El refuerzo intermitente: el maltrato que no parece maltrato (pero lo es)

Publicado: agosto 26, 2020 de Cristina Lago en Los amores patológicos, Problemas de pareja
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Del gesto de cariño al comentario hiriente.

De la atención a la indiferencia.

Del beso a la bofetada.

¿Te suena?

El refuerzo intermitente puede definirse como la alternancia entre un refuerzo positivo y un refuerzo negativo. Dentro de positivo y negativo, caben toda clase de acciones y sus opuestos.

Vamos a poner un ejemplo muy fácil para entender bien este concepto. Hablemos de un refuerzo intermitente que hemos utilizado, sin ser muy conscientes, la mayoría de nosotros. Nos interesa alguien, nos acercamos a esa persona, nos exponemos y acto seguido, nos sentimos inseguros y nos alejamos para que no crea que estamos muy interesados. La otra persona percibe nuestra atención y después, percibe un distanciamiento sin una causa aparente y en ocasiones, esto refuerza su interés y hace que nos busque para obtener esa atención que les hemos arrebatado.

Muchos procesos de seducción se desarrollan entre estos alejamientos y acercamientos. Subiendo esto aún más de nivel, nos encontramos esa clase de relaciones en las que la gente parece enganchada a una especie de interminable melodrama isabelino. Van, se pelean, lo dejan, uno viene buscando al otro, al otro se le pone el ego como el coliseo de Roma, hacen drama, lloran, se reconcilian…y vuelta la burra al trigo.

Este es un ejemplo de refuerzo intermitente socialmente aceptado. Y por supuesto, una actitud de lo más productiva si quieres conseguirte una bonita relación tóxica.

Aunque por lo general, lo que buscamos al seducir, es amor, admiración o deseo, el refuerzo intermitente – en el mejor de los casos – es un mecanismo que genera adicción. Es el mismo mecanismo que se utiliza, por ejemplo, en los juegos de apuestas, en publicidad, o en muchos videojuegos: una táctica muy eficiente para un público absolutamente infantilizado que pretende tapar sus carencias con estímulos tan intensos, como breves y artificiales.

Extrapolado al mundo de las relaciones, podemos decir que el refuerzo intermitente es una manera de conseguir que alguien esté con nosotros por razones que no tienen nada que ver con nosotros. No vayan a ser que nos quieran por lo que somos (¡qué susto, oigan!)

El refuerzo intermitente no sólo está presente en la seducción o en las relaciones al estilo Pimpinela. El refuerzo intermitente, llevado a ciertos extremos, forma parte de la herramientas habituales del maltrato y es un juego mental que en una persona vulnerable puede ocasionar verdaderos y durísimos estragos.

Imaginad que estáis en un mal momento y conocéis a alguien encantador que os encandila con su entrega, su constancia, sus atenciones, su amor repentino e intenso por vuestra persona. Imaginaos a vosotros dudando un poco de tanta efusividad, pero dejándoos llevar progresivamente porque un amor así no lo tiene cualquiera.

Imaginaos que un día, de pronto, esa misma persona encantadora que os quiere con locura, os suelta un comentario rarito.

“¡Qué gracia me hace tu risa! Es super rara, pareces una hiena!”

Y tú te quedas así, a cuadros. Sin saber qué contestar. Sin saber si esto ha sido una ofensa o qué. No puede ser, piensas, ¡si besa el suelo por el que piso!

Y la persona encantadora te dice que es una broma, te sonríe y todo encaja de nuevo en su sitio.

Pero tú, secretamente, has decidido cambiar tu forma de reír.

O no reírte más.

Y así empieza todo.

Y de repente, las atenciones empiezan a ser menos y los comentarios desagradables y dudosos, empiezan a ser más.

Un beso y una bofetada.

Una de cal y otra de arena.

El refuerzo intermitente es lo que llamamos una de cal y otra de arena. No importa qué grado de intensidad e intencionalidad contenga, en cualquiera de los casos implica, siempre, un circuito de castigos y de recompensas.

¿Quienes utilizan más los refuerzos intermitentes?

En primer lugar, personas que no se consideran suficientemente interesantes por sí mismas, como para gustar por su esencia, por su ser, por su personalidad. Entonces descubren que estas estrategias tienen poder y ya se sabe…el poder corrompe.

En segundo lugar, pero siguiendo con la misma línea, utilizan el refuerzo intermitente las personas con muy poco contacto con su mundo interior. Esto hace que dependan excesivamente de los estímulos exteriores. Si tu vida interior es un lugar triste, anestesiado o vacío, si sientes que te falta algo, fácilmente te engancharás a cualquier cosa que te dé vidilla y no hay muchas cosas que den más vidilla (de la mala) que una historia tóxica.

En tercer lugar, el refuerzo intermitente es todo un arte en lo que respecta a personalidades narcisistas. Además de adolecer de nulo amor propio y falta de conexión consigo mismos, se une un ego estratosférico diseñado para sobrevivir a toda costa. Simplemente estas personas no pueden permitirse relaciones que no se basen en el refuerzo intermitente, pues tienen tantas necesidades conectadas con lo exterior, que su supervivencia emocional depende de ello. Guardemos un minuto de silencio por todas esas autoestimas irremediablemente perdidas.

¿Quienes no necesitan utilizar los refuerzos intermitentes?

No hace falta, por fortuna, convertirse en un ideal e imposible ser de luz para evitar el canto de sirena de la una de cal y otra de arena.

Es posible que casi todos encontremos cierto atractivo en el refuerzo intermitente. Seguramente la mayoría de vosotros ya sabéis lo que es estar enganchados a alguna relación llena de vaivenes, o a una persona que cambiaba constantemente de actitud, o a lo mejor hemos sido nosotros quienes hayamos hecho uso de ello por miedo, inseguridad, o inmadurez.

La experiencia es un grado y nos ayudará a saber discernir esas situaciones cuando empiecen a producirse y tomar consciencia de cómo nos sentimos al respecto. ¿Qué nos empezamos a enganchar? Claro, puede que suceda. No tenemos que reprimirlo, ni negarlo, sólo hace falta decidir no ir hacia esa dirección aunque nos tiente.

Las personas que no caen en este tipo de juegos, no son las personas más fuertes, o más valientes o con los valores e ideales más elevados. Sobre todo son las que, aun siendo conscientes de los placeres de las recompensas, ya no quieren asumir el coste de los castigos.

Y esto se llama empezar a quererse.

Seducimos valiéndonos de mentiras y pretendemos ser amados por nosotros mismo (Paul Géraldy)

comentarios
  1. Óscar dice:

    Esclarecedor, sano, consciente e inútil(para personas que no se aman o no han pasado por esto para aprender a amarse). Un abrazo libre y consciente Cristiiiii!!!

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  2. Jesus dice:

    Con que facilidad describes situaciones reales Cristina, parace como si lo estuviera viendo ahora mismo. Me has recordado algunos hechos de mi pasado casi presente. Yo no se que pensar, a veces o casi siempre caes.. crees que es parte del proceso de conocer a la otra persona y que la vas conociendo y es su forma de ser, y se compensa con momentos buenos.. A su vez te vas enganchado cada vez un poco mas, y vas perdonando porque lo que quieres por encima de todo es estar con esa persona. Siempre esta claro que duele mas a la persona que mas quiere en la relacion, que curiosamemte siempre es el mas machacado, al que dan una bofetada y a los dias una buena palabra..y vuelta al circulo toxico y hasta la proxima vez. Hay que ser muy fuerte para quererse tanto como dices y una vez metido en este tipo de situaciones , irse a tiempo, antes de llegar a vejaciones graves , pero no esta tan facil, de hecho es casi imposible. O se va a la relacion cuando la empiezas con mil corazas y miedos, cosa que me parece terrible pq te impide vivir un amor cuando empiezas, o se va libre, feliz sin mascaras como uno mismo es, pidiendo a Dios que no te salga rana la chica que estas conociendo, creyendo y confiando en lo que te dice y te hace sentir bien, hasta que llegan las idas y venidas.. faltas de respeto, broncas sin sentido, reconciliaciones..en fin toxicidad. En mi caso soy del segundo tipo y es una puta mierda. Un beso y un abrazo Cristina. Jesús

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  3. fabiii dice:

    excelente, está muy de moda la intermitencia, es un daño tremendo a la salud emocional de una persona.

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  4. ROSCU dice:

    Me quedo con: “Y esto se llama empezar a quererse”, ESPECTACULAR!!!!

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  5. Rosa dice:

    Gracias por esta visión tan clara. Alguna vez he estado en una relación de ese tipo, y son lijadoras de autoestima.

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  6. Rosa dice:

    Gracias por esta visión tan clara. Alguna vez he estado en una relación de ese tipo, y mi autoestima quedó muy tocada.

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  7. Iola dice:

    Hola Cristina. Lo has descrito como yo lo he vivido y desgasta mucho emocionalmente y te deja como si estuvieras con un vampiro. Ojalá me hubiera dado cuenta antes…
    Pero hace tiempo que pasó y estoy recuperada. Como bien dices es un tóxico.
    Un abrazo.

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  8. Yo dice:

    Hola Cristina…hace año y algo sali de una relacion asi despues de 8 años….destrozada piscologicamente….y sintiendome que no valia nada de nada y que por eso el.me dejaba continuamente….a quien lea esto…se sale de ello…a mi me ha costado….horrores….pero se sale….a quien lea esto y dude de si su relacion es asi….si dudas lo es….no dejes pasar el tiempo…no pierdas tu tiempo….te leia en mi proceso de duelo incluso hable contigo por telefono…gracias por ser uno de mis salvavidas Cristina.

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  9. Jesus dice:

    a ver si alguien tiene la solucion a esto..intentando el contacto zero con la otra persona la cual actua tal y como describe Cristina se va y vuelve.. y a mi cada vez me destroza. Yo por mi parte ni llamo ni contacto con ella, borrada de mis contactos de telfono para evitar bajones mentales de echar de menos y/o llamar o escribir algun whatsapp. Este punto de borrado y no bloqueado es importante , ya que un contacto bloqueado aun lo puedes ver en la lista de bloqueados..y no es sano tenerlo ahi, y evitas saber que esta ahi y desbloquear en momento de bajon.. El problema es q ella escribe al whatapp cuando le da la gana.. yo solo ver su numero de movil se me encoge el corazon , bola en la tripa con lo que me dira.. y es que esta situacion me esta haciendo mucho daño, un destrozo emocional importante. Le deje claro que no seguia asi, sabiendo de ella cuando le daba la gana, despues de su respuesta a mi pregunta: “Quieres que salga de tu vida?” y si respuesta fue un ” Uhmmm , no lo se..” . En ese momento le dije: “me dejas muy jodido porque pierdo a la chica de la que estoy enamorado y a mi amiga, por favor corta ya cualquier tipo de contacto conmigo y colgue el movil” .El problema me viene pq vuelve a contactarme y a mi se me destroza el alma aun màs. Alguna idea que no sea cambiar de numero de movil?. Gracias por vuestras sugerencias . Un abrazo Cristina.

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  10. Elena dice:

    Hola Jesús, entiendo por lo que estas pasando, te diré que mi ex sigue haciendo eso dos años mas tarde y con pareja…en mi caso nunca pude bloquearle pero si deje de hablarle…al final siempre hay algo que hace que retome la conversación…y aunque ya no duele tanto creo que no me permite soltar alas…el esta con otra no lo dice pero…lo se.
    Creo que nos usan…somos su salvavidas en sus malos momentos…personas buenas que saben que les quieren y que temen perder para siempre….y al final nos perdemos nosotros…¿porque a quien no le gusta que le quieran no?
    En ningún momento encontraras la conversación que tu esperas…cuando te acerques se alejará, cuando te alejes se acercará…pero la relación que existía se esfumó…lo rompieron porque simplemente no quieren estar pero tampoco se van..una actitud egoista en su caso y cobarde en el nuestro que no sabemos como sacarlos de nuestra vida…y creeme…que algun dia se iran por si solos…y volvera a doler.
    Suerte y espero que tu no pierdas 10 años como hice yo..cada dia me recuerdo que no quiero dedicarle ni un minuto mas de mi vida…Seamos valientes.

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    • jesus dice:

      HOla Elena, gracias por tus palabras, muchas gracias de verdad. Parece que no soy el unico en estas horribles situaciones, y aunque se que hay cosas en la vida “aparentemente ” peores.. estas situaciones tan toxicas no dejan vivir ..y los años se van., te destrozan el sistema nervioso, tomas pastillas que crees seran tu salvacion , pero a mi juicio no hacen nada o muy poco, a no ser que fueran para borrarte la memoria y no recordar lo vivido y dejarte vivir otra vez, pero claro eso no seria vivir. Siento mucho leer la situacion que tienes y espero que vayas un poquito mejor. Yo he optado aunque suene drastico y aconsejado por una amigo abogado, mandarle un burofax donde se le pide explicitamemte que no deseo ser llamado ni contactado, si esto se incumple podria una denuncia por acoso. Se me parte el alma pq lo unico que deseo es que llame, pero que llame bien para estar bien y no un ir y venir, pero ya se que eso jamas lo hara. Y como dice Cristina: “Y esto se llama empezar a quererse.”, ole Cristina!!

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  11. Almudena dice:

    Muy buen artículo.
    Yo vivo en una relación como la que describes, una relación totalmente toxica y no se como salir de ella, necesito algo, alguna ayuda. Que sufrimiento

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