La tiranía de los deseos insatisfechos

Publicado: mayo 18, 2017 de cristinalago en ¿Quieres cambiar? Entra aquí
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Desear lo que no llega, lo que no se puede o no se consigue poseer: una fuente constante de angustias y frustraciones

Estos días estoy releyendo un libro que forma parte de mi biblioteca básica desde hace tiempo y que os recomiendo con entusiasmo. Se trata de El arte de la felicidad y es un conjunto de reflexiones del Dalai Lama estructuradas en una especie de entrevista con el escritor y psiquiatra Howard C. Cutler. Se puede decir que es un pequeño manual espiritual bellamente narrado a dos voces, una espiritual y otra que ofrece un contrapunto más pragmático. El Dalai Lama no es una de estas personas que de repente se levantan un día transidos por una iluminación divina y entonces, escribe un best-seller. Para él, se trata de educar la mente con disciplina, esfuerzo y constancia, siendo éste un trabajo arduo cuya práctica ha de ser constante y diaria. Vamos, una fiesta 😀

Estaría mucho rato hablando de este libro, como de todas las cosas que me apasionan, pero lo resumiré en: no os lo perdáis. Es en verdad una joya.

¿Y qué tiene que ver todo esto con los deseos? Empiezo desde el principio (muy al principio). Desde siempre, desde que tengo memoria y razón, recuerdo en mi una sensación de vacío y búsqueda. Este es el punto de partida de los deseos. Empiezas a construir el anhelo de llenar un espacio cuya ingravidez te causa angustia, busando convertir en energía lo que percibes carente de energía (en realidad no es así, hay una energía en negativo, por así decirlo).

En El arte de la felicidad, Cutler le pide al Dalai Lama que hable sobre los deseos y él los clasifica en dos tipos de deseos, positivos y negativos. Él esgrime como ejemplo de deseo positivo, el deseo natural de ser feliz, en contraposición con los deseos de consumir o acumular caprichos, que serían el exponente de los deseos negativos. Conseguir cumplir deseos puede generar una satisfacción inmediata, por lo que la verdadera diferencia entre unos y otros consiste, en realidad, en la forma en que nosotros nos sentimos después de haber experimentado esta satisfacción.

Porque los deseos positivos nos suman: perseguirlos ya es un proceso que enriquece el alma y otorga crecimiento y evolución. Con los deseos caprichosos, que no suelen requerir ningún proceso interior y que se consiguen con relativa facilidad, no ocurre este tipo de proceso y nos suelen abocar a todo lo contrario: estancamiento y vacío.

Pero ¡y aquí está el pero! No siempre es tan fácil distinguir entre un deseo positivo y un deseo negativo. Esto ocurre especialmente en el marco de las ambiciones humanas y de las relaciones personales. Pongamos por caso una situación que acostumbramos a encontrarnos en las historias de Locos de Amor . Una persona puede albergar el deseo de ser amada, porque es un deseo sano, lícito y humano; pero puede que confunda ser amada con ser codiciada, con ser por unos instante en el deseo caprichoso y compulsivo de otra persona. Así vemos con frecuencia los casos en que tras un intenso proceso de conquista, se consigue un amor intenso y rápido que llena temporalmente un vacío previo. Y de repente, todo se agota y se diluye

Otra persona desea tener amigos, un deseo que no tiene porqué ser negativo. Pero por más que se acerque a otras personas buscando un vínculo, sólo encuentra conexiones rápidas y superficiales que desaparecen enseguida. El vacío vuelve a acechar, la angustia crece. El deseo empieza a tornarse desesperada necesidad y esto lo hace insano.

Nuestro último ejemplo es el de una persona que desea adquirir mucho dinero. Esta persona trabaja con denuedo y ambición y resulta que obtiene resultados, ganando cada vez más dinero. Todo ese esfuerzo debería ser algo muy constructivo, pero de alguna manera no lo es. La persona experimenta una progresiva sensación de ansiedad y compulsión, a medida que su vida se va estrechando más en torno a conseguir su deseo.

Estamos viviendo en una sociedad instaurada sobre la necesidad de consumar deseos, una sociedad que es un espejo de nuestros propios vacíos. Un mundo que promete que tras la satisfacción de los deseos, desaparecerá la angustia y la ansiedad, el dolor y la depresión. Algunos deseos son como un prestamista, que te otorga un capital inmediato que necesitas desesperadamente y más adelante, te ahoga en unos desorbitados intereses.

Sin embargo, no conseguir los deseos, sobre todo cuando hablamos de deseos que implican la conexión con otras personas o la validación de uno mismo, puede re-convertirse en una constante angustia de vivir. Es fácil hacerse prisionero de un deseo insatisfecho y encadenar nuestro ego a su éxito o su fracaso y es aún más fácil escalar desde la insatisfacción a una envidia improductiva que nos enfrenta amargamente al constante recordatorio de nuestras limitaciones.

Examinar con toda honestidad los deseos que nos atormentan y establecer cuáles de ellos son meramente caprichosos o circunstanciales y cuáles nos podrían reportar realmente algo que necesitamos, es un primer paso importante para aprender a gestionarlos. El siguiente paso, sería el más complejo: seguir en la búsqueda de estos deseos y metas, al tiempo que nos intentamos desprender de la necesidad de conseguirlos.

Puede parece una contradicción. Pero vivir en paz supone una constante conciliación de paradojas y contradicciones. Porque tú deseas libertad y sin embargo, deseas sentirte seguro y a salvo, lo cual es lo contrario a la libertad. Porque tú puedes desear riquezas, pero deseas vivir relajado y sin preocupaciones, lo cual es lo contrario a las riquezas. Porque tú deseas no sufrir y también tener metas, anhelos e ilusiones y todo ello conlleva cierta inversión de riesgo y sufrimiento.

¿Cómo evitamos alimentar un ego hambriento de conseguir deseos?: es más sencillo de lo que parece. No es una cuestión de autoconvencerte, sólo tienes que probar, por ejemplo, a apagar tu móvil, ir a pasar una tarde en plena naturaleza y verás como a medida que tu mente vaya ganando en presente, tus deseos se vuelven mucho menos intensos. Entonces comprobarás cuán relacionados están tus deseos con el futuro y el pasado y qué poco, con lo que estás viviendo y sintiendo ahora mismo. Con este simple ejercicio, comprobamos que (casi) todo reside en la forma en que gestionamos los pensamientos y en cómo romper con ciertos hábitos, nos proporciona simplemente otras maneras de enfocar una misma realidad.

Porque nuestra mente funciona de una manera similar al interior de una casa: si mantenemos las puertas y ventanas cerradas, el ambiente se estanca y respiramos viejo, polvoriento, oxidado. Si abrimos, siquiera una rendija, de repente entra algo nuevo. Y a veces esto implica sorprendernos al ver que ese deseo insatisfecho que nos hacía infelices, sólo era un hálito de aire viciado que necesitaba irse.

Recuerda que no conseguir lo que quieres a veces significa un gran golpe de suerte. 

Dalai Lama

 

 

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comentarios
  1. Óscar dice:

    Hola Cris!! Interesante artículo!! Muy acorde a lo que solemos hablar. La no necesidad de nada es el comienzo para asesinar al tonto de los cojones del ego, y así, vivir el instante, sea cual sea y tener paz, ser pleno.
    A día de hoy esto es complicado…cuanto más tienes, más vales, cuanto más atractivo, más atraes, cuanto más egoísta, menos sufres y menos te engañan…así hasta el infinito. Para mi la clave es no tener sensación de necesidad ni de carencia, acabar con el ego, usarle como alarma para saber que te está engañando y te hace creer que eres la hostia, después una mierda…y si te crees una mierda, empieza a darle de comer con relaciones esporádicas superficiales, una bonita chaqueta, un coche enorme, queriendo llevar razón, juzgando solo lo que te apetece, etc…los rollos de una noche aunque dices tu que no, se basan en su mayoría de casos en la creencia de la necesidad y del ego que te dice que aproveches mientras seas jóven o “vive la vida” o “paso de todo”, cuando lo natural es amar y que te amen, después pasa lo que pasa, más ETS que nunca, neofilia(amor a lo nuevo), vacío, problemad en parejas que no son Dalais Lamas o personas hiper seguras, sentimientos contradictorios, actuaciones de personas que hacen algo y quieren otra cosa, o al revés, conflictos. Es la creencia en la necesidad de algo y lo único que necesitamos es ser comprendidos, es decir, AMOR. Un enorme abrazo mi ángel, echo de menos nuestras conver, un día hablamos!! Y gracias de corazón por todo!!👍🐬🕊😉

    • cristinalago dice:

      ¡Hola Óscar!

      En realidad, los rollos de una noche corresponden al deseo de ser amado, pero ese deseo que es en su punto de partida, algo bello y positivo, se puede convertido en una búsqueda de estímulo rápido.

      Me quedé sin móvil hace unos días, pero para este finde espero estar operativa de nuevo, ¡mándame algún whatsapp por si se me pierde el número por el camino!

      Abrazos

      • Óscar dice:

        “Rollos” de pubertad, estoy de acuerdo. Rollos de mujeres que ya los tuvieron de jovencitas, son vacíos y lo único que consiguen intentando llenar ese vacío es estar más vacías aún y que cuando dan con una persona que les gusta para todo, se tengan sue tragar su pasado más o menos reciente con patatas o sino serán acusados de que no las aman. Cuando las primeras que no se aman son ellas a ellas mismas por querer conseguir cariño entregando sexo. Y si, está cambiando mucho la mujer en cuanto a su sexualidad, pasaron de monjas a putas en cosa de 15 años. Pero siguen queriendo hombres antiguos, es decir, caballerosos, que ellas estén primeras para pasar por una puerta, que las escuchen, que estén pendientes de ellas, que no hagan caso a como se comporten si tienen un día torcido, que no miren a otras, etc…pero a la vez, hacer lo que les pida el cuerpo o sus carencias…y no, esos cambios no son tan rápidos. Ni para hombres ni para mujeres. Todos somos libres de hacer y decir lo aue queramos y de ver a una mujer o un hombre como nos dicta la percepción según creencias, cultura, etc…lo que dices es cierto, se puede caer en buscar el estímulo rápido, hoy con internet no puede ser más fácil, no hace falta ser Paul Neuman para tener siempre dispuesta a alguna, en el caso de chicas ya ni te cuento…por muy normalita que sea, habrá unos cuantos dispuestos a hacer el papelón con tal de lograr su estímulo rápido y barato. Todo perfecto!!. Un día escribe sobre la cara B de esta facilidad para encontrar sexo y adicciones como la neofilia y sus posibles consecuencias. Yo personalmente, por inseguro, ego sexual, antiguo, machista, la etiqueta que deseeis colocarme, no quiero a mi lado una chica que se acostó con desconocidos por el motivo que sea. Si lo ha probado y no es lo “suyo”, puede ser asumible, si lo ha hecho hasta hartarse, no es mi chica ni de lejos. Un abrazo del nearthertal!!. 👍😉

  2. Win dice:

    Que cierta esa frase del Dalai Lama!.

    Érase una vez una mujer que deseaba a un hombre, conocerle y quizás empezar una bonita historia :

    Ha sido breve en el tiempo. Conocí a un chico de otra ciudad en una red social. Conectamos desde el minuto uno: en inquietudes, en gustos, en el humor… Empezamos a hablar cada día, hasta el día que nos vimos y tuvimos relaciones sexuales por primera vez.
    Los días posteriores a ese fueron más bien fríos. Él seguía escribiéndome cada día, pero no mencionaba lo pasado, ni parecía mostrar gran interés en otro encuentro. Eso me generaba cierta ansiedad, no sabía a qué atenerme, si proponerle yo vernos, si esperar …opté por hablar con él como si nada y ver cómo iba yendo la cosa. No dejaba de preguntarme por qué me escribía todos los días y seguía estando ahí…Deseaba que fuese una señal de que se estaba interesando en mí, me autoengañé..
    Al cabo de dos semanas de ese primer contacto sexual me propuso volver a vernos. De nuevo fue genial, tanto en el tema sexual como conversando, riendo, … y entonces vi el peligro…
    En otro momento de mi vida, más inexperta o dependiente emocional (algo contra lo que a día de hoy sigo luchando) habría sucumbido a todos esos encantos y mantenido esa “no relación”, enganchándome más y más. Pero esta vez decidí que no podía ser. Hablé con él y le dejé claro que no podía involucrarme más en algo así porque empezaba a gustarme, y porque me daba cuenta de que él no veía las cosas de la misma manera, algo que él mismo reconoció diciendo que no estaba preparado para vínculos emocionales …
    ¿Qué habría pasado si yo hubiese seguido aceptando esto? : que estaría recogiendo migajas, esperando a que él decidiese cuándo tener el próximo encuentro, enganchándome al sexo y permitiendo que los sentimientos aflorasen, y al final acabaría herida y me sentiría utilizada aún sabiendo desde el principio que él no iba a darme nada más.
    Debemos ser conscientes de lo que queremos y de lo que no. Si deseamos tener una relación estable, hay que ser muy selectiv@s en cuanto a las personas que dejamos entrar en nuestra vida. Este chico tenía muchas cosas buenas, me sentía a gusto a su lado y le deseaba mucho, pero le faltaba lo más importante para mi : la capacidad de compromiso. Tan sencillo y lo que cuesta a veces, ¿verdad?.
    En resúmen, que ahora me siento “rara”, aunque hayan sido apenas dos meses se creó un vínculo diario de risas y conversaciones que supone pasar un duelo, y la conexión sexual tenida hace que aún a ratos se me erice la piel con recordarlo. Ha pasado una semana, ya no le escribo, ni le quiero en mi vida, ni como amigo que fue algo que él me pidió, porque ya se sabe que no puede haber amistad con sentimientos de por medio, en este caso de mi parte, y no voy a hacer nada que pueda dañarme más. Al final sería muy fácil volver a caer, ser la “amiga nº? con derecho a roce”, con la posterior sensación de fracaso y el repetirse una y otra vez “hay que ver que imbécil soy”.
    Él está en su derecho de querer sólo sexo y de estar con unas y otras, y yo en el mío de querer ir conociendo a una persona mostrando ambos el mismo interés. NO DESEAMOS LO MISMO.

    En mi deseo de sentirme querida, en mi deseo de compartir todo lo que tengo para dar, podía haber entrado en una relación peligrosa, tóxica, desequilibrada, esperando a que algún día él decidiese verme como algo más que una compañera sexual. Y ese deseo insatisfecho de amor habría provocado una herida aún más profunda en mi autoestima.

    Hay que tener cuidado con lo que se desea si implica conseguirlo a cualquier precio 😉

    Un abrazo Cristina, muy buen artículo!

    • Óscar dice:

      Exacto Win, hay que saber qué es lo que queremos. No seguir corrientes o solo impulsos autoengañándonos. Lo que tu comentas, me lo han comentado muchas mujeres. Ya no quieren solo sexo, quieren Todo, sexo consecuencia del amor. Eso es lo natural y la esencia de la mayoría de las personas. Te has preguntado alguna vez por qué muchos hombres no ven como a sus novias o mamás a chicas que han sido de acostarse al primer o segundo día con un chico? O no suelen ver como novias a mujeres que ham tenido “rollos” de una noche? Puede ser por inseguridad del hombre y también porque simplemente no te gusta que tu niña haya conocido 40 hombres y se hayan utilizado recíprocamente, da sensación que a ti no te dan nada, se lo dieron a cualquiera, deja de ser una mujer con valor. Machismo? Cultura? Bien, probablemente, como todo, creencias y cultura, por eso escribirmos de una manera y en Japón de otra. O unos países chillan y otros son silenciosos. Un abrazo!! Me parece muy inteligente tu reflexión.👍😉

      • Win dice:

        Hola Óscar,
        Afortunadamente el tema de las mujeres y el sexo está cambiando, pero es cierto que los matices machistas siguen existiendo y difícilmente van a desaparecer del todo.
        Aparte de eso, creo que sea hombre o mujer, lo importante no es que se acueste o no a la primera o quiera sólo sexo o quiera más, eso ni suma ni resta valor a una persona : lo importante es ser siempre honesto con uno mismo y con los demás. Tan malo es autoengañarse como no ser del todo claro con el otro para conseguir lo que se quiere. Es decir, esa puerta que ni se abre ni se cierra del todo, por si las moscas.
        Este chico tiene problemas de baja autoestima, de complejos, y creo que el estar de conquista en conquista es su mecanismo para sentir que vale, que gusta. No es capaz de comprometerse con nadie porque ni siquiera está bien consigo mismo, su ego se alimenta con el sexo. Entiendo que es lo que él desea, no le juzgo por ello, al igual que comprendo que es inútil pensar que “conmigo se dará cuenta de que quiere una relación si sigo ahí”, porque eso no iba a pasar. Hubiese agradecido que me lo dijese desde el principio, que me dejase claro que no iba a haber nada más, pero eso depende de la honestidad o el valor de cada uno.
        En mi caso, el desear llegar a compartir algo con alguien a veces me hace no fijarme bien en las señales de peligro, quieres creer que lo que hay es real, pero afortunadamente cada experiencia te va enseñando más, sobretodo a no conformarte con cualquier cosa. Porque junto a alguien que no desea lo mismo que tú es donde te enfrentas a la peor soledad…

        Un abrazo Óscar !. Y gracias por tu comentario 🙂

  3. Hache dice:

    Que bonito! si algo he aprendido en los ultimos años es que necesito muy poco para ser feliz! A veces las malas experiencias nos ayudan a darnos cuenta de esto tan simple pero que a mi me costo mucho comprender…

  4. Nala dice:

    Gracias Cristina!
    Qué bien lo explicas.

  5. María dice:

    Pues sí, la vida te va enseñando a ser minimalista en asuntos materiales y hacer grande ese reducido número de personas realmente importantes en tu vida. Yo cada vez necesito menos para ser feliz, pero lo poco que necesito lo valoro y lo disfruto mucho más. Muchas carencias que hoy sufren algunas personas podrían resolverse añadiendo a su vida un poco de cultura. De los pocos deseos que recuerdo haber tenido en mi vida y que no se ha vuelto contra mí ni me ha causado insatisfacción cuando lo he conseguido ha sido la compañía de un buen libro. Los deseos “sanos” siempre tienen que ver con nosotros mismos, sin la intervención de otros, y sabemos que solamente depende de nosotros conseguirlo o no, suelen estar exentos de ego y son un avance para ganar en autoestima e independencia y casi siempre se refieren a aspectos no materiales.

  6. Óscar dice:

    Hola Win!! No puedo estar más de acuerdo contigo. Y a la vez comprendo a ese chico, si es honesto, no logra lo que pretende. Ser honesto es lo más complicado que hay. Tu lo has sido totalmente, no te has engañado. Simplemente lo que veo hoy en día no me gusta, veo separadas haciendo las promiscuas, que no es su esencia, su natutaleza porque lo que quieren es ser amadas…y ninfómanas casadas durante años. Pero claro, tiene que molar mucho tener el valor de acostarte con cualquiera, si lo hacen algunos hombres, como vais a ser “menos” vosotras, no?. Para mi no es ser menos ni más, es saber con quien estás. Me gusta saber si mi chica ha sido una ligerita o no, debo ser muy muy raro y me da lo mismo. No se, algo falla. Un enorme abrazo y felicidades por tu honestidad.

  7. Fran dice:

    Me recomendaste este libro del Dalay y lo leí hace un tiempo. La conclusión que saco es que lo único cierto y verdadero en nuestra vida es el presente, el aqui y el ahora, la angustia y la ansiedad estan estrechamente ligadas al pasado y la futuro, nunca al presente. Pero llegar a este punto o conclusión es el final o etapa final de un camino. Muchas veces, diría la mayoría, es “necesario” perdernos en nuestra propia historia de conflictos y carencias, para salir en busca, y encontrar ese “camino”, que al menos para mi, intento que sea, cortar en la medida de mis posibilidades las directrices establecidas por mi ego, por mi propia historia, lo que llaman los budistas “volver al estado inicial”, para sentir que mi vida merece y ha merecido la pena, y vivir conectado desde el “silencio interior” con el presente, con cada instante, sin juicios ni expectativas de ninguna clase. Pero claro, para llegar aqui, hay que caminar o transitar por terrenos muy poco saludables, hasta encontrarnos con nuestra verdad, que es el camino que nos trae paz, sin ni siquiera pedirsela. Por otra parte, cada persona, y sólo cada uno, puede llegar a estas conclusiones, por más que me hubieran dicho a mi, (he tenido quien me lo dijera) hace años que la clave de la armonia interior, empieza y transcurre a partir de nuestra mente y de nuestros pensamientos, no me hubiera servido, no estaba en el momento, ni tenía la receptividad ni el bagaje que me han llevado donde estoy ahora. Me viene a la memoria una sentencia: cuando el alumno está preparado, es cuando aparece el maestro….
    Gracias Cristi, por esta entrada maravillosa y útil, y por ese poder creativo para contar lo que muchos dan por sabido pero sin embargo, no hemos sabido incorporar a nuestra vida. Un besote bonita

    • Óscar dice:

      Imposible resumir mejor como se llega a la paz interior y al amor incondicional. Enhorabuena Fran, lo bordaste. Yo sigo algo “perdido” pero llegaré, no tengo prisa, jejejejje. Ahhhh!!! Sin emociones es imposible lograrlo, por lo cual, estate satisfecho por ser sensible y haber sufrido, no hay vía, es necesario. Un abrazo!!

    • cristinalago dice:

      Hola Fran,

      Te imagino volviendo la vista atrás, viendo todo el trayecto recorrido y asombrado de lo amplio que se está haciendo el viaje. En cierto modo, llevamos caminos paralelos desde que ambos empezamos a coincidir por aquí y cada vez que te leo, me siento muy conectada a tu proceso y a tus reflexiones. Espero que disfrutases del libro 🙂

  8. dunencha dice:

    Gran gran post. Como saber si un deseo es bueno o malo? Creo que en el fondo todos lo sabemos, lo que a mi me parece mas difícil es como parar a tiempo , como gestionar esa compulsion, que a veces tiene una fuerza imcreible. Fuerza de voluntad? A veces tampoco sirve!
    Gracias

    • Óscar dice:

      En mi opinión es muy placentero ser dueño de ti, es decir, respetarse a uno mismo, mirar dentro y saber, ser consciente por qué se hacen las cosas y elegir. Para mi da más placer eso que liarse con la primera que pasa. En mi opinión, suele haber carencias cuando se hace eso y de manera compulsiva, carencias y neofilia(adicción a lo nuevo, buscando emociones que tapen otras). ¿Cuàntas vidas se han destrozado por ser infiel? Por impulsos. Si la vida es un todo vale, sería un Mundo muy jodido, más todavía del actual. Es mirar dentro y saber realmente que se quiere, que te gusta, no tener prisas para nada y cuanta menos creencia en que necesitas algo, mejor. Soy fumador, me parece que necesito fumar, y en absoluto, solo me parece por el brutal impulso de encender el cigarro, al acabarlo suelo pensar, menuda mierda más grande…un abrazo y os recuerdo que dolo es una opinión entre infinitas. Porque todo es mentira o verdad, jejejejejje. Son percepciones simplemente. Ciao👍😉

    • cristinalago dice:

      Hola dunencha,

      Es una buena pregunta, pero en tu mismo comentario se contiene la respuesta: un “mal” deseo (entendámoslo como un deseo cuya existencia no nos impulsa a esta mejor) es como una compulsión que hay que satisfacer al momento y cuyo logro no conduce al bienestar en general.

      Para intentar contener este impulso, cuando la fuerza de voluntad no esté presente, puede ser efectivo desahogarlo en otro tipo de acciones. Por poner un ejemplo simple, si estoy dejando de fumar y de repente me entran unas ganas locas de fumar, puedo intentar contenerme, lo cual es arduo y frustrante, o puedo coger, salir de casa y darme un paseo tremendo a toda velocidad. Haciendo esto no hay represión de la energía, se transforma simplemente en una energía de carácter superior.

      Cuando empezamos a intentar hacer este tipo de trueques energéticos, es normal que cueste mucho y que sólo se consiga una de cada 10 veces (más o menos). Se trata de ir persistiendo, de coger hábito hasta que se afiance.

      Abrazos

      • Óscar dice:

        Sabia respuesta Cris!! Opino igual!! Si seguimos todos los impulsos cuyos orígenes además desconocemos…apaga y vamonos. Eso de hacer lo que te apetece es muy relativo y complicado de ver. Hablamos!! 👍😉🐬

      • dunencha dice:

        Cristina, creo que es eso, en liberar la energía. Yo muchas veces no puedo, por mis obligaciones familiares, y si que hay veces que necestiaria gritar o bailar, cansarme para que toda esa energía se disuelva! Gracias

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