que el mejor modo en el que siempre he funcionado ha sido así, a mi ritmo. No sé funcionar de otra manera, y ahora me doy cuenta de que tampoco quiero funcionar de otra manera. Fue entonces como si una voz desde lo más profundo de mí ser dijera con convicción “pase lo que pase, seguiré adelante”.

    Así fue mi salto de fe, que, al parecer, sólo podía producirse después de la aceptación y de un nuevo aprendizaje. Ahora lo que me pregunto es, ¿qué toca aprender ahora?

    Así que una vez más, Cristina, te doy las gracias por tu guía, que en su momento me ayudó a encender la última vela en la oscuridad cuando todo parecía perdido. Y desde entonces no he dejado de aprender y conocerme y eso me está haciendo fuerte y valiente. Como ya te dije por e-mail una vez, si alguna vez te conociera en persona te daría un fuerte abrazo y te daría las gracias mil veces más.

    A quienes aún siguen recorriendo el trecho más duro del camino quiero decirles que no se rindan, que vale la pena intentarlo, que yo también toqué fondo y, sin embargo, ahora empiezo a pensar que las consecuencias de la ruptura más dolorosa de mi vida se empiezan a transformar en la experiencia más constructiva de mi vida.

    Un abrazo a tod@s.

    Hasta nuestro próximo encuentro.

    PS: Hay algo que me ha llamado la atención sobre lo comentado por Pilar. Que la gente “busca” pareja, y lo digo entre comillas, porque quien busca necesita. Es decir, no están con alguien por amor, sino por necesidad, para no estar solos, para tener hijos antes de que se pase el arroz, y por supuesto tener a quien se haga cargo de ellos, para salir los fines de semana o, simplemente, para enseñar su pareja como un trofeo. Utilitarismo. Yo también lo veo, al menos en este momento de mi vida lo veo así, y no puedo evitar preguntarme “¿y eso es el amor?”. Quisiera creer que no.

    • cristinalago dice:

      Hola AguaFuego,

      Me encantó leer la historia de tu salto de fe, muchas veces confundimos el ruido con la grandeza y olvidamos que las cosas grandes a veces, sucede en silencio…Y a ti en ese viaje te sucedió algo realmente grande. Viviste plenamente el presente y te entregaste sin miedo a la incertidumbre.

      El amor en esencia es un don que se entrega, no un beneficio que se pide o se busca.

      Pero a veces, para poder aprender a dar, hay que haber recibido.

      Como decía ese bellísimo texto de Khalil Gibran en “El Profeta”:

      En tu anhelo por tu yo más elevado se halla tu bien: y ese anhelo está dentro de todos vosotros.

      Sin embargo en algunos ese anhelo es un torrente que se precipita con fuerza hacia el mar llevando los secretos de las colinas y las canciones del bosque.

      Y en otros es un arroyo tranquilo que se pierde y se detiene en ángulos y curvas antes de alcanzar la orilla.

      Abrazos!

  33. Lunática dice:

    Hola Cristina,
    ya había comentado un post sobre mi ruptura con mi pareja. En resumen, estuvimos un año y medio juntos, muy intenso por cierto; en un mes y medio ya estábamos saliendo (petición suya, me sentí un poco forzada pero acepté) y a los tres meses ya dormía en su casa que vive con su madre y su hermana. Se creó una relación de dependencia, que mas tarde se acentuó al perder a mis amigas, desinteresarme por los estudios y por todo lo que no girase en torno a él. Nos reprochábamos muchas cosas el uno al otro, y finalmente un día decidí acabar con la relación (él ya me había pedido un tiempo dos veces, y me dejó una vez). No fueron períodos largos, quiero decir, el tiempo fue de un fin de semana o una semana, y la vez que me dejó fue durante 4 días que se marchó a un viaje. Al dejarlo, sinceramente creí que vendría a mí arrepentido de sus acciones, pero no fue así: al cabo de una semana decidí hablarle para saber cómo estaba y me dijo que mal, pero más aliviado, ya que la relación se había vuelto una locura para ambos. Charlamos bien y lo comprendí, en cierta parte yo también estaba más aliviada; pero mi impaciencia falló y no tardé en reprocharle que no me hablase al dejarlo, que ni siquiera fuese capaz de quedar a tomar un café conmigo y dejar las cosas zanjadas y tan solo fuese una conversación por WhatsApp. Con lo cual, discutimos, le dije cosas feas, y le exigí que me trajese una blusa que dejé en su casa. Al final fui yo hasta su casa, tardó en llegar y me dijo que no quería hablar, que ya estaba todo hablado: éramos muy distintos, no éramos compatibles y ya no tenía ganas de seguir. Pese a su enfado por la discusión y lo que le reproché, estaba con los ojos llorosos y me dio un abrazo antes de marchar, me dijo ‘sé que no debería, pero lo voy a hacer’ y me abrazó. Después de eso al llegar a casa le rogué de volver a intentarlo, a lo que me dijo que había meditado mucho sobre esto y le había costado mucho tomar la decisión, con lo que no había marcha atrás, que aunque tuviese ganas de intentarlo no iba a ceder. Me puse como una loca y lo borré de todos lados. Después de eso, le volví a hablar, pidiéndole de ir a tomar un café a lo que me dijo que estaba ocupado y no podía. Así que desistí, dejé de hablarle durante tres semanas y finalmente le hablé para decirle que tenía bastante ropa en mi casa, que si la iba a querer. Me habló muy bien he de decir, y estuvimos alargando una conversación sobre cosas banales, pero se notaba que ninguno de los dos quería cortar la conversación. Finalmente le dije que cuando acabase los exámenes, le avisaba y me dijo que sin problema y se acercaba él a por las cosas. El día que vino, llegó antes de tiempo (siempre es impuntual) de la hora concertada; me dijo que me esperaba en el bar de siempre (no sabía que tomaríamos algo, creí que me daría las cosas, un qué tal estas y se iría) y fui yo la que llegué tarde. No me había arreglado demasiado, pero cuando lo vi a el me quedé cortada porque vino más arreglado que nunca. Todo ropa nueva y de marca (ropa que me gustaba a mí que le decía que estaría bien que se pusiese, ahora que tenía un trabajo estable y a él le gustaba se lo podía permitir) y afeitado y bien arreglado. En cuanto me senté, se me acercó a quitarme una pelusa que tenía en el pelo (acto que me pareció incómodo) y estuvimos hablando de cosas que nos pasó (nada con respecto a nosotros). Me dijo que ya no iba por el bar que frecuentábamos siempre con sus amigos, que únicamente bajaba con tres de ellos y no hacia mucho más, que estaba a sus cosas en su mundo. Me dió explicaciones que no pedí, y estaba nervioso. Por un momento nos quedamos mirándonos sin decir nada, fue incómodo. Me repitió unas tres veces que en un rato se marcharía (a lo que no opuse en ningún momento resistencia) y luego me pidió que lo acompañase a por tabaco. Al final me invitó a lo que tomamos y a un cigarro en su coche, le dije que me alegraba de verle y saber de él, a lo que me dijo que el también, pero que si no estaba mucho a WhatsApp era porque estaba a sus cosas, prácticamente no pasaba por casa y estaba con sus amigos de aquí para allá. Después de eso, añadió que ya me llamaría para volver a tomar algo, y que le comentase qué tal el último capítulo de la serie que vemos los dos, que yo aún no había visto ese capítulo. Le dije que de acuerdo, me dio dos besos y le pedí un abrazo, a lo cual me lo dió y me dio un beso en el hombro. Estuvimos sobre una hora y media juntos, y se marchó. Todo esto me rompió los esquemas por completo, ya lo dejamos hace dos meses (casi tres) y creí que no quería saber nada más de mí. Me como la cabeza pensando que quiere volver conmigo, pero no lo sé. Así que a partir de ese día establecí el contacto cero, pero tampoco sé si debería ser yo la que le hablase, porque bien es cierto que me comporté bastante mal con él durante la relación. Sé que quiero volver con el, cuanto más tiempo pasa más lo creo: pero aun así, considero que no es el momento, que tendría que ir muy poco a poco, lo único que me frena es el miedo a pensar que el realmente ya haya pasado página y esté mejor sin mí…

    • cristinalago dice:

      Hola Lunática,

      Nada resolverás hablando con él en el estado de dolor y dependencia desde el cual se rompió la relación.

      Cuídate, recupera tu vida, céntrate en ti misma y vuelve a tu equilibrio personal o si no lo tenías, ve en su búsqueda. Sin pasar por esta etapa, ni tú misma vas a saber distinguir entre deseo y necesidad.
      Abrazos

  34. laura yelitza dice:

    hola Cristina.

    Desde hace mas de un año he seguido todos tus post, sin embargo es la primera vez que al fin decido comentar (desde hace tiempo quería hacerlo, pero no me sentía lo suficientemente fuerte).
    Tengo 24 años, tuve una relación de 8 años y 6 meses, fue algo lindo y tormentoso a la vez. En esta relación la mala era yo; no le daba su lugar, lo ignoraba, lo trataba mal, lo negaba, etc. En fin, todos me decían que debía cambiar que el se cansaría y me dejaría, pero oh! yo era una mujer valiente, de armadura de hierro y podría estar 100% segura que el nunca me dejaría. Hasta que un día, el conoció a alguien que le demostraba amor y afecto. Que equivocada estaba, lo imposible se volvió posible, lo increíble se volvió creíble, y lo inesperado al fin llego.
    sufri mucho, sabe por que? porque es mas facil perdonar a alguien, que perdonarte a ti misma. me costo tanto, tanto trabajo poder perdonarme el daño que le cause, fueron noches de llanto interminable y dias de soledad. Quien estaba de mi lado? nadie, nadie. Todos me decian:- te lo dije, te lo advertimos, aguántate ahora… etc. y yo no podía ampararme de nada… me entiende? estaba acabada.. y todo lo cause yo, porque era y soy una buena persona para todos, a todo el mundo le caía bien, tenia amigos por todos lados. Era la Mejor persona para todos, pero no me comportaba asi con el.
    En fin, el lleva 8 meses con su actual novia, y desde hace 5 meses no tengo contacto alguno con el. si le hice tan infeliz mínimo lo dejo ser feliz. llegue a un punto en que pensé rendirme y acabar con todo.. conmigo. Pero gracias a todo lo que he leído, las historias y el esfuerzo propio estoy donde hasta ahora.
    he terminado mi carrera, como bien dice: ya duermo y como bien, ya le he superado! y lo mas importante es que ya me he perdonado. pero llega un momento en el que mi mundo se derrumba! rayoz! le ruego a Dios una segunda oportunidad para demostrarle todo el amor como siempre debi hacerlo, necesito saber que me ha perdonado… no estoy en paz. He madurado bastante, y solo quiero una oportunidad. Leyendo tu blog me he dado cuenta que mas claro de como me siento no lo pudiste describir.
    Ya estoy recuperada, pero no lo he aceptado? OH! hermosa, que debo hacer? desde que termine con el (1 año y 6 meses) no logro superar el miedo de conocer a alguien mas, me siento muy insegura.
    gracias por todo, espero una pronta respuesta. saludos!

    • cristinalago dice:

      Hola Laura,

      Si nuestras acciones, nunca tuvieran consecuencias, no valoraríamos nada y perderíamos el disfrute por todas las cosas, personas y vivencias. Para que sintamos ganar, hay que ser consciente de que se puede perder.

      Has estado ocho años de tu vida con esta persona y la ruptura ha constituido un golpe brutal a un ego que se veía invencible. Es normal que todavía te sientas insegura, pues necesitas sustituir ese ego herido con altas dosis de autoestima. Necesitas aprender a amar ,expandirte, darte a los demás. Entonces, en este punto en el que estás, te recomiendo ejercitar la sonrisa, la amistad, el afecto por tus seres queridos, la ayuda a quienes lo necesiten. Hacer un master de amor hasta que te olvides de tus miedos, juicios, prejuicios y barreras y aprendas a interactuar con los demás como tus iguales. Este será tu verdadero proceso de sanación y en ese camino, encontrarás lo que buscas.

      Abrazos!

  35. Anónimo dice:

    Hola Cristina! Yo estuve en la misma situación que vos comentas en este artículo después de mi última ruptura. En ese momento se me vino encima toda la “resaca emocional” (término que me encantó, por cierto)de años y años de duelos no resueltos. El tema es que ya pasó muchísimo tiempo desde eso, ya van a hacer casi dos años. Es normal que me lleve taaaanto tiempo? Ojo, no es que lo extrañe ni esté mal como al principio, ni siquiera tiene que ver con esa persona en particular este sentimiento, es como algo general,con mi vida,no se… Desde ya, muchas gracias!

    • cristinalago dice:

      Hola anonimo/a

      ¿En qué punto te encuentras exactamente? ¿Has perdido capacidad de disfrute, te notas en estado depresivo, estancada, normal…?

      • Anónimo dice:

        Hola Cristina! Me siento estancada y sin capacidad de disfrute. El estado depresivo, por suerte, ya lo pasé. Eso me reconforta, sentir que estoy mucho mejor que al principio. Pero ahora me siento como en piloto automatico, como anestesiada. Y encima me preocupa que, si bien estoy cumpliendo con el tiempo de soledad que me propuse hasta terminar de acomodar mis ideas y sentirme mejor conmigo misma, no puedo terminar de controlar mis pensamientos, paso de un amor imaginario a otro casi compulsivamente. Siento que es mi manera de escapar de esa apatia, que te comentaba al principio, que tengo ahora.

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