La pareja narcisista

Publicado: marzo 28, 2014 de cristinalago en Los amores patológicos
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narcisismo

Cielo e infierno. De la pareja perfecta y encantadora a la pareja egoísta, insensible e incluso cruel. Nada es suficientemente bueno, grandioso o perfecto para una persona narcisista, ni siquiera tú. ¿Te has enamorado de alguien ahogado en su reflejo ideal? Ten cuidado: no te ahogues también.

En una primera instancia, parecen personas superiores al resto. Más agradables, más serviciales, más románticos, más inteligentes, más fascinantes. Parecen ser la respuesta idónea para todas las personas que vegetan en sus vidas esperando que llegue ese amor de película que les haga vibrar. Príncipes azules o princesas rosas.

Al inicio de la relación, ya existen detalles que resultan muy extraños. Pequeñas críticas, desplantes o discrepancias entre hechos y palabras. Entre el despliegue del cortejo, se suelen ignorar las alarmas.

No todas las personas que dan una de cal y otra de arena padecen de narcisismo patológico. Pero el narcisista siempre da una de cal y otra de arena y la descompensación entre una conducta y la otra, es abismal. Una de las frases más comunes en quienes han tenido una pareja de este tipo es me subía al cielo para estrellarme contra el suelo. ¿El resultado?: el otro se enamora perdidamente o sale huyendo.

A pesar de lo que se cree, no es una persona que se quiere una barbaridad. No es un amante, es un enamorado. Tiene una imagen idealizada de sí mismo/a. El mismo proceso es el que sigue al elegir pareja. No puede enamorarse si no ve al otro como alguien superior, ya sea por su belleza, juventud, dinero o estatus social.

Al igual que no consigue pasar del enamoramiento al amor por sí mismo, tampoco lo sabe hacer con su pareja. Y como no puede compartir el trono, pasa de idealizarla a devaluarla. Su compañero es su reflejo: cuando lo castiga, se castiga por no ser extraordinario; por no ser digno de ser amado.

Los narcisistas son personas dependientes de los demás. Su autoestima depende de la mirada ajena. Una impresión positiva le llena, una impresión negativa, le hunde. A medida que pasan los años, su público va abandonando el espectáculo enfrentándole con la amenaza más temible: la soledad.

No acepta la realidad: razonar con una persona con este problema conduce a la más absoluta frustración. Simplemente, habla en otro idioma. Puede admitir el punto de vista del otro en el momento, pero será un acuerdo fugaz. Sus esquemas son rígidos: les aterrorizan los cambios que no pueden controlar.

La pareja narcisista acostumbra a tener una personalidad adictiva: al temer la realidad, necesitan evadirse constantemente. Son habituales los problemas con el alcohol y/o las drogas, en especial la cocaína.

Tampoco pueden amar: su nula autenticidad y su escasa empatía les mantienen en un estado de desconexión con sus propias emociones y las de los demás. Funcionan en base de apariencias. Para ellos, sólo hay dos tipos de personas: las que utilizan o las que se dejan utilizar. Como temen a su propia humanidad, la rechazan en los demás.

No muestra un verdadero interés por el otro: ni sus sueños, ni su entorno, ni sus amistades, ni su familia, ni sus intereses o necesidades son relevantes para la pareja narcisista.

Carecen de autocontrol: tienen explosiones de ira por razones que parecen absurdas. Finalmente la pareja se encuentra pidiendo perdón hasta por pedir perdón.

A pesar de las apariencias, sufren mucho. Desconocen quienes son realmente y como expresarse ante un mundo del que se encuentran desvinculados. El narcisista es realmente una persona amordazada en el interior de una cárcel erigida con miedos. Sólo una crisis grave o la pérdida pueden abrirle las puertas de un cambio.

Aun a día de hoy, las personalidades narcisistas son socialmente admiradas.

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¿Quienes son las parejas que suelen estar al lado de una persona narcisista?

Vivimos en una sociedad que fomenta el vivir de cara a la galería, el no cultivar la felicidad, sino los placeres rápidos, la adicción a la novedad y la intolerancia a la frustración. La mayoría de personas hoy día poseen algunos o muchos de los rasgos de una personalidad narcisista. Lo que nos atrae de alguien que padece esta enfermedad emocional, es su versión idealizada, ya que su realidad es distorsionada y angustiante. ¿Quién no desea estar junto a un ser especial y maravilloso sacado de un cuento de hadas? La realidad es que nadie es mejor que nadie, pero hay quienes se las arreglan para creer (y hacer creer) que ellos sí lo son.

El narcisista patológico suele reflejar esta parte infantil que se mueve en los chutes, en los extremos – la montaña rusa emocional- y que necesita sentirse admirada, especial e única gracias a las atenciones de seres extraordinarios.

En pocas palabras: si permanecemos junto a una pareja narcisista, normalmente hay algo en nosotros que tiene cierta afinidad hacia ese patrón de grandeza, de lucir fachada y de vender lo que no existe para que el mundo exterior lo admire.

La autoaceptación, la madurez y una buena autoestima son los mejores antídotos contra el narcisismo propio y ajeno.

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Recuperarse de una relación tóxica con un narcisista

Existen dos obstáculos habituales:

1) La idealización del narcisista: Las parejas creen que el príncipe o la princesa es real y el “otro” que maltrata, manipula o utiliza, es una especie de transitoria enfermedad ajena al objeto de sus amores. Ni el príncipe ni el “otro” son personalidades auténticas, sino defensas emocionales. El enganche histérico que produce el juego de la cal y de la arena del narcisista es confundido con amor extremo: no lo es. Al enamoramiento lo alimenta cualquier cosa, pero el amor requiere verdad y difícilmente se ama a quien no se conoce lo más mínimo.

2) Ser pareja ONG: investigar complejos artículos de psicología y psiquiatría, aplicar tácticas de contramanipulación, imitar los comportamientos del narcisista, intentar razonar con él…son comportamientos que no llevan más que darse contra puertas cerradas. Si hay alguna posibilidad de que una persona con cualquier tipo de problema se trate, sólo ocurrirá si se siente mal por ello y desea cambiarlo. Otras vías son una pérdida de tiempo, energía y salud mental.

Si finalmente se opta por cortar esta relación, es preciso, como en todo amor adictivo, cortar todos los vínculos y superar un síndrome de abstinencia.

Demonizar al narcisista es contraproducente: se trata de un ser humano, no de un supervillano de película y sus problemas no son excepcionales. Los únicos poderes que tiene son los que se le otorguen.

Romper con la idealización es posiblemente la parte más difícil del duelo de este tipo de relaciones. De alguna manera la persona enganchada sigue aferrada a la idea de que si el narcisista se “cura” serían muy felices. Es esencial subrayar la importancia de responsabilizarse de ser feliz por uno mismo y empezar a poner los ojos en otras metas que no dependan de factores externos, sino de nuestra propia fuerza, pasión o valía. La vida es amplia y está llena de riquezas y posibilidades. Una persona es sólo una ínfima parte de todo ello.

El maltrato psicológico e incluso físico aparece de forma frecuente en relaciones con narcisistas patológicos: en este caso, es muy recomendable solicitar asistencia profesional, tanto para tratar la adicción a la relación como para las consecuencias traumáticas que puede acarrear.

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comentarios
  1. Anónimo dice:

    Excelente artículo, me encanto

  2. Anónimo dice:

    Yo hasta hace muy poco fui pareja de un hombre así, al principio creo sinceramente que trato de luchar por ser diferente, pero mis logros ( que inclusive algunas veces llegue a pensar eran menores que los de él) los trataba siempre como insignificantes, finalmente me di cuenta que la atención que me daba era cada vez menos y el trato empezó a cambiar del cielo a la tierra, también porque ya no le brindaba la misma atención que antes y me fastidiaba su conversación del yo, yo, yo, así que en un acto de amor propio decidí terminar , fue mutuo acuerdo porque él también me expreso la necesidad de sentirse en un ambiente de estrella del rock y muchas mujeres a lo cual deje libre para que lo hiciera si eso lo hacía feliz por más que me doliera no me iba a prestar para presenciar eso, preferí irme.

  3. Carlos dice:

    Hola Cristina! gracias por tu trabajo es maravilloso.

    Justo el otro día escribí en el apartado mi ex me confunde.y tu respuesta me dio a adivinar que era lo dependiente y lo tóxico y aquí lo encontré el narcisismo. Pues si he sufrido por que aquella persona era puramente narcisista e infiel, el aprendizaje es que hay una parte en mi interior me di cuenta que también lo ha sido, así que toca hacer autocrítica . Gracias por tu información que nos ayuda a mejorar no solo en las relaciones si no como personas.

  4. Rafael dice:

    Magnífico artículo. Como nos tiene felizmente acostumbrados. Algo de esto, no sé en qué grado, he experimentado en vivo y en directo en alguna relación de cuyo nombre no quiero acordarme. Sólo no estoy muy de acuerdo con lo siguiente: “En pocas palabras: si permanecemos junto a una pareja narcisista, normalmente hay algo en nosotros que tiene cierta afinidad hacia ese patrón de grandeza, de lucir fachada y de vender lo que no existe para que el mundo exterior lo admire”. No creo poseer nada de esto (más bien me criticaba lo contrario), aunque es cierto que la mirada hacia uno mismo puede ser muy autocomplaciente. Sencillamente me pareció una persona maravillosa, realmente. Un saludo

  5. Marga dice:

    Yo he vivido cuarenta años de mi vida con una persona narcisista. Lo destruyen todo y no les importa el DAÑO que pueda ocasionar son infieles, egoístas y sólo piensan e ellos. Si pudieras estar con una persona de está índole huye y no te sometas… Son relaciones tóxicas y te destruirá.Es muy difícil salir pero al final sales si tú pones todo tu empeño

  6. Pat dice:

    Hace 5 años,conocí a la persona más maravillosa del mundo:simpático,atento, educado,cordial,responsable,agradable,sonriente,trabajador,animado,formal…Era 1 ángel caído del cielo.Sucedió en su tierra;tenía un contrato de corta duración y la última noche en la que salía con mis compañeros para despedirnos,él vino como amigo de 1 compañero.Me cautivó por su gracia y sencillez.2meses después, venía a mi tierra a declararme su amor,pues desde que se había divorciado,no había vuelto a enamorarse de nadie. Me pidió empezar 1relación,pero lo dudé,pues mi trabajo implicaba llevar una relación a distancia y no le veía mucho sentido.Pero me convenció y me enamoró en poco tiempo;la relación ha durado cuatro años y medio.Era encantador,venía a verme donde estuviera trabajando,me llamaba a diario y se preocupaba por mi.Poco a poco eso fue desapareciendo y empezó a cansarse de conducir los fines de semana,lo achacaba a que le recordaba a la relación con su ex mujer (q también era de fuera). Durante los años que hemos estado juntos, hemos tenido muchas idas y venidas, muchas rupturas, para luego decirme que en el fondo me quería y no podía vivir sin mi. Conseguí contratos más estables y más cercanos a su tierra, pero para entonces, él ya se había librado de conducir porque yo me responsabilicé de conducir yo. Pasó de ser perfecto a no querer salir conmigo. Siempre estaba cansado; no quería nunca ir al cine o tomarse una cerveza . Si algún día me atrevía a pedirle que hiciéramos algo, me ponía de desconsiderada y egoísta por no pensar en su cansancio. Pasó de admirarme personal y profesionalmente, a criticarme.Poco a poco fue mermando mi personalidad. Siempre he sido una chica alegre, positiva, abierta y sociable, pero dejé de hablar con otra gente e inconscientemente, fui cerrándome a él y amoldándome a sus antojos. Le “molestaba” que hablara con mi familia.A pesar de este trato, yo me sentía enamorada. Cuando le notaba algún comportamiento extraño, siempre lo excusaba porque él sufrió mucho con su ex mujer. En enero, por fin, me pedía que nos casáramos! Llevaba insinuándoselo desde el año y medio, pero él no quería volver a casarse. Los preparativos fueron destapando miedos suyos y eso desembocó en peleas continuas (por supuesto, siempre tenía yo la culpa de cómo reaccionaba él,pues lo hacía por mi, porque sabía cuánto lo deseaba) Se convirtieró en 1 infierno. Pensaba que una vez que pasara el día de la boda y la tensión, volvería a ser el de siempre.Semana antes del gran día me fui a mi tierra para ultimar preparativos.Durante esos días,no me respondía a mensajes, se olvidaba el móvil en casa, respondía las llamadas horas después.Y 4 días antes, me mandó 1 mensaje de whatsapp cancelando todo y dejando la relación. NO he vuelto a saber de él. Desapareció.Ha sido un verano duro, no lograba entender qué había pasado. Lo único que hacía era culparme por haberle “saturado” con el tema boda. En septiembre, me tocó volver a su tierra por temas laborales y al estar aquí, he ido descubriendo mentiras que me ha dicho. Me ocultó relaciones sentimentales posteriores a su divorcio, aunque me habló de una de las chicas como una loca obsesionada por tener una relación con él. Siempre se hacía la víctima, el sufridor de sus relaciones, el buen hombre que sólo quería formar una familia.En los tres meses que llevo aquí, he descubierto su verdadera personalidad. El destino ha querido, además, que conociera por casualidad a su ex mujer y juntas, hemos descubierto las mentiras que sigue contando para seguir con su papel de víctima y de mal afortunado en el amor. También me he enterado (me partió el alma),que ya tiene otra victima.Al parecer la conoció aún estando conmigo y cuando puso fin a la boda, no lo dudó y se enganchó. Pensé en hablar con ella, pero sé que no me va a escuchar, y pensará que le hablo desde el despecho. Me pone triste pensar que pueda sufrir lo mismo que yo. Pobrecita. Ahora puedo dar gracias a la vida por haberme dado la oportunidad de poder ser feliz con alguien normal.Sólo me queda ser paciente para sanarme del todo y poder volver a confiar en mi y en el género masculino. Sé y confío en que la vida sirva a cada uno lo que se merece. Me siento en paz conmigo misma porque me doy cuenta de que fui sincera y me dediqué a amarlo con todas mis fuerzas.Con tiempo volveré a amar de manera más sincera y segura, pues he aprendido a identificar lo que NO quiero. Él sin embargo, es un pobre desgraciado, vacío de sentimientos,incapaz de amar y entregarse¿Qué debería hacer si me lo cruzo algún día? ¿Ignorarlo, saludarlo cordialmente, reprocharle lo mal que ha hecho todo, darle un bofetón y llamarlo sinvergüenza? Sé que es lo que me queda por afrontar para sanar esos miedos y me asusta pensar en ese momento.
    Muchas gracias

    • Anónimo dice:

      Madre mía, Pat, si es que son iguales todos. El mío (Brainlord, así se llamaba a sí mismo) era un narcisista encubierto, imagino que como el tuyo, y todo lo que cuentas me resuena. Cuando me descartó, investigué todo lo que pude de él, y todo coincide.
      A tí te dejó justo en el momento más crítico (antes de la boda). Suelen hacer eso. Y la otra suplemento (tu repuesto) seguramente ya lo tenía de antes.
      También decía que había sufrido con sus ex, aunque mantenía contacto con ellas (esto lo hacen para llegado el caso, triangularte y que te sientas insegura). Pero visto cómo es de malo, estoy segura de que no tiene contacto con NINGUNA de sus anteriores víctimas. Puede que sí, que no vieran en su día que era un ser maligno. Yo, gracias a la información que hay ahora en la red, me pude despedir de esta historia con dignidad.

    • Mar. dice:

      Hola Pat y a todos/as. Como si lo hubiera explicado yo misma.. Lo que nos engancha también, es el no entender, el no tener respuesta. Todo y sabiendo que no queremos nada más con esta persona, tenemos la sensación de esperar una última charla, como haría las personas normales, esperamos la recompensa por los malos momentos, el pedir perdón, , Te dejan realmente tocada con tanta montaña rusa y te hacen creer que lo provocas tu. Cuando ellos perciben y ven que les dices cosas que no quieren oir, se enfadan de tal manera que llegan a ser crueles, frios y sin escrúpulos porque lo estás desnudando, es demasiado real y no lo quieren ver. En mi caso he convivido dos años con él. Lo dejamos una vez y volvimos. Las dos veces igual, al principio increible y después fatal. En un principio te saben cortejar de tal mamera que cedes seguro pero al los pocos meses, eres tu que te tienes que mover porque se vuelven comodos, eso si, de cara a la galería parece el más activo y con más vitalidad que nadie. Aún no hace ni las 3 semanas que lo hemos dejado y por un lado estoy bien sin él porque soy consciente de que no me hacía ningún bien pero por otro lado estoy con la autoestima baja y no cerraré las puertas a nadie pero iré con pies de plomo para no encontrarme con otro tipo igual. En un principio ya hay cosas extrañas, desplantes, las no respuestas pero de alguna manera te compensa. Después sin compensación y humillada, sigues allí, no se entiende! La primera vez que lo dejamos pensava que había estado con alguien sin empatia, buscaba personalidades psicologicas patologicas, algo para justficar/entender que era aquello. Cuadrava bastante con los sociopatas… Y esta segunda vez, habéis dado en el clavo, dar un diagnóstico no me gusta porque no soy psiquiatra pero las características son las mismas, habrá grados pero él también es así. Besos y suerte!!

  7. Montse dice:

    Soy una mujer que ha vivido sin saberlo hasta el último día con un hombre narcisista. Cuando lo conocí pensé que había encontrado a mis 50 años, los mismo que tiene el, al hombre de mi vida. Lo tenía todo parecía un príncipe sacado de un cuento…claro demasiado bonito para serealizar real. Cariñoso, atento, un bombardeo diaria de todo, incluso sexo cada noche, yo era la mejor, que suerte de haberme encontrado etc.. etc. Un buen día lo vi extraño bueno al ser tan cariñoso enseguida lo note, le pregunté que le pasaba, y me dijo ..estoy distante, le dije que me explicase lo que le pasaba y seguido ,e dijo No Te Quiero, eso viviendo ya en mi casa hacia 7 meses junto con mis hijos. Pase de ver un angel a un demonio, no entendía nada, me parecía increíble. Para mas cinismo el ha empezado a trabajar delante de mi casa, lo cual no me esta ayudando nada en mi recuperacion.Como es de suponer estoy con medicación, no tengo nada de hambre..mii vida se a vuelto una tortura. Estos hombres te hacen vivir en una mentida y el final es cruel, te dejan tirada como un clinex, usar y tirar. Ánimos a todos

    • cristinalago dice:

      Hola Montse,

      Espero que te repongas lo antes posible de esta experiencia. El problema de estas personas es que te suben tan alto, que la caída, es muy dolorosa. En una relación más normal, con una persona que muestra sus imperfecciones con naturalidad desde un inicio, donde las cosas son bonitas pero no artificialmente perfectas, las cosas siempre son más progresivas, tanto cuando empiezan como cuando acaban.

      Cuando todo es tan repentino, idílico y maravilloso, nuestro cerebro empieza a sobreestimularse y cuando se acaba de golpe, reacciona como cuando una persona sale de una adicción: pasas por un síndrome de abstinencia muy intenso hasta que todo vuelve a normalizarse. Date tu tiempo, saldrás fortalecida de esta experiencia. Y si te lo encuentras, pasar de largo, te ayudará a pasar el desenganche más rápido.

      Un abrazo y muchísimo ánimo.

  8. Diana dice:

    Hola a tod@s! Estoy desapegandome de una relacion de año y medio. Tome coraje y dije basta. Pero, me pasa q recuerdo solo lo bueno y me cuesta recordar todo lo horroroso q vivi con el.
    Me gustaria saber como hago para no sentir la necesidad de querer volver, ya que lo veo en mi trabajo todos los dia.
    Es horrible este sentimiento. La verdad q es como una adiccion. Sabes q te daña y queres seguir igual. Suerte a tod@s!!

  9. Antoine dice:

    sin saberlo me relacione con una mujer narcisista perversa cuya mascara consistía es mostrarse al mundo como una feminista y practicante del amor libre, cuando realmente es una peligrosa depredadora que caza hombres con pareja en la comunidad poliamorosa con fines terribles. Lo que yo buscaba en ella no era común: acababa de abrirme con mi esposa a la búsqueda de una tercera persona para una relación poliamorosa, y la narcisista parecía perfecta para lo que buscábamos. Terminó siendo una terrible pesadilla, con un enorme costo emocional y psicológico que no le deseo a nadie, ademas del impacto económico (me robó dinero y propiedades , perdí mi trabajo por su culpa) y la posterior intromisión en todos los aspectos de mi vida y la campaña de desprestigio que le siguió. Aunque ya he pasado las etapas de sentir rabia, ganas de vengarme, e incluso logré comprender que al descifrarla me hacia libre, hay veces en que sus recuerdos me atormentan de rabia y en eso días todo me sale mal y no logro avanzar. He sentido confusiones pensando en que de pronto yo ambien soy un poco como ella, sin embargo cuando me siento así, reaparece ella con alguna otra locura que me hace echar cable a tierra y dejar la confusion. He ido a terapia conductual-cognitiva, y he avanzado mucho, pero los síntomas de estrés post traumático persisten incluso sin razón aparente (dolores en el pecho, taquicardias, miedo, angustia, llanto repentino, depresión, falta de concentración y motivación), con una sensación terrible de haber sido volado mentalmente…

  10. Sara dice:

    Mi ex no sé si es narcisista pero quizás tenga algunos rasgos:

    No le gustaba discutir y prefería callarse todo antes que enfrentar los problemas.En las pocas discusiones, él se veía muy mal cuando tenia que argumentar o pedir perdón.
    Me puso los cuernos y trató de excusarse de una manera muy lamentable.
    No podía empatizar conmigo y mis problemas, para él mis problemas eran poca cosa y empezó a infravalorarme por ello.
    Para él que yo me mostrara triste era un inconveniente. ( Tampoco es que tuviera siempre problemas o estuviera siempre triste, pero como todos tenia momentos malos)
    Poco a poco la comunicación fue a menos, y si ya habia poca antes…
    Siempre me trató muy bien y me miraba como un enamorado, pero creo que era incapaz de reconocer sus sentimientos y emociones.
    Pienso que él apenas me mostró su verdadero ser, no pude saber nunca que pasaba por su cabeza y qué cosas habrá hecho sin que yo me enterara.
    Las pequeñas cosas fueron las que me dieron la señal de que él no estaba tan enamorado como yo de él, aunque me dijera que yo era lo primero, a veces demostraba lo contrario.
    Es una persona que siempre ha ido de mujer en mujer, y siempre eran ellas las culpables de que la cosa no funcionara.
    Al final sin sospechar yo nada conoció a otra mujer mientras actuaba de enamorado, y luego me dejó culpandome a mi que la relación no funcionara y diciendo muchas mentiras.
    Después que yo averiguara y le echara en cara, actuó con indiferencia, ni remordimientos, ni culpabilidad. Hacia dos semanas me decía que me amaba.

    Fui feliz mientras me lo creí, pero la mentira se descubre.Ahora trato de no ver a todos los hombres como demonios, me llevará tiempo pero lo superaré.

    • Laia dice:

      Es muy duro Sara, algo parecido pasé también,acababa de dejar a su pareja hacia dos meses.Y por supuesto el siempre fue la victima de sus relaciones.Yo sospechaba al principio,ya veía que era un amor de película,muy intenso, todo pasó en cámara rápida y el fin fue devastador.

      También me dejo sin avisar,y por otra, obviamente el no me lo dijo,al contrario, me culpo a mi por otras cosas dentro de la relación. En mi caso poco tiempo pero el suficiente para hacerme sentir muy mal.
      Espero que te recuperes pronto.Muchas suerte!

  11. nana dice:

    Me relacionado con una persona así durante 5 años. En ese tiempo aparecía y desaparecía a su antojo. Cuando desaparecía era de un día para otro y sin dar una explicación. Me bloqueaba en todas partes (teléfono, redes sociales) y si intentaba hablar con él me acusaba de acosarlo. De hecho, llegó a ponerme una denuncia. Después de eso volvió a aparecer, por supuesto la culpa de todo era mía según él. Volvió a desaparecer de nuevo hace dos meses. El motivo aparente del enfado fue que le contesté a una de las miles de veces que me llamó gorda en ese periodo. Me lo encontré a la semana de desaparecer y se puso a gritar en la calle pidiendo ayuda porque lo estaba acosando. He sufrido los mayores bajones de mi vida en esos momentos. He llegado a pensar que no quería vivir más. Sé que volverá a aparecer cuando menos me lo espere, como si no hubiera pasado nada, culpándome todo, para volver a desparece cuando menos lo espere, aunque esta vez estoy intentando hacerme fuerte para no volver a caer. Me autoconvencí leyendo artículos de que era un narcisista patológico, pero cuando aparece de nuevo y paso tiempo con él, acabo enganchada de nuevo pensando que ha cambiado. Las caídas de ánimo cuando se va son brutales.

  12. azul noche dice:

    Hola Cristina.

    Reconozco a mi padre en cada una de tus lineas, es impresionante. Lo unico que si creo que el no tiene esquemas rigidos, mas bien es una persona que acepta cuando se equivoca,o mas bien es muy tolerante a otras ideas.

    Mi padre es un hombre conocido y respetado en el ambito profesional, llegando a ocupar elevados cargos desde muy joven. Vivir con el ha sido una experiencia “diferente”, pensaba que simplemente tenia mal genio…un dia estaba bien y al siguiente sentias que tu propia presencia le molestaba tenias que andar de puntillas y no respirar…apuntaria algo mas, son extremadamente mentirosos, te mienten por cosas que no tienen sentido ni razon….prometen cosas que no cumplen…. etc…como esposo dejaba mucho que desear, he leido sobre las tecnicas de manipulacion, el que retiran el habla, el gaslighing…etc todas las ocupaba con mi madre…

    sin embargo, como padre creo que no pude tener mejor padre …

    Yo soy una persona con muchos miedos, tengo miedo de abandono y carencias afectivas muy fuertes…recien me enganche a una relacion toxica con un chico con ciertos rasgos narcicistas, puede ser posible que todo esto haya sido por la relacion disfruncional que observaba entre mis padres?…los hijos de los narcisistas sufren de alguna forma?…

    • cristinalago dice:

      Hola azul noche,

      En lo que respecta a los patrones que aprendemos cuando somos niños, la relación afectiva entre nuestros padres es, por supuesto, una gran influencia.

      Imagínate qué puede aprender un niño que ve que su padre (por poner un ejemplo radical) golpea a su madre…aunque la relación con el hijo sea correcta. Nuestro primer modelo de relación, nuestro principal referente, para bien o para mal, suele ser el de nuestros progenitores.

      En cualquier caso, las personas criadas con progenitores narcisistas, suelen haber sido niños muy inhibidos, cuyas necesidades nunca se tuvieron en cuenta y que se criaron a la sombra del ego de los padres…tú misma te reconoces miedos y carencias..lo normal en un niño que ha crecido con miedo a molestar, a ser insuficiente, a no ser digno de ser amado, etcétera…

      Abrazos

  13. Alberto dice:

    Cristina, tu descripción coincide con mi matrimonio de 19 años y tres hijos con una narcisista que acabó en divorcio.
    Tuve ayuda de una psicóloga para superarlo pero ella no me informó que mi ex-pareja era una narcisista aunque yo intuitivamente consideraba que lo nuestro no había sido normal.
    Mi matrimonio duró tanto porque yo me empeñe en sostenerlo a todo precio, si bien en los últimos dos años ante mis criticas ante su mala actitud realizó tal acoso a mi persona que estuve a punto de enfermar.
    Al tener tres hijos en común sigo teniendo relación escrita por ella si bien decidí después del divorcio no verla en persona ni entablar conversación con ella de ningún tipo. Y es que yo sin saber lo que era una personalidad narcisista en esa época creía y no me equivocaba que ella se había comportado como la peor esposa posible.
    Parecía que ya había superado mi enganche hacia ella pero su reciente matrimonio me ha vuelto a abrir las heridas mal cicatrizadas. Al buscar una nueva psicóloga ésta me ha abierto los ojos ante el perfil de mi ex y el largo maltrato que me produjo.
    Ahora las numerosas preguntas que me hacía sobre ella están encajando como piezas de un puzzle. No creo tenerla idealizada porque creo que soy bastante mejor que ella, ya que ni es tan lista ni tan guapa como ella se cree. La tengo un poco demonizada porque me ha hecho mucho daño y porque me da mucho miedo su mala influencia sobre nuestros hijos que ya la noto. Ella, lo sé por mis hijos, me odia a muerte lo que es chocante porque aquí la única victima soy yo. Yo en el fondo, le tengo un poco de compasión porque creo advertir que no tiene paz en su interior.

    Añadiría a tu descripción varios rasgos para que la gente entienda mejor este perfil de persona. 1) su no saber pedir, ni dar nunca ni ser agradecida con lo que yo le daba 2) Lo miserable que era con el dinero ya que que nunca pagó nada y discutía por sumas insignificantes 3) Su intransigencia con todo y sus gritos, incluso por tonterías y el nunca querer escucharme 4) su falsedad y laxitud en los temas religiosos porque se las daba de cristiana cuando era todo lo contrario 5) Nunca se sinceró conmigo ni con nadie, nunca tuvo amigas 6) sus ridículos aires de grandeza. (decía que descendía de príncipes y reyes,que era de clase alta y que le gustaría vivir en Alaska…) y mil cosas más.

    Lo de cal y arena que dices fue al principio pero en los últimos años era falta continua de cariño y de respeto.

  14. Mónica dice:

    Hola a todos, tomo un poco de cada historia de las que leí anteriormente y puedo apiicarla a mi relación de casi cuatro meses con un narcisista.
    Yo estaba muy vulnerable sicológicamente, mi mamá había fallecido hacía poco y yo me encontraba con licencia siquiátrica y terapia.
    Conocí a Daniel, en un grupo de Solos y Solas, me pareció tocar el cielo, era simpático, culto, gentil, siempre con propuestas interesantes. Había mucha química entre nosotros.
    El primer mes fue maravilloso, chateos y llamados telefónicos de dos ó tres horas, salidas, charlas, atenciones…

    Hasta que de a poco todo lo anterior fue reemplazado por fastidio, llegadas tarde, respuesta a mis mensajes con monosílabos, no podía disentir en algún tema porque él empezaba a levantar la voz y la ira se apoderaba de él.
    Paralelamente, se prestaba a ayudarme con cosas de mi casa y me hacía regalos importantes, empecé a sospechar que andaba con otras mujeres, nunca quiso usar preservativo, me decía que no salía con nadie, aunque creo que era promiscuo. LLevaba el celular al baño durante la madrugada y mandaba whatsapp y mensajes por face.
    Las descalificaciones y humillaciones eran moneda corriente, mi terapeuta me aconsejaba todo el tiempo que lo dejara, me estaba llevando a una situación de estrés insoportable. Mentía con asiduidad.
    Como empecé a negarme a varios pedidos por parte de él, desde comportamientos sexuales, hasta negarle la llave de mi dpto. y empecé a enfrentarlo y a blanquear lo nuestro frente a la gente del grupo, terminó dejándome de un día para el otro…
    Se comunicó después de diez días para pedirme las fotos de nuestras vacaciones, y como me negué, me bloqueó de todos lados. Seguramente andará buscando otras víctimas…
    Estén atentos, me está costando mucho recuperarme, a pesar de haber salido poco tiempo, la experiencia fue heavy, para bien y para mal…

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