Cuando tu pareja te pide un tiempo

Publicado: abril 4, 2014 de Cristina Lago en Problemas de pareja
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pedir un tiempo

Salvo escasas excepciones, pedir un tiempo significa terminar una relación. Y en la mayoría de los casos detrás de esos tiempos existe una tercera persona o como mínimo, la intención de encontrarla tan pronto como sea posible mientras se mantiene a la pareja en el banquillo. Estoy confundido, me siento agobiado/a, necesito saber si te echo de menos...¿Te suena?

 A día de hoy y a menos que se demuestre lo contrario, los problemas se resuelven enfrentándolos, no dejando pasar los días a ver si cae una iluminación divina que de repente resuelva todas las dudas. O míralo de esta manera: ¿cuando quieres luchar por alguien o algo, dejas pasar el tiempo?

A menos que ese tiempo esté justificado por un suceso verdaderamente grave (un infidelidad, la muerte de un ser querido, un largo periodo de constantes conflictos o sobrevivir a un tsunami), suele ser el preludio diplomático de una ruptura definitiva. Depresión, crisis existencial, dudas, agobio…da igual la excusa que se utilice. Si ese tiempo consiste en separarse de la pareja, el problema se origina precisamente en la pareja.

Pedir tiempo con la esperanza de que suceda algo indeterminado que haga que quieras retomar una relación de la que estás huyendo, es algo así como hacerle el boca a boca a un cádaver. O no resucita nunca o regresa en versión zombie.

Si estás en esta situación, tienes dos opciones: la primera, dar ese tiempo llenándote de incertidumbre o la segunda, pedir sinceridad al otro. Si te quiere, que sea consecuente e intente arreglar las cosas contigo y si no te quiere, que no maree y se marche. Soluciona las dudas hablando claro y si tu pareja sigue necesitando tiempo (¿un día? ¿un mes? ¿diez años?), concédeselo…infinito. A menos que puedas permitirte esperar indefinidamente sin que ello afecte tu salud, tu amor propio y a tu vida.

¿Has elegido dar un tiempo? 

Si decides conceder tiempo, establece un plazo que puedas asumir dentro de tus recursos y posibilidades. Considera que mientras dure esta espera vas a sufrir deseando que tu pareja se aclare y no pudiendo hacer nada para trocar su indecisión en certeza, así que plantéatelo también como un paréntesis para ti, para reflexionar sobre la situación y para reencontrarte contigo.

Aprovecha para recuperar tu independencia y reforzar tu autoestima: hay muchas opciones y alternativas para tener una vida plena, sólo hay que abrir la mente y poner de tu parte. Recupera la noción de poder vivir sin esa persona y examina con serenidad si aporta tanto como crees a tu vida. El tiempo también es para saber si realmente te motiva retomar una relación con alguien que duda si quiere estar a tu lado.

Cuando se termine ese plazo, acordad reuniros para una resolución ya definitiva.

¿La persona pide distancia y estar solo o sola? Entonces no llames, no busques, no escribas…¡ni permitas que lo haga!. ¿No eres capaz o no lo deseas? Pues entonces, sé coherente y no concedas tiempos.

No quiero dar tiempos. ¿Cómo actúo?

Si eres de los que creen que los tiempos muertos son sólo para el baloncesto…o todo o nada. En caso de indecisión, la única forma de que la persona despierte, ya sea para mal o para bien, es sentir que te pierde. Si no quieres dudas y vaivenes, no los permitas: si deseas firmeza y compromiso, empieza por poner tú los límites y mostrate firme y comprometido/a con lo que tú quieres y te hace feliz. No te pongas a resolver los problemas de la persona. Si está mal y en lugar de apoyarse en ti, se aleja, no le vayas detrás pidiéndole el favor de dejarte ayudarle para que volváis a estar juntos. De nada te sirve un regreso intempestivo con las mismas dudas para dar lugar a un nuevo tiempo o a una ruptura unos meses después.

Si has decidido no conceder un tiempo, actúa como lo harías en caso de ruptura. No es momento para ser amigos, ni para ofertar soporte emocional, es momento para retirarse y pasar el duelo correspondiente.

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¿Y si soy yo quién necesito pedir un tiempo?

Decía Henry Amiel que el hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide. Si llevas mucho tiempo lleno/a de dudas en tu relación y ya te has planteado la ruptura, evita las situaciones intermedias de contigo ni sin ti, porque sólo generarán sufrimiento para ambos y por sí mismas, no son resolutivas. Alejarte de verdad supone no buscar ni molestar a la otra persona, enfrentarse a lo que en verdad se desea y volver con ganas e ilusión de reconstruir esa relación. O irse para siempre. Si no puedes tomar una decisión por ti mismo, no esperes que “un tiempo” lo haga por ti.

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comentarios
  1. Lila dice:

    Buenas noches Cristina.

    Llevo 5 años con mi pareja, sin convivencia, con un inicio intempestivo de idas y venidas, y dramas por sus dudas con su ex, pero finalmente consolidamos y hemos pasado un largo periodo muy tranquilos y bien juntos.

    El problema es que últimamente lo he notado demasiado “relajado” con respecto a la relación. Menos ganas de tener sexo. Poca iniciativa para hacer planes juntos. Y yo que tiendo a la inseguridad, tras una disputa que tuvimos en la que percibí que me hablaba mal y otra que tuvimos, en la que él aseguraba que yo le había estado ignorando ese dia y por ese motivo estaba teniendo una actitud pasota e indiferente conmigo que me estaba haciendo daño, le propuse parar de golpe el malestar y estar una semana dándonos espacio, un tiempo, para rebajar el malestar. Eso implica no hablarnos ni vernos. Cada uno en su casa con sus cosas.

    Como durante la disputa vi no había manera de sacarlo de su cabezonería y enfado, pensé que tal vez el no hablarnos ni vernos, haga que nos echemos de menos y que mejore la situación. Pero no se si ha sido una decisión absurda por varios motivos.
    El primero, todo lo que he leído en este post y los comentarios, señalan que la distancia genera más distancia y por tanto es peor porque no se soluciona nada. Y para mi “locosdeamor” es un referente y respeto muchísimo tu opinión y visión del mundo.
    El segundo, que él aceptó rápidamente mi propuesta como si lo desease. Me quedé con un nudo en el estómago cuando se lo dije y estoy teniendo mucho malestar estos días de silencio.

    En resumen. Tengo miedo. Y me siento culpable. Y creo que hacer esto es antinatural, porque yo quiero estar con él y verlo y abrazarle. A mi ya se me ha pasado el cabreo. Pero por otro lado, tambien pienso que el interrumpir ese plazo me hará perder credibilidad y mostrarme débil ante él (como siempre suele pasar que yo soy la conciliadora, la que cede, etc).

    No se si por el respeto que te tengo solo puedo tener en consideración lo que opines tú de esto. Y sé que es una decisión personal pero… ¿reculo o espero a que pase la semana a ver cómo se ha sentido él? Me estoy equivocando?

    Debo añadir que el dia que discutimos le propuse antes del “tiempo”, vernos y acercarnos y pasar el dia juntos y me dijo que no le apetecía verme (y eso que estaba cabreado por no haber tenido noticias mías ese dia). Y entonces fue cuando de buen rollo le propuse esto.

    Veredicto? 😭

    • Hola Lila,

      Yo creo que tú estás mucho más enamorada de él, que él de ti. Y que por eso tú estás aquí comiéndote la cabeza en como solucionar esta distancia porque te angustia no verle y él está acomodado porque le han dado una semana de vacaciones.

      Diría que hables con él cuanto antes y poner las cartas sobre la mesa. Si el chico en cuestión va a estar por estar pero sin echarle mucho entusiasmo, mejor saberlo pronto que tarde.

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