No me siento digno de ser amado

Publicado: junio 5, 2018 de cristinalago en Cómo encontrar el amor, Los amores patológicos, Problemas de pareja
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bajaautoestima

Falta de límites, incapacidad de reaccionar ante el maltrato, baja autoestima…tras la frustración de encontrar amores sanos, muchas veces el peor enemigo está en nuestras propias creencias 

Una chica vino a mí para contarme su historia. Me dijo que tenía una pareja estupenda, pero que constantemente pensaba en que estaba con ella por lástima, que en realidad no la amaba, que era tan buena persona que no se atrevía a dejarla. Apliqué la intención paradójica y le dije: “Ok, lo aceptas. Tu novio no te quiere, está contigo por pena. ¿Qué vas a hacer al respecto?”.

Enseguida reaccionó, buscando todos los motivos por los cuales estaba segura de ser bien amada por su compañero. Al cambiar el discurso, su manera de sentirse, también se veía influenciada: de repente, hablaba confortada, segura de sí. Era otra persona distinta de la que había empezado la sesión. En alguna parte de su fuero interno ella reconocía el amor del otro, que era notorio tanto en hechos como en palabras y lo más importante, SE LO CREÍA. 

El problema de esta persona no era la falta de amor de su pareja, sino su incapacidad para sentirse conectada con ese amor.

El discurso interior que aparece cuando no nos sentimos dignos de ser amados, refleja creencias profundamente arraigadas que en diccionario neurótico-festivo, podrían traducirse así:

Los demás son mejores que yo.

No soy lo suficiente.

Necesito hacer X cosas para que me quieran.

Necesito sacrificarme por los demás.

Necesito que mi pareja me recuerde constantemente que me ama.

Me siento inferior a otras personas. Especialmente a las ex parejas de mi pareja.

Necesito que me quieran, incluso las personas que no me gustan, ni me atraen.

A veces, hago cosas que no quiero hacer para evitar rechazos.

No soporto que mis parejas hagan cosas sin mí.

No puedo contarle a nadie mis problemas, ni pedir ayuda, no puedo disgustar o agobiar a los demás.

Necesito controlar a mi pareja y evitar que pueda fijarse en otras personas.

La lectura que subyace debajo de todas estas frases, es la misma: no merezco ser querido, aceptado, escuchado e incluso a veces siento que casi no tengo derecho a existir, salvo que me esmere lo suficiente para compensar mis carencias.

El origen de la percepción de no ser digno de amor, suele estar en la infancia y en la lectura que hacemos de los sucesos de nuestro entorno, acompañados de una deficiente educación emocional y de una cada vez más creciente indolencia mental y existencial. Uno va adquiriendo o creciendo entre estas percepciones y a veces, se acaba anquilosando tanto en ellas, que las convierte en creencias fósiles.

(Y todo el mundo sabe lo que dura un fósil)

Cuando actuamos en función de todas estas creencias, las vamos transmutando en comportamientos que a menudo resultan desgastantes y dolorosos. Comportamientos de control o de sumisión que nos obligan a invertir una ingente cantidad de energía en ser dignos del mundo, de la pareja, de los familiares y o de los amigos. Comportamientos que finalmente no dan el resultado deseado: pues en lugar de conducirnos a la seguridad y tranquilidad que buscamos a través de ellos, nos llenan de ira, rabia, ansiedad, tristeza o frustración. Es decir, nos devuelven al mismo sentimiento de vacío y abandono del que intentábamos huir. El problema es que mientras buscamos o deseamos sentirnos amados, tenemos cargado un completísimo sistema de filtros y alarmas que se pone a funcionar como un loco en cuanto detecta amenaza de intimidad emocional. Da igual que nos amen o no, nosotros muchas veces no sabremos discernirlo simplemente porque estamos programados para no merecérnoslo.

No soy lo suficiente >> Siento envidia hacia otros, me comparo, siempre salgo perdiendo.

Necesito hacer X cosas para que me quieran >> Las personas no siempre responden como yo espero a mis esfuerzos. Siento fracaso, soy una víctima.

Necesito sacrificarme por los demás >> Me olvido de mí, no me cuido. Mi salud emocional y física se resienten.

Necesito que mi pareja me recuerde constantemente que me ama >> Lo hace, pero no me lo creo. Siento que me lo dice por pena.

Me siento inferior a otras personas. Especialmente a las ex parejas de mi pareja >> Necesito ser el más atractivo/sociable/inteligente, etcétera. Me embarco en una competición contra todas las personas del mundo. Como no consigo la perfección, cada vez me frustro más.

Necesito que me quieran, incluso las personas que no me gustan, ni me atraen >> Hago cosas que no me gustan por personas que no me importan ni corresponden a mis acciones. Me siento utilizado/a.

A veces, hago cosas que no quiero hacer para evitar rechazos >> No puedo decir que no. Me lleno de tareas que no puedo hacer de forma eficiente. Finalmente se enfadan conmigo, o no hacen lo mismo por mí. Me siento agotado/a y fracasado/a.

No soporto que mis parejas hagan cosas sin mí >> Sin mi pareja me siento vacío/a. Necesito acceder todo el rato a su valoración y aprobación. Si siente valoración y aprobación por otras personas y/o actividades, lo percibo como una amenaza.

No puedo contarle a nadie mis problemas, ni pedir ayuda, no puedo disgustar o agobiar a los demás >> No merezco que nadie se tome la menor molestia por mí. Me siento solo/a y sin apoyo. No puedo pedir apoyo porque no lo merezco. Sufro porque tampoco me quiero lo suficiente como para ayudarme a mí mismo.

Necesito controlar a mi pareja y evitar que pueda fijarse en otras personas >> Necesito revisar su móvil, saber dónde está en todo momento o limitarle todo lo posible. Su libertad me atemoriza, mi libertad me atemoriza todavía más. 

El camino que hemos de seguir para invertir el proceso empieza por volver a las creencias iniciales y reinterpretarlas de manera aliviadora para nosotros. No es un camino único para todos. Si eres una persona que disfrutas dándolo todo por amor, entonces deberías seguir haciéndolo, pero de una manera en la que aprendas a desprenderte de lo que hagan los demás al respecto (el voluntariado es un buen maestro para ello).

Si eres una persona que necesita controlar, que teme la libertad de otros, necesitas descubrir tu propia libertad y experimentar el vértigo de soltar. Si no te atreves a hablar de tus problemas a otros por no molestarles, haz un blog y dale el coñazo al universo entero. 

Lo que no te va a ayudar en nada es encerrarte en tus pensamientos y rumiarlos indefinidamente hasta la saciedad. En casas cerradas no entra el aire, y en mentes cerradas, tampoco.

Aviso importante: no se experimenta amor mientras estamos en el plano de la necesidad de utilizar a los demás para satisfacer quién sabe qué heridas egoicas de otras relaciones, de otros rechazos, de la infancia o de Rita la cantaora. Uno puede llegar a interesantes cotas de feeling o cariño, pero impepinablemente se sentirá vacío de nuevo tarde o temprano.

Esto no significa que no vayamos a ser amados por otros. Es perfectamente posible tener un amor propio lleno de carencias y ser una persona muy querida, incluso llamativa y popular (de hecho, ocurre a menudo). Puede que no queriéndote a ti mismo, encuentres el amor muchas veces, pero el problema es que no sabrás reconocerlo o disfrutarlo como lo harías si creyeses merecerlo.

O puedes toparte una y otra vez con la evidencia del desamor, en la figura de personas que te remiten a la dolorosa consciencia de tu abandono interior.

Y aquí llega el llanto, el rechinar de dientes y nuestras famosas relaciones tóxicas.

Que a veces son tóxicas porque no nos quieren o a veces son tóxicas porque no nos queremos. O ambas cosas.

Porque en realidad, ser amado es maravilloso, pero de poco sirve si uno no puede sentirse amado.

Ni amar.

Si quieres ser amadoama (Séneca)

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comentarios
  1. reina dice:

    Qué maravilloso lo que cuentas (y cómo lo cuentas) y qué duro a la vez. A veces vamos por ahí con tal coraza de miedos por antiguas experiencias de rechazo y abandono que somos incapaces de reconocer a aquellos que de verdad quieren amarnos. Consecuencia: los espantamos con nuestras propias actitudes de desconfianza.

    Gracias, Cristina 😉

  2. Óscar dice:

    Hola Enric! Digo Cristina…jejejejej. Genial artículo, a quien sepa entender y quiera ver lo que escribiste le vendrá muy bien, será el principio de su amor a el/ella mismo/misma. Hoy estamos faltos de amor, llenos de ego y carencia, aunque se tengan grandes coches, bonita ropa y más relaciones que nunca. Eso me parece a mi. Ese es el comienzo de la enfermedad, de la ceguera y del sufrimiento. Las personas somos seres de naturaleza amorosa, todas, sin excepción. ¿Qué es lo que ocurre entonces para no sentirnos bien en demasiados casos?. Creo que tiene que ver con lo que nos venden que nos hará felices, la gran película que nos montan de lo que es el amor, de lo que es ser feliz y de lo que es “hacer lo que te gusta”, etc…nos lo muestran y nos lo creemos. Pero NO CREEMOS EN LO QUE SENTIMOS, nos sentimos un defecto y por eso buscamos fuera lo que dentro no encontramos, de hecho, parece que nos tenemos tiempo ni de buscarlo. Si no nos sentimos merecedores de amor, qué vamos a encontrar? Amor? No lo creo. Gracias por tu artículo Cris, seguro ayuda a mucha gente y a otra no le servirá para nada y a otra gente no le hará ninguna falta porque se ama profundamente y está en plena coherencia entre emoción, pensamiento y acción. Un abrazo.

  3. Pilar Garcia dice:

    Querida Cristina: quería darte las gracias por el artículo. Me ha ayudado a identificar lo que me pasa justo en el momento preciso, cuando más perdida estaba. Es tal cual lo describes.
    Un abrazo y gracias,
    Emma

  4. Marli dice:

    Hola Cristina, respecto a este tema, me siento muy identificada con lo que escribes. Reconozco que siempre me he sentido así, que no soy digna de ser amada y que tengo que hacer cosas por otras personas para que me valoren, aunque lo que haga me haga infeliz.
    Pero este sentimiento de inferioridad no solo me pasa con mi pareja, sino también con mis padres, mis hermanas, mis amigas, prácticamente con todas las personas que conozco. Muchas veces intento ser más fuerte y no ser negativa respecto a mi misma, pero es muy difícil ver lo bueno. Hay días que quisiera arreglarme y deslumbrar pero hay otros que me siento frustrada con mi físico y sencillamente no encuentro motivación ni para peinarme.
    También aparte de la frustración, siento angustia y miedo de no ser lo suficientemente buena para hacer mi trabajo, y no es que nunca haya recibido una felicitación de parte de mi jefe, incluso me han dicho muchos elogios pero igualmente me siento insuficiente e insegura.

  5. Maxii dice:

    Oye, esta excelente este post, me atrapo y me pude identificar en algunas lineas, Excelente trabajo, felicidades!!
    TE invito a que por favor pases por mi blog.
    ¡Un saludooo!

  6. aguedalgg dice:

    Creo que hay una frase que lo resume todo: Aceptamos el amor, que creemos merecer…
    Si sentimos que valemos poco, aceptaremos poco y de mala calidad… Y si el reflejo que nos devuelve el espejo es malo, nunca nos sentiremos merecedores de un amor o de una relación mejor.

  7. Marc dice:

    Hay una frase que todo el mundo debería aplicarse: No me quieras mucho, quiéreme bien.

  8. nina dice:

    Hola!… gracias por este maravilloso articulo.

    Me parece simplemente genial..y creo que es exactamente lo que me pasa.

    Hace mas de 1 ano que termine una relación tortuosa y muy disfuncional, jamas habia pasado por algo similar,era mucha dependencia y adicción que aun recuerdo como ayer todas esas emociones y lo dificil que fue el desenganche. Luego de muchos meses comence a salir con otro chico, y el resultado fue algo un tanto simillar, chicos que de alguna manera me desprecian, no hay limites, personas frias y hasta ausentes, personas que no me terminan de convencer ni de gustar pero siento una necesidad imperiosa por ganarme el amor de ellas..y el resultado siempre es el mismo yo destrozada, llorando, sintiendome como alguien que le dio carino, amor y amistad a personas que realmente no signifique nada para ellas, personas que al final hasta me menosprecian.

    Este nuevo rompimiento si bien es muy dificil, se que voy a salir adelante porque de situaciones mas dificiles he salido, el problema no es que no que no pueda salir y como me siento danada, herida..que se que son sentimiento normales ante cualquier duelo o dolor emocional. Sino que no se que hay malo en mi, para dar importancia en mi vida a personas que no me convienen, es como una rueda que no para…y necesito que se detenga y comenzar a cambiar….pero no tengo ni idea por donde comenzar…

    • cristinalago dice:

      Hola Nina,

      Piensa si te cuesta estar soltera, si tus relaciones se dan muy seguido.

      En parte es posible que necesites un gran descanso y mucho trabajo interior para entenderte y empezar a conocerte.

      Conocernos en parte consiste en pensar, recordar y analizar y por otra parte, en investigar en la propia vida a través de acciones e iniciativas que nos lleven por lugares en los que no hayamos estado antes

      En mi época más “lost”, recuerdo que me apetecía mantenerme ocupada, no obstante no tenía ni idea qué me gustaba, ni qué quería hacer y empecé simplemente a asomarme a talleres, actividades para conocer gente, quedadas, clases que me iban llamando la atención…

      Y muchas cosas ya no las volví a hacer y no me interesaron, pero otras cosas me llevaron a descubrir qué camino quería tomar. Y todo ello me sirvió para seguir conociéndome más.

      No desistas, no desesperes. La mayor liberación para una persona dependiente como lo somos casi todos, es darte cuenta de que existe la salvación y la esperanza, pero no en ninguna pareja.

      Abrazos

  9. Fran dice:

    Una pregunta muy buena (y frecuente) para conocer el nivel de autoestima de una persona suele ser: Te gustaría encontrar una persona como tu para pareja ?
    La primera vez que me enamoré y creí sentirme correspondido en aquella atracción, mi reacción fue salir huyendo, por más ganas que tuviera que quedarme. Quien iba a querer a alguien como yo?
    Quien se iba a quedar a mi lado, con todos los mensajes que tenía en mi background de que era indigno de amor? Todo lo que tuvo de maravilloso tuvo de traumático al no tener un concepto aceptable de mi mismo, y necesité años para superar todo aquello.
    El enamoramiento es un período maravilloso, aunque no sea real (hormonas y fantasías interactuando). pero también es un período para EL ENCUENTRO CON NOSOTROS MISMOS….
    Es fundamental que tengamos hacia nosotros una relación satisfactoria, y no sólo por salud e higiene mental, sino porque las parejas que nos encontremos, se convertirán en el espejo de nuestros fantasmas, de nuestros terrores, miedos y carencias no resueltas. Si ante mi mismo, no me siento digno de amor, lo más probable es que la aparición de alguien en mi vida, con todo lo maravilloso que pueda sentirse un enamoramiento , activará también mis miedos al rechazo, al abandono, etc y convertirán el episodio en una pesadilla.
    Hace unos días en una conferencia decía la ponente, que las parejas no están hechas para hacernos felices con toda la carga romántica que se les quiera agregar, las parejas existen porque SON NUESTRO GRAN ESPEJO de lo que somos, en las luces y en las sombras, y , por tanto, si sabemos aprovechar lo que dice el espejo de nosotros, UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA SANEAR, CONOCERNOS , CRECER y en consecuencia, construir una versión mas armónica con nosotros mismos. De todas formas, esto es un tanto opcional, porque hay quien no sale de sus horrores, traumas y conflictos, por más que repitas los mismos problemas, en una pareja tras otra. La moraleja que se me ocurre (demagogias aparte) que: para construir relaciones sanas del tipo que sea, pareja, familia, amigos, primero tenemos que estar en paz nosotros, tenemos que tener dentro de nosotros lo que buscamos fuera, teniendo en cuenta, que hasta los períodos de soledad (bien aprovechados)son períodos para madurar, para aceptarnos, y darnos respeto, comprensión y cariño a nosotros mismos. Si yo no me amo y me respeto, siempre encontraré a gente que hará lo mismo conmigo, y encima me creeré victima del otro, hasta que nos hagamos plenamente responsables de nuestras vidas y de nuestra felicidad.
    Gracias Cristi, por estar ahí generosamente para nosotros, un besote guapetona

    • cristinalago dice:

      Un besazo Fran, siempre me encanta leerte cuando hay nuevo tema.

      Muy de acuerdo con la ponente de tu conferencia, creo que entender la pareja como la medida de nuestro estado emocional es esencial para aprender a manejar los vínculos con menos sufrimiento y en el camino, amar más y mejor.

      Abrazos

  10. CarlaR dice:

    No puedes decir más con menos. Si a día de hoy me mantengo a flote, por no decir con vida, es porque desde hace años leo y releo casi diariamente tus post. Sé que la teoría no es nada sin la práctica, y espero encontrar el valor algún día para pedir ayuda. De hecho, nunca me he atrevido a escribir ningún comentario por considerarlo un abuso hacia tu persona. Cuando supere ese miedo, cuando al menos crea merecer ayuda, sin duda alguna recurrir a ti será lo primero que haga. Gracias de corazón.

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