La pareja de hielo

Publicado: febrero 16, 2014 de cristinalago en Los amores patológicos
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Le quieres, es una bellísima persona (crees), es dedicado, responsable y formal…pero por alguna enigmática razón, no es capaz de manifestar el menor cariño. Si alguna vez has sentido la tentación de practicarle el Voight-Kampff a tu media naranja para averiguar si es humano, no lo dudes: estás con una pareja de hielo. 

Porque curiosamente, la pareja de hielo no se une a otras parejas de hielo con las que pueda comunicarse -suponemos que telepáticamente- el profundo amor que siente. La pareja de hielo suele encontrarse al lado de una persona demostrativa, abierta, expresiva…y con un buen bagaje de dependencia emocional. A sus espaldas, puede haber otras relaciones con personas similares, o algún padre o madre ausentes en el cariño, a través de los cuales repite patrón afectivo.

La contraparte ideal de la pareja de hielo es la pareja ONG. Ambos tienen algo en común: uno reprime sus emociones y el otro reprime sus deseos. Existen personas que, en efecto, no saben o no pueden mostrar afecto por los demás. También hay quienes que no muestran afecto a sus parejas, simplemente porque no lo sienten. Y los hay que no tienen contacto alguno con sus emociones y aunque desearan hacerlo, de momento no conocen el camino. A efectos prácticos, las razones son lo de menos. ¿Estás en una relación con un rey o reina de las nieves? ¿Tu pareja parece respetarte y tratarte bien (¡qué menos!) pero no recibes el feedback de ternura, empatía o calidez que te gustaría?

Antes que nada, la primera pregunta que debes hacerte es si realmente quieres a tu témpano tal cual es. Lo que significa que no vives en la obsesión de cambiarle, curarle, salvarle, psicoanalizarle y disculparle, porque lo amas y amar significa tener que decir siempre te acepto (y si no me gusta y no tiene arreglo, me marcho). Si la respuesta en un sí: no sigas leyendo.

Si, en cambio, te has visto reflejado/a en la frustración constante de estar estrellándote contra un muro en el que no se abre la más ínfima brecha y tienes la sensación de estar yendo contra tus propios deseos y anhelos aguantando en una relación con una persona cuya forma de mostrar amor es virtualmente inapreciable, entonces harás o habrás hecho lo siguiente:

1- Intentar convencerle para que cambie: y aunque tus razones, sobre el papel, sean que esta persona aprenda a expresar su afecto para su propio bienestar, lo cierto es que el mensaje de base no es cambia por ti, sino cambia por mí.

2- Intentar autoconvencerte para aceptarlo: clásico dilema de cabeza versus corazón. Mientras la cabeza intenta asumir que el otro es así y hay que aprender a ser feliz con su manera de ser y sentir, el corazón (ergo, las emociones), que es más honesto, acusa las consecuencias en forma de insatisfacción crónica, preocupación continua e incluso ansiedad y estrés.

En el primer caso, nunca está de más recordar que el cambio es algo que sólo se produce cuando quien lo ejecuta siente la necesidad de hacerlo. Nadie cambia a petición de otra persona. Si la pareja de hielo está perfectamente bien con su forma de obrar o no experimenta las ganas o motivación que se precisarían para trabajar en su comportamiento, insistir en que lo haga es perder energía y tiempo.

En el segundo caso, vivir contrariamente a los propios sentimientos, negarse el tipo de relación que se desea en favor de mantener un vínculo a toda costa, es un atentado contra la propia salud emocional. Si el compañero témpano tiene Asperger, alexitimia, o su madre no le dio el pecho, o siempre ha sido así, o es que le han roto muchas veces el corazón y tiene miedo de entregarse, no es problema tuyo. Tu problema es que no estás viviendo el amor de pareja plenamente y como a ti te gustaría; que esta relación en lugar de aportarte, te está quitando algo. Y que puede que haya cosas que no se pueden escoger en la vida, pero a la pareja se la escoge libremente. No la conviertas en tu trabajo y menos a cambio de tan magro sueldo afectivo.

Contaba Bruce Lee que había llegado a ser un buen luchador el día que aprendió a dejar de luchar y empezó a fluir. ¿Qué tal si en lugar de intentar fundir el hielo, nos convertimos en agua y fluimos hacia donde nos lleven nuestras propias emociones? No nos preocupemos si otros no pueden expresarse: hagamos simplemente por expresarnos nosotros, empezando por escoger lo que no queremos en nuestra vida.

En ocasiones, estamos tan obcecados en esperar algo de alguien que no puede o no quiere darlo, que nos olvidamos de las pequeñas cosas que sí nos ofrecen, día a día, las personas más inesperadas

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comentarios
  1. Maria dice:

    ¡El artículo me encanta!, es muy real y se da con frecuencia y entre gente de todo tipo .Todos tenemos sin duda gente que reflejan esos parámetros , convierten relaciones amorosas que tienen un alto potencial en vulgares relaciones gobernadas eso si, por la rutina y las monsergerias que nos da la vida diaria.estoy de acuerdo que no hay que resignarse a padecer éste tipo d relacion y hay que hacer todo lo posible para fundir ese hielo!!! excelente artículo, gracias por compartirlo!

    gracias por expre

  2. Oliver dice:

    Bien, bonita reflexión, bonito texto pero veamos si no lo he entendido mal, diferencias 5 motivos por los cuales un persona es puro hielo:
    1.- No sabe mostrar afecto: Alexitimia, bien un definit neuronal que ralla el autismo. Identificado.
    2.- No puede mostrar afecto. El motivo da igual según comentas, no puede y ya esta.
    3.- No quiere mostrar afecto. Porque no le sale, porque no lo siente, en definitiva no quiere a la persona, le resulta entiendo que repelente, no hay amor.
    4.- No tiene contacto con las emociones, esta como desconectado, debe ser que, este patrón ni siente ni padece,…, no rie, no se emociona, no siente tristeza, no se conmueve, vamos lo identificaría con una persona plana.
    5.- Puede ser que no conoce el camino para amar o sentir. Sin comentarios…

    Bien a mi esto me sugiere dos situaciones de partida: estos 5 motivos, realmente se pueden agrupar en 2 o quizás 3, el origen de este témpano del que hablas puede darse en mi opinión, y sencillamente por:

    1.- El témpano tiene un problema neuronal; alexitimia, sociopatia, leve grado de autismo, o capacidad empatica nula, me da igual…. Por tanto es un RASGO ESTABLE de la persona.
    2.- La persona no siente nada por la otra: Se acabo el amor y el afecto. Por tanto sería un ESTADO TRANSITORIO.
    3.- La persona debido a sus experiencias anteriores ha desarrollado un ESTADO TRANSITORIO de embotamiento emocional temporal por motivos ambientales o circunstanciales.

    Por tanto diferenciar si es un RASGO ESTABLE o un ESTADO TRANSITORIO es el elemento a clave para saber que hacer.

    Respecto a que en ambos casos esto conduce a la FRUSTRACIÓN de la otra persona, creo que es una reacción como describes lógica, y a nadie le gusta vivir en ese ESTADO TRANSITORIO emocional. En la persona FRUSTRADA también esta la decisión de irse y evitar el dolor, o como buena ONG, identificar lo que ocurre y luchar por lo que quiere, con la finalidad de saber tomar una decisión correcta y madura. Sería absolutamente, imbecil, absurdo por ejemplo, no intentar comprender a la otra persona, no intentar recabar información, sobre lo que a priori identificaremos como un ESTADO TRANSITORIO, debido a multiples factores: por ejemplo shock por muerte de alguien cercano, poca predisposición a acercamiento afectivo por malas experiencias pasadas, miedo al hombre (por ejemplo por experiencias malas de violencia de género) u otras mil cosas.

    ESTO ES, QUIEN TUVO RETUVO, Y EN EL PUNTO 2 CREO QUE SE DEBERIA ACTUAR ACEPTANDO TEMPORALMENTE LA SITUACIÓN, TANTO POR UNO COMO POR EL OTRO. EN LOS OTROS DOS PUNTOS QUE CADA CUAL HAGA CON SU VIDA LO QUE CONSIDERE. PERO EN EL PUNTO DOS SERÍA TRISTE, NO COMPRENDER. LA COMPRENSIÓN POR MEDIO DE LA PALABRA Y LA COMPRENSIÓN POR MEDIO DEL CARIÑO. A PARTIR DE ESTO QUE EL TEMPANO TOME CONCIENCIA SI LE DA LA GANA DE LO QUE LE OCURRE.

  3. Reblogueó esto en Lo que no supiste…y comentado:
    Excelente publicación. Informándome sobre este trastorno he encontrado cosas bastante interesantes que sintetizaremos en una publicación más adelante. ¡¡Un saludo a tod@s!!

  4. Patricia dice:

    Hola Cristina,

    Ante todo agradecerte y felicitarte por tu blog. A principio de año, mi pareja y yo lo dejamos y desde entonces tus posts me han sido (y siguen siendo) de gran ayuda, sobre todo en los momentos de bajón.

    Mi ex sufría de alexitimia. Des del principio fui consciente de que tenía un bloqueo emocional porque de niño sufrió abandono por parte de sus padres y eso le ha condicionado toda su vida. De lo que quizás no fui tan consciente es que ese bloqueo era tal que iba a acabar dinamitando nuestra relación. Los primeros meses fueron maravillosos… clásica etapa de enamoramiento inicial, no habían peleas ni malos rollos, todo iba sobre ruedas. Pero al cabo de unos 8 meses las cosas se torcieron. Nos fuimos de viaje juntos y tuvimos un par de peleas al final del viaje. Yo tengo bastante carácter y supongo que la convivencia y el estar todo el día juntos en un espacio reducido (viajábamos y dormíamos en una furgoneta) acabó por sacar mi “lado más oscuro”. Nada que él (en teoría) no supiera puesto que aparte de tener genio creo que soy una persona bastante transparente, y este carácter que tengo se puede intuir al muy poco tiempo de conocerme. Pero supongo que para él fue algo que no se esperaba. Y a partir de ahí algo se rompió. Hubo un antes y un después de ese viaje que hicimos. Y nunca conseguí saber porque le habían dolido tanto esos dos o 3 encontronazos que tuvimos. Yo intenté hablarlo con él pero me encontraba siempre frente a un muro. Al principio pensé que le costaba expresar sus sentimientos, pero luego me di cuenta que no sólo le costaba expresarlos sino que también le costaba conectar con ellos, analizarlos, lo cual era mucho más complicado. Pasé por varias fases: querer cambiarlo e intentar hacerle hablar, querer cambiarme a mí, hacer como si nada hubiera pasado… Volví a ver a mi psicoterapeuta porque pensé que si volvía con la terapia conseguiría dominar mi genio y así la relación funcionaría. Lo hablamos, o más bien dicho lo hablé yo (ya que él le costaba horrores expresarse) y en ese momento pensé que la cosa tiraba hacia adelante, que había sido un bache pero que lo íbamos a superar. Pasaron unos meses y aunque en apariencia parecía que todo fuera bien, algo en mí me hacía dudar… Era como si notaba que algo no se había solucionado del todo. Al final un día, a raíz de un problema familiar que había tenido yo, me di cuenta que él estaba bastante distante y que no empatizaba con mi situación. Empezamos a hablar y entonces descubrí que él no había superado nuestra “crisis” del verano, que se había quedado estancado allí y que no había avanzado desde entonces. Según él, desde el viaje las cosas habían cambiado, le habían dolido nuestras peleas y no había conseguido gestionarlo. Entonces le pregunté qué había estado pensando esos últimos meses y me contestó: esperar que las cosas se arreglaran solas, que todo volviera a ser como antes… Allí es cuando me di cuenta de que aquello no podía funcionar y le dije que si eso era lo que sentía teníamos que dejarlo. Y él no hizo nada para retenerme. Así que lo dejamos. Para mí fue un shock porque a pesar de haber tenido esa crisis, estaba convencida que nuestros sentimientos eran suficientemente fuertes como para superarlo. Pero me di cuenta que los míos tal vez sí, pero los suyos no… Él reconoció que tenía un problema, que cuando se enfrentaba a algún conflicto prefería alejarse del sufrimiento mirando hacia otro lado, y que debería ir a ver a un psicólogo, pero que le daba demasiado miedo.

    Han pasado dos meses desde entonces y he pasado por un terrible vía crucis, un auténtico calvario. Está claro que ahora estoy mejor, ya no lloro cada día, he vuelto a comer normalmente y a dormir bien y ya no siento que me estoy muriendo por dentro pero todavía duele mucho, muchísimo…

    Nunca había conocido un desamor de esta naturaleza y a veces me pregunto si conseguiré superarlo del todo. Me sigo preguntando qué es lo que ha salido mal y por qué, y en el fondo creo que me culpo por no haber conseguido ayudarle, por no haber conseguido que hiciera una terapia e intentara solucionar ese bloqueo que tiene. Supongo que si una persona en esa situación no quiere dejarse ayudar, poco se puede hacer, pero a pesar de ser consciente de eso sigo con mucho dolor… Es normal que todavía me sienta así?

    Gracias.

    • cristinalago dice:

      Hola Patricia,

      ¿Ha sido diagnosticada tu ex pareja de alexitimia? Porque me resulta extraño que en los primeros meses del enamoramiento todo fuera fluido y no hubiera esos bloqueos.

      Independientemente de que tu ex pareja tenga una mala gestión emocional, que seguramente la tenga, es muy probable que la falta de amor real fuera la verdadera causa de esta negación a buscar ayuda y a intentar solucionar las cosas.

      Tal y como lo cuentas más bien se me presenta una típica relación que empieza con mucha idealización y mucho enamoramiento y al pasarse el enamoramiento y conoceros más, no habéis cuajado.

      En todo caso no es culpa tuya. Yo trabajo con personas con diversos problemas y te aseguro que quien no pide ayuda por sí mismo, no está en el punto de poder ser ayudado. El pedir ayuda implica haber tocado fondo y realmente sentir esa necesidad de solicitar asistencia de cualquier tipo. Tú no eres ni su madre, ni su terapeuta: no podrías haber hecho nada. Igualmente ahora mismo eres tú quien está hecha polvo. Sería difícil que pudieses resolver el problema de otra persona. Es mejor enfocarte en ti y sólo en ti.

      En todo caso yo te recomendaría tratar de ver los primeros meses como algo más irreal y observar a la persona ya sin el velo en los ojos. ¿Imaginas una vida en común en la que te deje tirada al más mínimo problema?

      Y un secreto: yo también pasé por un desamor arrasador hace años. Si yo salí de esto, tú también 🙂

      Mucho ánimo Patricia

    • Carmen dice:

      Hola Patricia. Que sepas que me he sentido muy identificada con tu escrito. A mi me dejó hace un mes pero yo ya iba pensando en dejarle a él precisamente por eso, por su frialdad. No lo he pasado muy bien desde entonces, pero la relación fueron sólo 4 meses, y ya desde el primer mes íbamos fatal.

      Muy efusivo cuando nos conocimos y poco a poco se fue “desencantando” como me dijo él.

      Luego es como dices, personas que les cuesta horrores expresarse y hablar sobre sus sentimientos y siempre acaba siendo una la que sienta que debe ayudarles.

      Si necesitas hablar, vuelve a escribirme. Creo que sería una buena terapia que dialoguemos sobre nuestra experiencia y comparemos.

      Mucho ánimo 🙂

      • Anónimo dice:

        Hola Carmen,

        Has pasado por algo parecido?? Pues vaya… sí, igual puede ir bien compartir experiencias. Si quieres me puedes escribir a este mail: solersibel@gmail.com.

        Un abrazo y ánimos!

  5. Patricia dice:

    Hola Cristina,

    Sí, le fue diagnosticado pero probablemente tengas razón, busco una explicación dentro de su comportamiento cuando en realidad quizás sea todo más sencillo. Pero creo que me da miedo afrontar la verdad y admitir que el amor se fue de esa manera, tan abrupta, tan repentina. Tengo miedo que eso me impida volver a confiar en una persona enamorada.

    Ahora estoy intentando focalizar en mí y en entender qué hace que me atraigan este tipo de patrones (no es la primera vez), porque creo que sólo de esa manera conseguiré aprender algo de todo esto. Y un día podré mirar hacia atrás y sonreír pensando que toda esta historia, por muy dura que fuera, me ha hecho crecer.

    Porque sí, a pesar de todo, estoy convencida de que se sale de esto.

  6. salo dice:

    estuve con una persona asi, no se si tanto al punto de no demostrar nada. pero no al punto de como soy yo. jamas dormir abrazados, los abrazos eran muy esporadicos y cortos, los besos eran solo piquitos, el sexo tambien era poco y no se preocupaba mucho por mi, era mas de dejar hacer al otro, tenia momentos pequeños donde demostraba, pero eran pocos, quiza demostraba con mensajes de texto diciendo cosas lindas, demostrandome su compromiso, etc, pero no con el cuerpo digamos. esta persona apdece de epilepsia, no se si eso puede ayudar a una persona a ser asi. actualmente nos hemos separado, em ha dejado por mis constantes busqueda de peleas, x celos o por pedirle que sea distinto, hasta que se canso, y el ahora ya esta lo mas bien, no el intereso en lo mas minimo y em duele.

  7. Reyna dice:

    Hola Cristina, qué bueno que encontré esta entrada tuya, porque publiqué en otra entrada mi situación.
    Mi novio actual desde un principio ha sido así, y yo ya sintiéndome experta por haberte leído, lo he aceptado como es, sabiendo que nunca va a cambiar, sin embargo, a veces me pregunto si es su forma de ser normalmente o es que no me quiere y no me desea.
    El dice que sus relaciones han sido siempre muy cortas, cuando cumplimos 4 meses de novios (hace unos días), le recordé “nuestro aniversario” y él me dijo que era increíble que hubiéramos llegado a 4 meses ya, que era un récord. Esto me sorprendió mucho.
    El tiene 31 años y yo 34 años, yo siento quererlo, pero él es muy frío, nunca un abrazo, besos cortos e iniciados por mí, nunca quiere sexo, eso me preocupa mucho. A veces me pregunto si es homosexual, pero en otros aspectos se muestra muy viril, o pienso que no le gusto, ya que él es muy deportista y siempre hace comentarios de las artistas que le gustan, que tuvo novias muy guapas, que si el busto de aquélla. . . . . etc, etc, cosas que me inhiben mucho, tengo muchos complejos porque siento que mi cuerpo no es bonito y mi autoestima anda muy baja por esto.
    No sé qué hacer, yo lo quiero y no quisiera perderlo. Pudiera tolerar todo sabiendo que así es su forma de ser, pero tengo dudas de si realmente me quiere o por lo menos si le gusto algo. Yo fuí muy fría con mi pareja anterior, pero estoy plenamente conciente que mi indiferencia era porque realmente no lo quise y no sé si este sea también el caso para él.
    El dice que el sexo ya no le interesa tanto, que él vivió en exceso todo eso, y que ya quiere otras cosas, pero no sé qué pensar o qué hacer. Estoy muy triste y confundida, necesito tus consejos porfavor!!!!!

    • cristinalago dice:

      Hola Reyna,

      Las parejas están para disfrutarlas, no para “tolerarlas”, esto lo primero.

      Lo segundo, no seria nada extraño que tu pareja sea homosexual, sus actitudes (presumir de ex novias atractivas, no desear sexo, alabar exageradamente las cualidades físicas de las mujeres) son la de una persona que necesita demostrar algo de forma insistente y desesperada, como si intentase autoconvencerse de algo o convencer a los demás.

      Apuesto a que muchas de esas novias son totalmente imaginarias.

      No te dejes machacar la autoestima; y no regatees tu felicidad a cambio de una relación que a todas luces no es una relación, sino una conveniencia.

      Abrazos

  8. Reyna dice:

    Hola querida Cristina.
    Yo otra vez, necesitando tus sabias palabras.
    Admito que cuando leí tu respuesta, sentí como una cubetada de hielo en la cabeza y en mi corazón. Después de eso, apliqué la negación, aunque ya no le veía igual. ´
    Te cuento cómo fue mi relación:
    Me lo presentó su hermana, una conocida mía del trabajo, empezamos a salir y todo era maravilloso, sin embargo no hice caso a la regla de las 3 señales.
    El me confiaba todo y me dijo que había tenido muchas novias, y que estuvo a punto de casarse 2 veces, pero más por presión de su familia (es el único hijo varón), su papá le decía que no debía hacer “huesos viejos”, que si no estaba interesado ( a los pocos meses), dejara a su actual novia o se casara y siempre forzándolo a tener hijos. Nos hicimos novios muy rápido (a la semana de salir), me presentó casi de inmediato con su familia, quienes me querían mucho. Me presentaba muy orgulloso con medio mundo, sin embargo raramente era cariñoso,no me abrazaba, los besos sólo de roce, casi no me agarraba la mano. Me inventó un pretexto muy absurdo que en ese momento yo creí: que era el no poder tener relaciones sexuales hasta este mes de octubre, porque había hecho “una promesa”, sin embargo un día lo hice romper “esa promesa” , después de eso, muy pocas veces tuvimos relaciones sexuales y era más por mi iniciativa.
    Ibamos juntos al gimnasio, él es muy deportista, se preocupa mucho por su aspecto, procura vestirse a la moda, usa tratamientos faciales y capilares, y yo fui antes de conocerlo, obesa, ahora soy delgada.
    Hacía comentarios que me herían , sobre mi aspecto físico: ” que con vestido se me veían mal mis piernas”, que tenía qué bajar la grasa de las caderas , que me hiciera pedicure, que me comprara ropa fina, zapatos finos, etc. Aún así, yo era “feliz”, toda mi vida giró en torno a él,por 5 meses, yo hacía lo que él decidía: lo acompañaba a sus partidos de fútbol (él era jugador), me llevaba a comer (la mayoría de las veces yo pagaba), me llevaba a veces a bares o tomábamos en su casa, nos la pasábamos con su familia los fines de semana y pasé prácticamente a olvidar a mi propia familia.
    Y ya desde finales de septiembre poco a poco se fue alejando, hasta que un día no me llamó por 3 días, así que lo tomé como un Haudinni, y borré su número, sin embargo me pidió vernos ese día y yo asumí que era para terminarme y así fue.
    Lo que me dijo me hirió profundamente y acabó por destruir lo poco que quedaba de mi autoestima.Me dijo que me veía muy “cómoda” en la relación, que él quería tener hijos, y que a mí no me veía ganas de tenerlos pese a mi edad (tengo ya casi 35), me dijo que él había hecho una libreta con frases y cosas que no le gustaban de mí. Me dijo que no quería una novia que fuera con él al fútbol, que no quería una novia que lo acompañara a bares, etc, que quería madurar, tener hijos ya y me dijo que él tenía casa y coche y que si nos íbamos a vivir juntos, yo qué aportaba? siendo que trabajo, gano más que él porque tengo un posgrado y nunca le pedí ni le pediría dinero,sin embargo yo apoyo económicamente a mis papás y a él lo apoyan sus papás.
    Por un lado a pesar de todo, lo extraño, y por otro lado me siento destruída y hasta culpable, acepto que fui una pareja ONG que piden perdón hasta por pedir perdón y él un narcicista (y muy probablemente homosexual de closet).
    Me cuesta aceptar que él me terminó primero, yo no me atreví antes porque sentía quererlo, y él me hablaba diario, con aparente interés, me confiaba sus problemas, nos la pasábamos juntos diario la mayor parte del tiempo y nos divertíamos juntos y tomaba eso como cierto “amor” de su parte.
    No sé por qué no aprendo de mis errores, no sé por qué no soy resiliente, me cuesta tanto soltar y dejar ir, me cuesta muchísimo dejar el pasado atrás. Sé que es muy absurdo, pero lo extraño,extraño los momentos bonitos, y hasta me siento culpable, a sabiendas de que no es así.

    Perdón por extenderme tanto, pero necesito tus palabras que son verdades que caen como puñaladas pero terminan siendo curativas. (con todo respeto).

    Muchas gracias Cristina, te tengo mucho cariño de verdad y espero que estés muy feliz hoy siempre con tu hermosa familia. Un abrazo.

    • cristinalago dice:

      Hola Reyna,

      Cuando somos personas dependientes, que convertimos las relaciones de pareja en una necesidad de primer orden, somos propensos a caer con prácticamente cualquiera que nos brinde algo de atención. No somos selectivos, necesitamos tanto “eso” que no nos damos el derecho siquiera a escoger. Si no experimentases esa necesidad, ese vacío que te duele y te angustia, tú misma no hubieras optado con una pareja que en realidad no te cuadraba en nada. Yo siempre lo comparo mucho con ser adicto a una droga: alguien que se arrastra, delinque, suplica, llora y hace todo lo que sea necesario para conseguir una dosis de su droga, aunque esa droga sea una mierda y le destroce la vida.

      Mientras no te desenganches de esa búsqueda insaciable de amor y no te des la posibilidad de intenta aprender a estar un tiempo sola, estas situaciones se repetirán en tu vida. Porque lo que necesitas para salir de estos bucles es dejar de ser “drogadicta” del amor. Darte un tiempo para conocerte, descubrirte, saber quién eres, darte cariño y atención y cambiar algunas cosas en tu vida. No estás condenada ni mucho menos o a tener relaciones malas o a estar dolorosamente sola. Tienes términos medios, pero nunca te has dado espacio para encontrarlos y construirlos.

      Es normal que eches de menos los buenos momentos, que sientas culpa, que tu cerebro todavía luche por permanecer enganchado a su droga. Porque la alternativa, que es no tener una pareja, te resulta descorazonadora y deprimente, te genera miedo y te supone volver a un lugar donde no sientes esperanza, donde no ves perspectivas de mejora o de cambios. Si supieses que ahí adonde regresas es tu punto de partida, que es ahí donde tienes que empezar el camino y por eso la vida te devuelve a ese lugar una y otra vez, quizás sí empezarías a entender que allí hay esperanza, más de la que crees.

      No te tortures, ni te sientas mal porque haya sido él quien ha tomado la decisión. No se trataba de una competición y ninguno de los dos realmente estabais a gusto en esa relación, alguno tenía que terminarla. No es culpa de nadie, simplemente hay simbiosis que son imposibles.

      Un abrazote y mucho ánimo

  9. Reyna dice:

    Muchas gracias por contestarme y aconsejarme. Tienes toda la razón, me aterra la alternativa de no tener una pareja, ya empiezo a sentirme muy sola a pesar de que volví con mis padres. Me duele mucho pensar que muy probablemente nunca seré madre y nunca tendré una familia propia. Pero seguiré tus consejos,me voy a dar mi tiempo,por el momento no estoy interesada en conseguir pareja, continuaré lo bueno que él me dejó, que es seguir en el gimnasio y cuidar de mi cuerpo.
    Muchas gracias Cristina. Te mando un abrazo 🙂

    • cristinalago dice:

      Hola Reyna,

      Igual es una pregunta un poquito controvertida, pero ¿no te planteas la posibilidad de una maternidad en solitario?

      Si no, en caso de que busques la posibilidad de fundar una familia a la manera tradicional, es muy recomendable que intentes darte permiso a elegir y descartar, que seas selectiva, que no te valga cualquiera que te venga con promesas…concédete tiempo a conocer a las personas, de verdad que acabar cargando con una mala pareja/mal padre no compensa.

      Abrazos y a tomar fuerzas 🙂

  10. Reyna dice:

    Hola Cristina.

    Gracias otra vez por tanto apoyo.

    En realidad por eso me siento triste, porque pensé que sería mi oportunidad de ser madre, aunque él no me quisiera,sabía que sería buen padre.
    Nunca he querido ser madre soltera, respeto mucho a quien lo decide así, pero yo quiero un hombre que ame a mis hijos y que se sienta orgulloso de que yo sea la madre de sus hijos.
    El muchas veces me hacía comentarios esperanzadores: “cuando tengamos nuestros hijos”,”cuando crezcan nustros hijos” y me decía que yo era muy bonita, que serían muy hermosos nuestros hijos, etc.
    Yo evitaba hacer comentarios que demostraran que estaba desesperada por ser madre, ya que no quéría ahuyentarlo, pero sabes qué?? irónicamente ese fue su motivo para terminarme. Me dijo que a pesar de mi edad, no me veía ganas de ser madre, y que él ya quería cargar un hijo en sus brazos y que nuestra relación iba muy lenta. Yo me sorprendí muchísimo, le hice el comentario de que apenas llevábamos 5 meses, que nos estábamos conociendo, que estábamos en nuestra fase de “enamoramiento ” y él muy groseramente me contestó: pues quédate con tu etapa de enamoramiento, yo quiero ya tener hijos. No pude hacer nada. Tal vez esta era mi última oportunidad y la perdí, o tal vez por algo pasan las cosas.

    He tenido muy pocos pretendientes y nunca he podido darme el lujo de elegir, si no fuera por los pocos novios que tuve de este modo, nunca hubiera tenido novio y ni siquiera podría platicar de los males de amores.

    En fín. No quisiera ser tan pesimista, pero ando muy triste. Sólo tus palabras me consuelan y es mi dosis de energía para seguir adelante.

    Muchas gracias, Cristina.

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