De la pasión a la indiferencia

Publicado: mayo 7, 2014 de cristinalago en Los amores patológicos
Etiquetas:, , , , ,

puzzle-wall-e-i-eva-496-jpg

¿Te enganchas a personas que te ofrecen amores de película y luego huyen o se enfrían? ¿Estás harto/a de ir rogando cariño a quienes te enganchan y después pasan de ti? Antes de seguir culpando al mundo de ser tan cruel o creerte tan especial que el destino te ha escogido para castigarte, descubre qué es lo que estás haciendo mal.

De ser tu alma gemela, a ser un extraño o una extraña que raciona su afecto y su tiempo contigo. De considerarle tu pareja, a empezar a sospechar que eres su amigo con derechos camuflado/a. De prometerte la luna a largarse a la luna. Si estás viviendo esta situación y tu necesidad de cariño es muy superior a tu autoestima, seguramente te habrás enganchado a este doble juego de pasión/indiferencia, con tu mente aún idealizando a la persona que te prometió amores eternos al principio de la relación.

Esta idealización se traduce en un: no puedo dejarlo, le necesito, no concibo mi vida sin esta persona, le quiero con locura, etcétera…

¿Parecidos razonables? Si alguna vez has dejado una adicción, como por ejemplo, el tabaco, compara tus pensamientos de ahora con los que tuviste durante el síndrome de abstinencia. Es muy probable que sean prácticamente los mismos que tienes ahora.

Porque a veces confundimos amor con una mera adicción a las limosnas de afecto que nos profesa una persona que, al igual que nosotros, no nos quiere, pero necesita tenernos ahí.

Antes de plantearte nada, sé sincero/a contigo misma: ¿realmente admiras sus virtudes, sus valores y su personalidad o sólo aguantas en espera de llegue a darte tu dosis?

Si una persona pasa del fuego al hielo contigo puede ser por dos razones:

– Quizás se haya enamorado realmente. Pero muchos enamoramientos no pasan de eso: idealización, atracción sexual y necesidad de ser amado. Que en plena explosión hormonal te hayan ofrecido hasta ponerte un piso en la Castellana queda fantástico y espectacular, pero es tan auténtico como la delantera de Pamela Anderson. Por enamorarnos, podemos enamorarnos de cualquiera que nos cuadre un poco, pero para amar hace falta una base, un conocimiento y una afinidad real. Cuando las pasiones físicas se apagan, muchas veces evolucionan al amor o a la simple indiferencia.

– Lo que viste fue un espectáculo de magia: las personas no cambian radicalmente de personalidad en unos meses. Si quien conociste al principio no tiene nada que ver con quien es ahora, no significa que le haya poseído un ultracuerpo, significa que al principio te la estaban colando con una forma de ser inexistente concebida para engancharte.

¿Porqué caes en este tipo de relaciones?

En el mercado sentimental basado en dependencias y carencias, todo se mueve por las constantes transacciones de afectos pasajeros regidos por la ley de la oferta y la demanda.

Y en este mercado hay muchas personas necesitadas de que las quieran. Para las cuales cada muestra de afecto es como una recompensa que tienen que ganarse duramente a costa de pagar con autoestima, dignidad y hasta salud física y emocional. Si nos dan aquello que tanto ansiamos, nos desbordamos como un manantial, dándolo todo, entregándonos al máximo y no entendiendo porqué si nos estamos portando tan bien, esa persona amada no nos quiere dar el premio.

Creemos que el amor es como el colegio, que basta con estudiar mucho para sacar sobresalientes y nos frustramos y hundimos cuando debemos afrontar que las reglas aquí son muy distintas. Si no nos aman por lo que somos, tampoco nos amarán por lo que demos.

Para el indiferente, ya te has situado en un nivel tan sólo un poco superior al felpudo de la entrada de su casa. Un auténtico chollo: alguien que se deja usar, traga con todo y a quien sólo necesita engrasar de vez en cuando con dos palabras bonitas para mantener la maquinaria de la dependencia a pleno funcionamiento.

No es que sea malvado. O que sus acciones estén maquiavélicamente calculadas para hacerte daño. Sólo es otro dependiente y en tu historia, es a quien le ha tocado el papel de la oferta, mientras tú representas el de la demanda. Tanto tú como él o ella necesitáis lo que el otro os da. Uno paga con dignidad y otro paga con su libertad y el resultado del negocio es el mismo: tropezarse tantas veces con la misma piedra que tengas que arriesgarte a tomar otro camino. No hay víctimas o verdugos. Sólo personas que buscan en los demás lo que no se atreven a afrontar en ellos.

Si esta es la tónica general de tus relaciones, recuerda que te seguirán queriendo mal si no aprendes a quererte más. 

Anuncios
comentarios
  1. María dice:

    Qué cierto todo esto, uno paga con dignidad y el otro con libertad.

    De nuevo Mil gracias.

  2. Moon dice:

    Eso mismo me pasó hace exactamente 1 año y todavía creo que no lo he superado. Me encandiló con halagos y falsas promesas. Me dijo una sarta de mentiras sobre su vida y su pasado con tal de engatusarme, y lo hizo.
    Guapo, simpatico, cariñoso y atento conmigo, me dijo que no había conocido a nadie como yo y que lo tenía loco de felicidad. Como tu bien describes, euforia y hormonas necesitadas de afecto y pasión.
    Su forma de actuar me hizo caer en sus redes. A mis 48 años y después de una separación con hijos incluídos, caí de cabeza como una adolescente enamorada.
    Vino a casa, conoció a mis hijos, algunos familiares y amistades.. Decía que todo lo que yo tenía y hacía era maravilloso.
    Al cabo de mes y medio cambió su actitud, lo noté distante. Le llamé un poco la atención con su comportamiento frente a otras chicas que tenia de amistades en la red social. Se enfadó muchisimo y pasados unos días tuvimos una charla un poco tensa referente a ello. Me dijo que estaba confuso, problemas con su ex, familia, situación personal y bla, bla, bla… Que “se lo tenia que pensar”.
    A los 2 dias siguientes me vi bloqueada del fb del whtp y supe que estaba saliendo con otra, una de las que yo sospechaba y la cual él me decía que “esa tía era una pesada que no lo dejaba en paz”.
    Desapareció !!!
    Yo estuve con terapia para superarlo, pues desde mi separación que también fue dura, no había sentido algo así por nadie más. Lo pasé realmente mal porque me había ilusionado de nuevo.
    Ya ha pasado un año desde entonces. He sabido de él por amistades en común. A ésta le hizo lo mismo al cabo de 2 meses. Él la dejó por otra… Después le perdí el rastro porque ni quería saber ni preguntaba. Conmigo no ha querido ningún tipo de contacto. En su momento llegó a desbloquearme y lo veía en la red por amistades en comun, pero 0 contacto entre nosotros. Pude ver como se “tiraban de los pelos” por él las otras chicas. Eso a él le debia gustar. Yo nunca entré en ese juego, aunque en una ocasión una de ellas me mencionó. Me mantuve fuera de todo. Veía y callaba.
    Sé que una de ellas está todavía colgadisima por él porque lo va diciendo. Y sabiendo como es él no me extraña.
    Lo curioso es que conmigo él no ha querido mantener ningún tipo de contacto después. En 1 año tres msg privados por su parte. Mi Cumpleaños, Navidad y el fallecimiento de mi hermano. A parte de eso nada más. Ninguna explicación de lo q pasó, ni una palabra al respeto. Será que todavía “se lo está pensando”…
    Y mi curiosidad frente a ese tipo de persona…
    ¿por qué dejan ese enganche emocional y/o fisico?
    ¿por qué siguen “como amigos” e intercambiando comentarios con esas chicas que en su momento lo pusieron publicamente a parir y ahora de tan buen rollito ?
    Supongo que eso será tema de las dos partes. Pero…¿ que hice yo mal ?
    El resultado de todo esto es que cualquier cosa que me surge la rechazo. No quiero ni creo en nada.

    • cristinalago dice:

      Hola Moon,

      Estas personas dejan el enganche emocional porque se aburren una vez han logrado la conquista. Ellos, como todo el mundo, buscan ser felices y sentirse bien, pero su mecanismo emocional es parecido a una adicción, no pueden dejar de hacerlo. No se trata de que tú hayas hecho algo mal o bien, se trata de un proceso interno que sólo conoce quien lo sufre y sobre el que ni tú ni nadie tiene control alguno.

      A tu siguiente pregunta, suele pasar que por miedo a su propio vacío interno, intentan mantener todas las vías abiertas y a todos sus “pretendientes” en activo. Estas personas no viven el presente, viven el “¿y si…?”. Nunca cierran puertas. Nunca las abren. Las dejan entreabiertas. Quieren tenerlo todo y nada al mismo tiempo.

      En todo caso por lo que cuentas, nunca hubo amistad y no suele derivar una amistad de una relación que sólo se basó en egos, dependencias y conquistas.

      Aquí hay que comprender que estas personas funcionan como cualquier otro adicto, necesitan compulsivamente huir de sí mismos, prometen pero nunca cumplen y su cara de príncipe conquistador es falsa, pues dicho príncipe no existe.

      Saludos y ánimo

      • Moon dice:

        Muchas gracias por tu pronta respuesta, Cristina.
        Lo cierto es que desde que sucedió esto te he estado siguiendo en todas tus entradas de este blog. Me ha sido de grandisima ayuda, ya que cada vez que pones una nueva entrada, un nuevo tema, parecía que iba destinado a mí. Incluso al final me leo también todos los links relacionados.
        Te encontré de cadualidad hace un año cuando estaba buscando respuestas a mi caso. Es lo que solemos hacer cuando no estamos bien o cuando no entendemos lo que nos está pasando.
        Y desde entonces y hasta ahora me ha ido muy bien leerte y me es de gran ayuda ver que hay más gente en mi misma situación.
        Decirte que encontré muchas respuestas en uno de tus comentarios refiriendose a este tipo de personas como “seductores narcicistas”. Salió hace un año y me sentí totalmente identificada como una victima de dicha personalidad.
        A partir de ahí me empapé más sobre el tema para tener bien claro que yo no quiero ser la victima de nadie y que no quiero que jueguen con mis sentimientos e ilusiones.
        Superé la dependencia física que me dejó y volví a seguir como hice después de mi separación con mi ex pareja. ( también se fué con una chica más joven sin haber tenido antes ningún tipo de sospecha ni discusión. Fue una sorpresa para todos nosotros)
        Al cabo de 3 años conocí a esa persona y me ilusionó de nuevo. Lo hizo bien, muy bien. Fué tanto el subidón, como fuerte fué la caída. Yo era “inexperta” en ese campo. Me hizo mucho daño y también afecto a mis seres queridos y entorno.
        Me animaban diciendo que yo era demasiada mujer para ese hombre. Que al ver como yo era y actuaba en la vida social y laboral, se asustó de ver que conmigo tendría el listón muy alto.
        Pero de todo se aprende. Y ahora sé que no hay que fiarse de las palabras bonitas ni de los hechos y muestras de afecto iniciales. Tiempo, hay que dejar pasar tiempo.
        Gracias de nuevo Cristina por seguir ahí y ayudarnos con tus publicaciones.
        Yo seguire contigo. Un abrazo

      • cristinalago dice:

        Muchas gracias a ti, por estar ahí y por esas palabras tan generosas.

        Como bien dices, tiempo, consciencia y perseverancia, y seguir abierta a amores más grandes, sinceros y mejores 🙂

  3. Pamela dice:

    Hola, me encanta tu blog.

    Lo encontré hace poco tiempo, pero ya he leído casi todas las publicaciones. Esta en particular me llamó la atención. Describe exactamente por lo que estoy pasando en estos momentos.

    Conocí a un chico, sin tener yo las intenciones de tener algún compromiso. Él me buscaba diariamente (mensajes, llamadas, etc.) con frases como “te extraño, quiero verte, cuando nos vamos a juntar, quiero una foto tuya para verte todos los días, etc.”

    En fin, caí como una adolescente (tengo 24 años, él 26). Al poco tiempo comenzamos a salir, en una “relación abierta” pero con el compromiso del respeto y la exclusividad. Los dos primeros meses fueron muy lindos. De un momento a otro sentí como se alejaba. Fue tan abrupto su cambio, que le pregunte por qué se comportaba de esa manera, él sólo respondió que estaba todo bien, que sólo eran “rollos” míos.

    El tiempo demostró que no eran sólo rollos míos, un día me dijo que no me podía prometer nada a futuro y con ese nada se refería a una relación estable y seria. En ese momento me derrumbe, y la verdad no entiendo por qué me afecto tanto. Yo no quería perderle, y él tampoco a mi (por lo que me dio a entender) así que seguimos con lo nuestro. Claramente las cosas habían cambiado. Con suerte nos juntábamos una vez cada dos semanas. Yo estaba tan afectada que decidí hacer lo mismo: alejarme.

    De a poco lo he conseguido, pero me ha costado un montón de lagrimas y días oscuros. Estoy completamente dispuesta a sanarme pero siento que hay algo que no me lo permite. Tal vez sean mis pensamientos constantes hacia él o mi falta de amor propio. Él me sigue hablando, me saluda y me pregunta como estoy. Más allá de eso, nuestras conversaciones no varían. Crees que seria bueno sacarlo de raíz y cortar todo tipo de contacto con él o tal vez aclarar las cosas y llegar a ser tal vez amigos??

    Un abrazo.

    • cristinalago dice:

      Hola Pame,

      Yo optaría por cortar el contacto, parece que habéis llegado a una situación de estancamiento, algo que suele ocurrir cuando una relación se ha apagado y ya no da más de sí.

      Has ido generando dependencia de esta persona y sus llamadas, mensajes, halagos y palabras de amor hasta llegar a un punto de haberle convertido en algo imprescindible para tu vida, cuando hasta hace un breve tiempo, vivías perfectamente sin todo ello. Medítalo tranquila y decide tú si de verdad necesitas mantener esa historia ya muerta en tu vida.

      Abrazos!

      • Pamela dice:

        Gracias Cristina por tu respuesta, la verdad es que esta situación ya la he meditado de muchas formas (triste, alegre, tranquila, enojada) y siempre termina afectándome más de la cuenta. El primer pensamiento que se me viene a la cabeza es, qué pasó con nosotros? por qué cambiaron tanto las cosas? y el más importante, por qué me afecta tanto? Sé que si sigo con esta “relación” no voy a sanar nunca. Lo único que quiero es estar tranquila. Yo sé que él no hizo las cosas a propósito, con el único fin de hacerme sentir mal, simplemente vive su vida y no se cuenta de lo que sucede a su alrededor.
        Voy a seguir tu consejo, meditarlo tranquila y veremos que pasa.

        Te mando muchos cariños y mil gracias por tu pronta respuesta.

  4. Anónimo dice:

    Hola Cristina.
    Llevo mucho tiempo siguiendo tus entradas y los comentarios y, la verdad es q siempre me son de gran ayuda.
    Hoy me he decidido ha escribir en esta entrada porque estoy hecha un lio y lo paso realmente mal.

    Tengo 50 años, dos parejas antetiores y este verano, después de 4 años de estar sin pareja, conocí a un hombre que poco a poco me fué conquistando. De hecho no lo conocí ya que vivimos en la misma localidad, pero nunca antes habíamos entablado conversación aunque nuestras familias, amistades y vecinos se conozcan entre sí.

    Lo q me gustó de él fué su forma de decir las cosas. Su honestidad y sinceridad. Tanto para lo bueno como para lo malo. No “disfraza” nada ni actua, es como es. Solitario, independiente, hogareño y familiar, muy tradicional, algo despistado, nada detallista ni peliculero. Es autentico y genuino. Ordenado y cuidadoso, pero con algunas manías. Vive solo y hace todas sus cosas del hogar solo.

    Al principio de la relación ( ahora 6 meses ), me dejó bien claro q él no queria ni podía tener una relación de pareja de vivir juntos a diario ni hacerlo siempre todo juntos. Que necesita sus dias y su espacio. Así lo hicimos,… Me ofreció su casa, espacios donde guardar mis cosas, e hizo cambios para adaptarla a mi, ya q antes no había ido ninguna mujer allí. Él llevaba un año solo sin pareja, desde q lo dejaron con la última después de 7 años. Los 3 últimos muy agobiantes para él. Dijo q se sentía anulado y muy nervioso siempre, con mucha tensión.
    Enseguida quiso llevarme a casa de sus padres y les puso al corriente de nuestra relación, incluido a su hijo.
    Estaba muy orgulloso y feliz de tenerme como pareja.
    Al principio nos costó encontrar el equilibrio con la frecuencia de encuentros, tanto por él como por mí. A veces por el trabajoo de ambos y otras por su “pacto” de no convivir a diario.
    En unas cuantas ocasiones me quedé hecha polvo porque él cancelaba algún encuentro o plan previsto porque preferia estar solo en casa o dormir sin ver ni hablar con nadie. A mi esto me dolia.

    A finales de noviembre fuimos de viaje, y a la vuelta yo tenia una intervención quirurgica programada. Él se ofreció a cuidarme en el post operatorio ya q yo no podria valerme por mi misma ni conducir.
    Me acompaño en la clinica y en todo momento estuvo ahí. Al alta me llevó a su casa donde me ha estado cuidando y mimando las 24h. Al tanto siempre de lo q necesitara de noche y de dia. Haciendome de chofer en mis gestiones y también para distraerme. Caminatas por el campo y la playa. Fiestas de Navidad con las respectivas familias y los hijos de ambos. Una noche d fin d año inolvidable, solos en la barquita de pesca. Dijo ser la mejor d su vida.
    En fin, como un cuento y yo la princesa y él emocionado y pletorico.
    Dijo en más de una ocasión lo bien y feliz q se sentía. Q no imaginaba poder estar tantos dias seguidos juntos con una pareja, pero q conmigo le resultaba muy facil y placentero, q estaba muy a gusto y q no tuviera prisa en irme a mi casa. Cocinó en un par d ocasiones para mis chicos y y el suyo… nos reiamos mucho. Reconoce q son muy educados y se llevan muy bien.

    Durante 1 mes y medio he vivido con él en su casa. Sólo en 3 o 4 ocasiones he dormido en la mía. Y en estas ocasiones nos hemos echado en falta y nos lo hicimos saber. Nos acostumbramos el uno al otro. Aunque siempre supe q esa convivencia era temporal ( el mes q viene empiezo mi trabajo d nuevo ), pues yo no tenia prisa en marcharme y él tampoco lo mencionaba. Sus 2 amigos d siempre veian mi coche fuera y ya no se paraban. Eso le molestaba y decia q era una gilipolleź q no vinieran porque yo estaba, q ellos se lo perdian ( suelen ir porque él siempre cocina y los invita)

    Pero este Domingo amaneció con dolor d cabeza y el estomago revuelto. Ya lo noté raro y tenso.
    Sé q cuando no se encuentra bien esta d muy mal humor y quiere estar solo. Asi le propuse de irme a mi casa y dejarlo tranquilo. Me contestó bastante malhumorado q hiciera lo q quisiera y q dejara de darle besitos q no estaba él para besuqueos.
    Lo dejé en la cama hecho polvo y durmiendo y me fuí.
    Al mediodia fui con un tupper de comida y un pan. Pensé q si dormía se lo dejaría en la cocina y me iria sin molestarle porque sé q es lo q él quiere.
    Pues me lo encontré en la puerta q salia, vestido y peinado. Me quedé sorprendida. Iba a comer una pizza con su hijo porque habían quedado la noche anterior y no se acordaba hasta q el hijo lo llamó a mediodia. Tampoco se acordó de decirmelo a mí.
    Me sugirió ir con ellos, pero yo iba en chandal y le dije q no. Me fui molesta d su casa. Él se dió cuenta pero tampoco hizo nada ni dijo nada al respeto. Después de lo vivido juntos, me sentí excluída o q no contaba conmigo. Se olvidó.
    Por la noche me acerqué a ver como seguía y casi se enfadó. Estaba mirando TV y comiendo. Me ofreció de cenar y no acepte. No queria ser un estorbo y me fui a casa triste. Él tenia una actitud muy hostil conmigo, muy cambiado y con ojeras. Le seguia doliendo la cabeza.
    Al dia siguiente me tenia q acompañar a dejar mi coche en el taller y asi lo hizo.
    Me propuso comer en su casa y acepté. Pero despues de la comida él se puso de mal humor y dijo querer estar solo. Que se sentía agobiado, y me recordó el pacto inicial de no querer ni poder convivir a diario con una pareja. Que mejor si me iba y lo dejaba tranquilo unos dias, así después tendría mas ganas de verme, pero q en ese momento se sentía agobiado. Q yo ya tendría q haberme ido por mi cuenta o no aparecer tanto cuando él se encuentra en ese estado.

    Me fuí haciendole saber el daño q me causaban sus palabras. Y dijo q encima yo le hacia sentir el malo de la pelicula. Q es algo q yo ya tendria q ver y no esperar a q él me lo dijera.

    Lo paso realmente mal. No tengo hambre y mi cuerpo acusa la dependencia q me creó estando con él y recibiendo tanto amor y cariño. Ni llamadas ni mensajes… nada. Desconectado d mi por completo.

    Esta tarde hemos ido a recoger mi coche y d camino me contaba lo q había estado haciendo durante el dia. Caminatas por la playa, comer con 2 amigos, pescar. Y yo pensando q estaba mal y en casa.
    Parece q quiere retomar ese Rol d machote, solitario e independiente. Sin tener q dar explicaciones d nada y yendo a su antojo.

    Ahora a mi me toca esperar a q se “desintoxique” d mi y me busque de nuevo.
    Le dejo ese espacio y 2 dias q me pide, pero … y yo q?
    Esta tarde misma hemos tenido una averia con la moto d mi hijo y no se me ha ocurrido llamarle a él, cuando en otra ocasión sí q lo hubiese hecho. De hecho siempre nos ha ayudado en todo tanto a mi como a mis hijos y mi madre.
    Pero hoy no, hoy estaba de desconexión y no le he podido llamar. Mi hijo estaba sorprendido d q él no estuviera y nos ayudara un vecino. Y q le digo al niño ? Es q ahora mi hombre no quiere verme en unos dias ?
    No sé q le habrá pasado, pero yo le hecho de menos y me siento ahora mismo q no cuento, q no le importa como yo esté. Solo importa q él necesita no verme unos dias.
    Ha pasado del todo a la nada. Como si hubiesemos retrocedido cuando tanto habíamos avanzado. Y lo peor es q ahora no puedo dialogar con él, no molestarle ni agobiarle.
    Es como si no fuese el mismo….

    Un abrazo.
    Jam

    • cristinalago dice:

      Hola Jam,

      Dicen que el que avisa no es traidor, y realmente esa persona te explicó claramente cómo funcionaba él en una relación de pareja, aceptando tú estas condiciones.

      La pregunta es si tú puedes ser feliz en una relación adaptándote a esos ciclos de idas, venidas, aislamientos, etcétera…Por cierto, que aguantar todo esto no te garantiza de ninguna manera conservar la relación de cara a un futuro. Esa persona perfectamente puede terminar alejándose para siempre, como hizo con su anterior pareja.

      Lo que nos acaba llenando de verdad en una relación, no es la persona, sino el tipo de vida que podemos compartir con esa persona y si a uno le gusta esa vida y la otra la sufre, lo único que veo en perspectiva es una relación que va a ser muy tóxica para ti, a menos que te mentalices de que esto es como una obra de caridad, en la que tú vas a darlo todo sin esperar nada a cambio.

      No esperes que él vaya a cambiar, que la relación se estabilice y prospere nunca o que en algún momento se convertirá en una pareja implicada y comprometida. Él no está capacitado para poder darte nada de esto y ya sabes que todo acercamiento significará un subsiguiente agobio por su parte días antes, días después.

      Pero si deseas una persona que esté al mismo nivel, que te ofrezca conexión, constancia y empatía, francamente, lo mejor es buscar otra pareja. Lo que él tiene para ti es esto.

      Abrazos!

      • Anónimo dice:

        Muchas gracias Cristina por tu pronta y clara respuesta.
        Estoy totalmente de acuerdo en lo q dices y seguro q por tu experiencia profesional estas en lo cierto.

        De momento voy a darme un poco más de tiempo. Me he dado cuenta, y mis amigas me han ayudado a hacerlo, de q yo ultimamente he estado volcada totalmente en esa relación hasta la dependencia absoluta. Durante estos 6 meses he hecho varias cosas en las q él no estaba, no muchas porque yo misma las rechazaba, y no me encontraba a gusto en el sitio sin su presencia. Estaba con gente y solamente pensaba en irme y correr a su lado. Supongo q todo viene d la mala experiencia con mi ex.
        Eso no es bueno, lo sé. Por eso he buscado ayuda y voy a empezar una terapia para “desapegarme” un poco y hacer más cosas por mi cuenta y no contar siempre con él.
        Lo he pensado mucho y he puesto todo en una balanza. Tiene muchas cosas positivas q merecen la pena. Por lo tanto, si yo trabajo con mi dependencia y suelto amarres, creo q nos puede ir bien, ya q compartimos muchos gustos y aficiones y nos queremos mucho.

        Hoy, por ejemplo, ya se ha puesto en contacto conmigo por la mañana informándome de su situación laboral, y por la tarde también se interesaba por mi estado y me ha propuesto comer juntos mañana a mediodia.
        Anteriormente hubieso dicho q si enseguida y con una sonrisa de oreja a oreja.
        Sin embargo hoy le he respondido con un “ya veremos. Hablamos mañana”

        Voy a trabajar en este ámbito y cambiar mi actitud hacia él pensando un poco más en mí y poniendo también limites y condiciones poco a poco..

        Todos los q nos rodean y lo conocen me dicen q vale la pena intentarlo. Q es cierto q tiene esa “vena” de solitario pero todo lo demás es positivo.

        Tiempo al tiempo ya se verá.

        Un abrazo.
        Jam

  5. Insegura dice:

    Buenas noches Cristina.

    Mi historia no ha sido larga, pero para mí ha sido intensa.

    Después de mucho tiempo sin querer abrirme a nuevas relaciones por experiencias pasadas, conocí a un chico por medio de un grupo de una red social.
    La verdad es que al principio no me llamó la atención, pues hablábamos todos en grupo, bromeábamos, aunque entre él y yo se creó una especie de rivalidad, como un juego, a modo de coqueteo, al que yo no le prestaba mucha atención.
    Varias personas del grupo me hablaron de su “mala reputación”, pues decían que él acababa de terminar una relación con la que había sufrido mucho y actualmente sólo tenía vínculos vacíos con las chicas y a ninguna la tomaba en serio. Anterior a esa relación, había estado más de 15 años casado y tuvo un hijo (según él, en esos 15 años fue fiel a pesar de que al final ya no había amor).
    Aparte de eso, una chica del grupo, no sé si porque vio que él tenía interés hacia mí, o porque ella tenía algún tipo de desequilibrio, un día y sin venir a cuento, comenzó a buscar hacerse amiga mía y a enviarme mensajes donde me contaba que estaba con él, que la utilizaba sólo para el sexo…etc.
    El siempre buscaba hablar conmigo, teníamos largas conversaciones y bueno, un día le planteé lo de esta chica. Al principio lo negó, pero luego reconoció que sí tenía algo con ella, pero que no era nada serio. Unos días después terminaron.
    Tras varios meses de él mostrar interés hacia mí, de insistir en que no lo juzgase y le conociese, que no hiciese caso a los comentarios…etc, decidí darle una oportunidad y salir con él. La verdad es que me sorprendió, las veces que salimos se portó muy bien conmigo, tenía muchos detalles para hacerme sentir a gusto a su lado y parecía sentirse muy cómodo y bien en mi compañía, aparte de haber entre nosotros bastante conexión.
    El caso es que un día, debido a mis inseguridades y a bromas que veía que él hacía a otras chicas en los grupos, decidí hacerle un mini “haudini” y desaparecí un día sin responder sus mensajes.
    Cuando se impacientó y me dijo que no me volvería a escribir, me lancé a darle una explicación, aunque en el fondo no le dije lo que sentía. Le respondí que era mejor dejar de vernos, que habían cosas que no me cuadraban, que lo nuestro no iba a funcionar…etc.
    El, insistió muchísimo en que no lo hiciera, me dijo que había hecho cambios en su vida porque yo le gustaba en serio y queria estar conmigo, que lo pensara y no terminara con esto que teníamos…etc. Luego, no sé si por orgullo, por impulso o por qué, me dijo que podía estar contenta, pues sería la primera mujer que lo dejaba.
    El caso es que en mi inmadurez, dos días después me di cuenta que había sido muy dura y radical y le escribí diciéndole que si había alguna posibilidad de arreglarlo, que estaba dispuesta. Me sugirió vernos, pero para mi mala suerte yo estaba con vómitos y fiebre y no pude.
    Después de eso, seguimos hablando por whatsapp, pero las cosas empezaron a ir hacia atrás. El me había dicho que no era de mucha fiesta y sin embargo tras dejarlo, vi que empezó a salir un fin de semana sí y otro también (sí, lo supe por las redes sociales)
    Unos días después, empezamos a hablar y me comentó que su ex se había puesto en contacto con él (ella ahora tiene otra pareja) y que bueno, que había sentido un poco de pena, pero que ya no tenía sentimientos hacia ella.
    Estos últimos días ha estado como indiferente, puso como un muro entre nosotros, no me volvió a sugerir vernos y aunque hubo un día en el que parecía que todo iba a volver a arreglarse e incluso le planteé vernos y él aceptó, de repente, de nuevo cambió su actitud.
    Hace dos días, yo un poco cansada de esos cambios le pregunté si quería que dejásemos de tener contacto, me respondió que no entendia a qué venía eso y que estaría liado con el trabajo esa tarde y el día siguiente. Yo le dije que últimamente sentía que era yo la que lo buscaba y que no quería sentirme así, a lo que él respondió: “como quieras” y los típicos emoticonos de besos. No sé si yo soy muy pesimista o negativa, pero tomé esa respuesta como la búsqueda de un conflicto para que fuese yo quien cortara con todo. Así que, lo dejé así y desde entonces he establecido el famoso “contacto cero”. Estoy en una fase un poco de negación, pero sé que de todas las posibilidades que existen, las más probables sean que sigue enamorado de su ex y no lo quiere reconocer, que yo no le gustaba tanto como dijo y simplemente está a la caza de otra conquista o todas las posibilidades juntas.
    Me siento mal, me he sentido culpable, pensando que si tal vez no lo hubiese dejado, las cosas serían diferentes. Por otro lado, soy consciente de que si una persona está interesada en tí, lo demuestra y no deja que al primer problema se vaya todo al traste.

    He querido resumir y al final me alargué.

    De antemano, si te es posible leerme y darme tu opinión, te lo agradezco enormemente, aunque es un poco evidente lo que pasa, pero siempre es bueno que nos aconsejen personas expertas o que ven las cosas desde fuera y más objetivamente.

    Saludos.

  6. Dalyla dice:

    ¡Hola Cristina!

    Entonces entiendo que lo que hace que terminemos en relaciones de este tipo, es el querernos poco y no cortar desde el principio con las dinámicas toxicas. ¿Es así?

    Yo siempre me encuentro con este tipo de relaciones… de 0 a 100 en poco tiempo y de repente indiferencia. Y comienza el bucle de siempre. Cortar. Retomar. Cortar. Retomar.

    Muchas veces me pregunto porque no encuentro a nadie normal y estable. Supongo que está relacionado con que pierdo el tiempo manteniendo estas relaciones que enganchan pero no van a ninguna parte, en vez de dar oportunidad a otras personas mas normales.

    Los regresos son apasionados y el dolor de la ruptura dramático. Pero al final, como todo, te acostumbras y hasta aburre. Ahi es cuando normalmente he cortado el bucle.

    No conozco otro tipo de relación, no se como se llega a conocer a alguien con quien conectar, y que dure. Tener futuro, una familia. Al final me creere eso de que lo que atraemos no es casualidad.

    • cristinalago dice:

      Hola Dalyla,

      Cuando estás metida en estas tesituras normalmente las personas estables con las que podrías construir una relación equilibrada que fuera de menos a más, no te suelen interesar lo más mínimo (ni tú a ellos), porque no te dan esa “droga express” que contienen las otras relaciones. Hay muchas personas que prefieren seguir con la droga amorosa, aun cuando conlleve sufrimiento, pues el placer y la intensidad son mucho más potentes que otro tipo de pareja. Para mí, estas relaciones suelen pertenecer a una primera etapa vital, en la que se repite básicamente un patrón conocido desde la adolescencia: enamoramiento, idealización, sentirse vivo/viva, decepción mayúscula, búsqueda de conflicto para mantener la intensidad…Como decía, hay muchas personas que prefieren este tipo de amores, y realmente son más fáciles y accesibles. Los amores sólidos requieren molestarse en escoger bien, construir un día a día, valorar las pequeñas cosas, enamorarse de la realidad y no de la fantasía…y lo otro no deja de ser como tener un capricho, ir a una tienda y satisfacerlo rápidamente. ¿El problema? Que el placer de satisfacer el capricho dura lo que dura.

      Para mí el cambio de paradigma llegó al adoptar voluntariamente un tiempo para mí, sin distraerme con relaciones amorosas, dedicada a buscar estímulos positivos en lo que yo hacía o podía hacer, no en otras personas. Y al pasar el tiempo lo cierto es que cada vez encontraba más cosas interesantes en mí y en mi vida. Así que la siguiente persona que llegó, ya no venía a hacerme feliz, porque ya no me hacía falta. Ya no necesitaba que me provocasen sensaciones fuertes para sentirte bien, y había logrado amar otro tipo de cosas. Esa relación, que sigue existiendo a día de hoy, tiene un rasgo que nunca habían tenido las otras: autenticidad.

      Abrazos!

Comparte tu historia (con buena ortografía, por favor)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s