A favor del pensamiento positivo/en contra del pensamiento positivo

Publicado: septiembre 15, 2019 de Cristina Lago en ¿Quieres cambiar? Entra aquí
Etiquetas:, , , , ,

Negativity

Mr.Wonderful versus Mr.Puterful. FIGHT!!!
Os confieso de entrada que vais a leer un artículo contradictorio. O quizás no.

¿Se ha puesto de moda defenestrar el pensamiento positivo y las filosofías de la felicidad? Al parecer, sí. Y no me extraña, porque generalmente lo que nos llega de dichas filosofías es tan simplón y tan genérico que lo que me sorprende es que haya alguien al que le anime a algo.

¿Nos alegra acaso más ver negatividades y malos rollos? Veamos:

Hoy puede ser un gran día ¡Sonríe!.

Hoy va a ser un día de mierda. ¡Asúmelo!.

(¿Con cuál de las dos frases tienes más posibilidades de empezar el día sonriendo?)

Ni el pensamiento positivo, ni el pensamiento negativo, son modas. De siempre han existido estas polaridades filosóficas, como existe el ying y el yang, el blanco y el negro, lo triste y lo alegre, lo bello y lo feo y todo ello coexiste desde tiempos inmemoriales en aparente armonía hasta que llega internet y la hemos liado.

Un ser humano medianamente consciente y crecidito sabe que a veces uno se despierta pensando que va a ser un gran día, y sonríe, y otras veces piensas que hoy va a ser un día de mierda, y que va a sonreír tu abuela la coja. Luego están el resto de los días, que uno nada más se despierta pensando que necesita un café con carácter de urgencia y que sea lo que Dios quiera.

Si uno se despierta todos los días pensando que hoy va a ser un día maravilloso, o uno se despierta todos los días pensando que hoy va a ser un asco descomunal, se encuentra en uno de los dos extremos del espectro. Y no vamos a engañarnos, si uno está en el primer caso, su deber para con el resto de la humanidad y consigo mismo debería ser disfrutarlo, y si uno se encuentra en el segundo caso, pues probablemente querría estar en el primero.

Y cuando estamos así de fatal y vemos libros, frases, imágenes o cualquier otro tipo de soporte promulgando las bondades del pensamiento positivo, lo que solemos hacer es:

  1. Odiar el pensamiento positivo.

Pero en realidad, nuestro malestar no lo causa Paulo Coelho, ni Mr.Wonderful (si acaso malestar intelectual). Lo que pasa es que es más sencillo focalizarse en tonterías externas, que resolver cuestiones internas.

2. Abusar del pensamiento positivo.

Adoptar la creencia 24 horas de que Todo Está Bien; Todo Es Como Tiene que Ser; El Universo Responde a Tu Energía es muy complicado. Nosotros no tenemos el mismo tipo de emociones ni circunstancias constantemente. Ni siquiera la química de nuestro cerebro permanece inalterable cada minuto del día. En “El arte de la felicidad”, un maravilloso libro de entrevistas y reflexiones al Dalai Lama (que os recomiendo), el dirigente tibetano hablaba de lo complicado que era, para los propios monjes budistas, esa férrea disciplina mental que desde fuera vemos como algo innato en seres especiales, cuando es el resultado de un duro trabajo a través de muchos años.

3. Abusar del pensamiento negativo.

No hay duda posible. Pensar destructivamente sobre todo cuanto acontece enferma, agota y amarga la vida.

4. Temer al pensamiento negativo.

No hay nada malo en pensar que Todo Es Como Tiene que Ser. Ni tampoco, en uno de esos momentos en los que no sirven ni las frases inspiradoras, darse permiso a que Todo Sea lo que Tenga que Ser, pero Hoy Concretamente es un Poco Mierda.

Sería muy deseable pensar siempre positivamente si uno fuera un santo varón o una santa mujer dispuesto a aceptar de forma incondicional todo aquello cuanto le acontezca en la vida. Para el resto de los seres humanos, pensar en positivo es un largo proceso de autoeducación mental y a veces, pensar en negativo, un balón de oxígeno ante la imposición de estar bien a toda costa.

Lo que más nos gusta y lo que mejor nos sienta, es tener un sano y respetuoso diálogo con nosotros mismos: un diálogo que no evada tampoco los conflictos, los errores o las dudas y que no nos impida ser honestos con nosotros mismos. El mayor peligro del pensamiento positivo es que, en exceso, nos sitúe fuera de la realidad y nos haga acabar residiendo en un autoengaño nivel leyenda. Al igual que el mayor peligro del pensamiento negativo es básicamente, aislarnos y desconectarnos de todo cuanto nos rodea. Como en todo, en el término medio está la virtud.

Mira a los niños. En términos generales estos no albergan tantos sentimientos negativos o por tanto tiempo como lo hacen los adultos.

La mayoría de los adultos tienen la ventaja de la educación sobre los niños, pero ¿de qué sirve la educación si muestran una gran sonrisa mientras ocultan los sentimientos negativos en el fondo?

Los niños generalmente no actúan de esa manera. Si se sienten enojados con alguien, lo expresan, y luego se termina. Y aún así, pueden jugar con esa persona al día siguiente: Dalai Lama

 

 

 

 

 

comentarios
  1. Óscar dice:

    Hola Cris! Aceptación y estar presente. Tenemos el gran ejemplo en los niños. SON, ESTÁN, sin más. Para mi esa es la clave. Muchas veces confundimos la aceptación con resignación y estar presente con que todo te parezca perfecto, y lo es!!. Pero también nuestras emociones son perfectas, hasta las que producen dolor, el que sea, las “negativas”. No hay que buscar nada, no hay que pensar que algo es bueno y otra cosa mala, ya sabes. De esa manera nos abrimos a unas posibilidades que antes desconocemos, a unas posibilidades que no harán sentirnos siempre felices pero harán que cuando tengamos dolor lo abracemos y dejemos de poner nombre o juzgar la situación temporal. Claro, y cuando se lleva toda la Vida pensando que todo es una mierda? Pues tocará desmantelar la película que nos hicimos y nos dejamos hacer. Un abrazo gigante!!.

    Me gusta

  2. Ema dice:

    Hola Cristina, muchas felicidades por tu blog. He leído muchos artículos y notas y simplemente es precioso leer todo lo que dices. Te comento mucho mi situación porque estoy viviendo mucha angustia actualmente, cada día, se me hace imposible dormir por las noches y tengo como desasosiego, no se si ir a terapia si existen terapeutas especializados en mi caso o que hacer para afrontar mi situación.

    Mi historia no es diferente a las historias de tus lectores, estuve inmersa en una situación nefasta de abuso, adicciones con una persona destructiva en todos los sentidos, muchos años de idas y venidas que digamos perdi el desenganche de esa relación fue algo que hoy por lo siento como libertad y hasta poder decir felicidad. Estoy agradecida por haber superado esta etapa de mi vida. Ahora tengo otra pareja, una relación muy sana y que me llena enormemente, me da seguridad, y me ha hecho descubrir lo que es el verdadero amor. Desde hace un tiempo hemos estado intentando tener un hijo, y no ha sido posible, más que todo por problemas de esterilidad comunes de mi pareja, sin entrar en detalle hemos estado probando FIV , es un proceso muy delicado lento y muy dificil sobre todo para la mujeres, han suscitado miles de problemas en todo este proceso, mala suerte incluida…el proceso es completamente gratis para nosotros porque el estado lo considera como una enfermedad priporitaria entonces más burocracia para colmo, rato de aceptar la realidad tal como es, pero siento culpabilidad de haber perdido años de fertilidad con una pareja que era muy infeliz…. tengo pesadillas que me quitan los ovulos o siempre algo relacionado con todo este proceso….trato de vivir día a día porque no se si estaré viva de aquí a un año y entonces digo de que sirve preocuparse… pero es muy difícil mi día a dia, el nivel de obsesión es alarmante y no se que puedo hacer, que tipo de médico acudir para disminuir un poco esto… creo que soy una persona obsesiva y cuando algo en la mente es difícil pensar en otras cosas… algún consejo?

    Me gusta

    • Hola Ema,

      Yo me plantearía darte un parón y poner en orden sentimientos, emociones y pensamientos. El proceso que estás viviendo es duro, complicado y muy desgastante para cualquier ser humano (de hecho existen terapeutas especializados en parejas que están inmersas en estos tratamientos) y está claro que además algo en ti está vinculando con una experiencia muy traumática del pasado. Tómate un respiro con tu pareja, recobra fuerzas y si puedes, acude a un terapeuta que te ayude a manejar los pensamientos obsesivos y los miedos. La búsqueda de un hijo puede ser una odisea, pero la maternidad es una odisea aún mayor, que nos enfrenta con nuestras mochilas. Como madre sé que para nosotras en cuanto se nos plantea el deseo de tener hijos, es algo tremendo que te llama sin remedio, pero yo te diría que no te metas en ello a toda costa, a cualquier precio y en detrimento de tu salud mental. Descansa un poco para volver a la batalla con mejores recursos.

      Abrazos fuertes y mucho ánimo!

      Me gusta

  3. LELE dice:

    Hola como esta la hada madrina de las palabras mágicas? Pues te diré que es más fácil que algo o alguien te amargue el día, que algo o alguien te lo alegre aunque sea te saque una carcajada del alma. Bueno mi caso mega personal

    Me gusta

    • Pues voy a ser un poco Mr,Wonderful y a decirte eso de que “No hay que buscar gente que te saque la sonrisa: hay que encontrar gente cuya existencia simplemente te haga sonreír”.

      Con nombrarme hada madrina ya me has hecho sonreír a mí.

      Un besazo

      Me gusta

Comparte tu historia (con buena ortografía, por favor)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s