Piensa bien y acertarás: piensa mal y enfermarás

Publicado: diciembre 14, 2015 de cristinalago en ¿Quieres cambiar? Entra aquí
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caras tristes

Pienso, luego sufro. Nos llenamos de subterfugios, medicamentos o evasiones contra la incesante actividad de nuestras mentes, para acabar averiguando que el camino más sencillo, no era dejar de pensar, sino aprender a hacerlo.

Según Medciencia, el acto de pensar genera un consumo de unas 260 calorías diarias, consumo que se mantiene más o menos estable incluso en etapas de mayor actividad mental. Esto significa que invertimos, aproximadamente, la misma cantidad de energía en filosofar que en pensar sandeces. Llevado más allá todavía, invertiríamos también la misma cantidad de energía en pensar mal, que en pensar bien.

¿Por qué pensamos mal?

Vamos a hacer un experimento. Paremos por un instante nuestra actividad, pongámonos en suspenso y dejemos que nuestra mente cobre el protagonismo en este momento, permitiendo que el pensamiento fluya por sí mismo, sin condicionantes.

(……………………………………………………….)

Determinemos qué hemos experimentado en ese momento. Lo más probable es que vuestra sensación predominante fuese la expectación y el pensamiento que ha aparecido es algo así como “¿Y ahora qué?”. Si sois personas ansiosas, puede que este microejercicio os haya ocasionado una punzada de nervios en el estómago. O si tenéis alguna preocupación candente, quizás se haya atravesado como un breve relámpago sobre el fondo en blanco de vuestra mente.

Sea cual sea el pensar que hayáis puesto en marcha en este pequeño momento, reflexionad si este pensamiento que ha aparecido os ha causado bienestar, malestar o indiferencia.

Ahora, llega lo verdaderamente divertido. Os propongo intentar hacer este ejercicio en un contexto mucho más directo. Vamos a poner un ejemplo:

Imagina que estás pasando por un mal momento. Si realmente estás pasando por un mal momento, no hace falta que lo imagines. Te encuentras con un amigo, que te empieza a contar lo bien que le va con su nuevo trabajo, o con su nueva pareja, las fiestas que se pega o los viajes que se ha hecho este año. En teoría, deberías sentirte contento por tu amigo, pero lo que sientes es envidia: una mezcla de tristeza, rabia y anhelo que te oprime casi por sorpresa.

Parajódicamente, estos sentimientos no son los que te hacen daño. Lo que te hace daño es pensar que deberías sentir alegría, cuando no la estás sintiendo.

Para defenderte de este pensamiento dañino, podemos tomar varios caminos.

  • Fingir alegrarnos con esa persona: daremos impresión de poca naturalidad y no nos sentiremos cómodos.
  • Ser agoreros: utilizar frase como ten cuidado, eso está muy bien, pero estas cosas ya sabes que no suelen durar, etcétera…
  • Expresarnos con total naturalidad. “¡Qué envidia! Ya me podías contar tu secreto!”.

La última opción cancela el efecto del pensamiento dañino, al darnos permiso para sentir una emoción que está ahí y es tan real como cualquier otra y el última instancia, nos ayuda a aceptar que no todo lo que sintamos en esta vida tiene porqué ser alegre, positivo o políticamente correcto.

Si efectuamos este experimento, nos daremos cuenta de que en primer lugar, los pensamientos que nos hacen daño son los pensamientos que niegan algo de lo que somos o sentimos y que este tipo de pensamientos pertenecen a una esfera que podríamos llamar cosas que nos han dicho que deberíamos hacer y que no concuerdan con lo que en realidad somos.

El mejor inicio para empezar a pensar bien es aceptar que no todo lo que nos han inculcado es una verdad absoluta y muchas veces las personas que nos han enseñado eran igualmente condicionados por otras personas que ni siquiera nos conocían a nosotros.

Piensa bien y acertarás. Si la persona que te gusta no te ha llamado el martes, antes de pensar que no te corresponde, llámale tú. Si no conseguiste hacer algo a la primera, en lugar de pensar que eres un inútil, piensa que ya lo intentarás a la segunda, o a la tercera y si no, ya intentarás algo diferente. Si hiciste algo que dañó a alguien, en lugar de pensar que eres una mala persona, piensa en cómo podrías reparar ese daño. Muchos malpensares no correrían su dañino curso si antes de seguir pensando, empezáramos a hacer cosas.

Pensar bien no significa pensar eternamente en positivo, disfrazar la realidad, negar los acontecimientos o huir de las emociones incómodas. Pensar bien significa no identificarse con todos los pensamientos, no construirse una identidad a través de lo que otros nos metieron en la cabeza; y pensar bien no es automático, porque pensar bien no sólo requiere pensar, requiere actuar.

Uno puede pensar bien hasta en la muerte, en la tristeza, en la pérdida y en el dolor. Uno puede pensar mal hasta teniendo todo lo que una persona normal creería necesitar para poder pensar bien.

A medida que vamos a acostumbrando a la mente a pensar bien, los caminos se multiplican y entendemos por fin que la libertad no es hacer lo que uno quiera, sino pensar como uno quiera.

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comentarios
  1. GADAM dice:

    Hola Cristina,

    La entrada me llega en el momento justo, en que llevo todo el día apagada, por pensar que estoy rodeada de gente que parece tener todo lo que necesita y se ha propuesto para ser feliz y yo, no teniendo motivos importantes de queja, dado que lo básico y esencial , lo tengo, no soy capaz de reconducir mi pensamiento y pensar bien.

    En mi caso, es que a pesar de que la persona a la que creo que hice daño y que por ello me dejo, no puedo hablar con ella, no puedo actuar para repararlo, se que ella se comporto peor que yo, pero hoy tengo uno de esos días, en que veo mi parte de culpa muy clara, y me cuesta quitármelo de la cabeza, y se que ya no puedo arreglarlo, y eso si que no lo puedo cambiar. ¿Como se cuadra esto con esto?

    Si hiciste algo que dañó a alguien, en lugar de pensar que eres una mala persona, piensa en cómo podrías reparar ese daño. Muchos malpensares no correrían su dañino curso si antes de seguir pensando, empezáramos a hacer cosas.

    ¿Algún consejo?

    Gracias Cristina,

    Un abrazo,

    • cristinalago dice:

      Hola GADAM,

      ¿Y de qué te sientes culpable? ¿Qué hiciste que impediste a la otra persona ejercer su libre albedrío de quedarse o marcharse?

      • GADAM dice:

        Hola Cristina,

        Respecto a ¿qué hice para que la persona ejerciese su derecho de irse o quedarse?, nada, en ese sentido no hice nada, siempre fue libre de hacer lo que quisiese, en eso creo que si fui buena, conmigo siempre tuvo toda la libertad del mundo, jamas fui celosa, ni controladora, tenia tal grado de confianza en el, que estaba segura de que no tenia que preocuparme por eso. Pero me equivoque, no obstante no hubiese cambiado mi forma de ser, es muy valioso que una persona este contigo, porque quiere y no se sienta obligado por nada, y así se lo hice saber desde el principio.

        Lo que me duele es que haya estado conmigo contra su voluntad y cuando ya no me quería, tenia total libertad para decírmelo, lo hubiese preferido mil veces antes que terminar de la forma en que lo hizo, sustituyéndome como un producto caducado.

        En otras cosas fui dura e insistente, y lo que me fastidia es ya no poder deshacer el nudo, quedarme con esa sensación de una conversación pendiente toda la vida,explicar los porqués de mis discusiones, no me gusta dejar nudos en mi vida, intento resolver los conflictos y quedar en paz, pero en este caso , me voy a tener que acostumbrar a vivir con esto, porque dudo mucho que esa conversación tenga lugar, alguna vez.

        Gracias por ayudarme a reflexionar sobre esto.

        Un abrazo Cristina.

  2. aguedalgg dice:

    Vamos a ponerlo en práctica….creo que pensar mal es una forma de torturar innecesaria…

  3. Juan Pedro dice:

    Muy bueno Cristina!!!! como siempre. Darte la gracias por tus reflexiones. y a por ello.

  4. ana dice:

    Maravilloso post. Piensa bien no es pensar siempre en postivo desde luego.

  5. Muy buen post, Cristina.

    Un libro relacionado con la gran potencia que tienen los pensamientos positivos es el de “Los 10 Secretos de la Abundante Felicidad”, de Adam J. Jackson. A mí me gusta mucho y lo recomiendo porque creo que realmente es la actitud que tenemos ante la vida la que determina nuestra felicidad.

    Un saludo y Felices Fiestas a tod@s!

  6. Anónimo dice:

    Buen artículo. Me encanta el último párrafo.

  7. carmen dice:

    Sin duda eres una luz siempre.

    Me ha costado años desinstalar el programa en mi mente, que los pensamientos negativos son los que me hacían sufrir, porque a partir de ellos fabricaba una identidad dañina y un exterior adverso.
    Desde hace meses he experimentado una felicidad basada en la paz, en el perdón y sobre todo en el trabajo diario de aprender a pensar sin hacerme daño, sino en la aceptación de mi condición humana.

    Gracias una vez más por recordarme que el estar feliz, no es una meta sino un trabajo diario donde hay que dedicar el esfuerzo de luchar contra aquello que hemos construido mal. Y es posible ser y estar felices con las mismas circunstancias, solo cambia la forma de decírtelo a ti misma y sustituirlo por puedes y lo estás intentando.

  8. Ivana dice:

    Me encantan tus posts!

    En este momento de mi vida leer esto me hizo reflexionar. Me senti muy identificada con el ejemplo del amigo que nos cuenta lo bien que va en su vida y uno siente envidia. Veo como todas mis amistades encuentran novio/amigovio/pareja, etc. alguien con quien compartir. Todos planean sus vacaciones juntos y yo siento eso, la envidia, no quiero ni escucharlos. Y el porque de mi pensamiento? primero que nada es por que justamente no tengo pareja (creo que tengo que salir a vacacionar en soledad), segundo es por que la persona con la que quisiera estar se encuentra viviendo a 1000km de distancia, es mi ex pareja y apesar de que hemos tenido un encuentro en su fugaz visita devuelta a la ciudad me he quedado con esa nostalgia de compartir un poco mas, el problema es que luego de su visita hemos tenido una discucion por mensajes de txt, en la cual dejo en claro no responderme mas y quede finalemente hablando yo sola.
    Entonces en el post dice, que uno debe hacer algo para cambiar de pensamiento, que podria hacer yo para revertir la situacion? me muero de ganas de ir a visitar a mi ex pareja, sin embargo no recibi ninguna respuesta de el, eh llegado a pensar que no quiere que lo moleste en su nueva ciudad (otro pensamiento negativo) y asi paso la mayor parte del dia con estos pensamientos en mi cabeza.

  9. ngadla dice:

    Hola comunidad. Acabo de volver a meterme e informo de que después de más de un año, sigo igual que el primer dia. Tengo una herida abierta que no se cierra, lo único que ahora he aprendido a ocultàrsela a los demás para que no 1) se preocupen o 2) se alejen de mí por pesado. Estoy conpletamente devastado, cada vez que me qurdo solo con mis pensamientos lloro y me enfado. Y ella lleva ya 7 meses con su nueva pareja. Hay alguien más como yo, inmune al paso del tiempo? Alguien más cree que luchar para sentir indiferencia sentimental hacia tu ex de años es imposible y vomitivo a partes iguales? Siento que soy desadaptativo de cojones, pero a parte de la autodestruccion por la culpa y la frustración de no entender, aun no he encontrado otro camino que no me parezca superficial, cobarde o hipócrita.

  10. Anónima dice:

    Hola Cristina

    Siempre leo tus posts y me gustaría que me ayudes ..hace ya casi 2 años que terminé una relación de 4 años pero recién hace 6 meses que yo decidí cortar todo tipo de comunicación con él. Pero siendo sincera aún lo extraño.

    Anteriormente estuve saliendo con un chico que quería formalizar pero aunque me atraía yo no me sentía enamorada así que lo dejé ir y parece que no estaba tan enamorado pues hasta ya tiene un bebé recién nacido.

    Después salí con otro chico que estaba separado hace un año pero no quería nada serio así que también opté por alejarme.

    Pero resulta que después de todo eso, siento de nuevo que extraño mas a mi ex y eso de verdad me entristece pues empiezo a sentir que no he avanzado y no sé cuando podré salir de todo esto. Sé que él también está solo pero tampoco me propone nada desde que le pedí que no se me acercara si no tenía nada serio que ofrecerme…Cris que debo hacer para salir de todo esto?

    • cristinalago dice:

      Hola Anónima,

      En el proceso de ir conociendo a otras personas, es inevitable que haya decepciones o que no cuajen muchas de las posibles relaciones que intentes iniciar, por una razón u otra. Si ves que todavía no estás preparada para asumir estas decepciones y frustraciones, de momento te aconsejaría que te dieses un tiempo para ti, sin intentar aún salir al ruedo del amor hasta que estés fuerte tanto para disfrutar de los síes como para no darle demasiada importancia a los noes.

      Abrazos!

  11. Anónima dice:

    Cris
    Muchas gracias por tu respuesta.Puedes decirme que implica un tiempo para mí? xq he intentado viajes ,salidas con amigas y creo q hasta ahora no me ha funcionado muy bien…tu crees q eso de extrañar o añorar a mi ex signifique q aún sigo enamorada?….Sabes,estoy a punto de cumplir 31 y siendo sincera creo q eso me deprime o confunde más pues yo siempre pensé q a éstas alturas d mi vida estaría formando una familia y al ver q no tengo ni el inicio de eso,me pone un poco mal.
    Te agradecería me ayudaras con tus sabias palabras.
    Dios te bendiga!

    • cristinalago dice:

      Hola Anónima,

      Cuando digo un tiempo para ti, me refiero a un tiempo para ti, contigo misma. Aprender a valorar también tus ratos de soledad, buscar una actividad que no sea tan sólo meramente un entretenimiento, sino que te ayude a conectar con emociones, sentimientos, con lo más profundo y verdadero que hay en ti misma. Viajar, salir con amistades y divertirse también es parte del proceso, pero además de eso, si aún nos sentimos como si nos faltase algo, es que necesitamos encontrar aquello que tenga un significado para nosotros. Esta búsqueda puede ser una de las más apasionantes de la vida.

      En cuanto a esa frustración de no haber logrado tener una vida determinada a tu edad…pues decirte que es normal, que el deseo de tener una familia y unos hijos es humano y no va a desaparecer de tu vida, pero también te digo que la angustia y depresión relacionadas con ello van a ir atenuándose con el tiempo y a medida que vayas haciéndote más a tu día a día. En cualquier caso, hay mujeres que ansían ser madres y que optan por hacerlo igualmente a pesar de que no encuentran a la persona adecuada. En caso extremo, hay recursos para lograr ese sueño. También eres lo suficientemente joven como para no angustiarte porque se hayan acabado las posibilidades.

      Abrazos y ánimos!

      • Anónima dice:

        Muchas gracias Cristina.Gracias por ayudarnos a tantas personas con tus palabras.
        Dios te siga colmando de bendiciones

  12. Claudia dice:

    Wow tienes toda la razon, nos molesta la privacion y es lo que nos provoca malestar no tanto el pensamiento. Debemos dejar fluir, nos debemos dejar fluir. Aceptarnos y aceptar nuestros pensamientos.

  13. Marcela dice:

    Hola Cristina, no he podido evitar sentirme identificada con tu entrada, he estado buscando por todas partes la manera de disminuir o transformar las emociones que llego a sentir cuando me entero que mi ex pareja hace cosas, en especial aquello que me gustaría que hiciéramos juntos.
    He tratado de mantener el contacto cero y la verdad sólo lo he conseguido por periodos muy cortos de tiempo, esto por el circulo tan cercano de amigos y profesión que compartíamos. Las últimas veces que lo vi todo fue muy confuso y doloroso, la manera en la que terminamos dejó muchas heridas abiertas y los encuentros que hemos tenido han empeorado todo esto, para ambos.
    Hace unas semanas me enteré, por un mensaje que él me envió, que había conseguido su titulo de licenciatura, sentí alegría pero no pude evitar sentir coraje porque ese era un tema en nuestra relación, ambos tenemos 31 años y yo estoy haciendo el doctorado, por supuesto que quería que mi pareja creciera profesionalmente conmigo y durante los 8 años que estuvimos juntos poco a poco sentí que él se estaba estancando.
    Ahora me entero que se va de viaje por un mes, he intentando aceptar que él ha seguido su vida de forma madura y principalmente amorosa, me he dejado sentir la envidia y el coraje momentáneamente pero ha empezado a surgir una nueva emoción que identifico como nostalgia, ese deseo de poder realizar el viaje con él.
    Ya no deseo tener más pensamientos ni emociones negativas, ya no quiero competir con él, ya no quiero desear que algo le salga mal, pero principalmente ya no quiero desear estar con él, recuperarme a mi misma sin importarme lo que él haga o deje de hacer, quitarle el poder que le he dado y cuidarme
    Abrazos
    Marcela

    • cristinalago dice:

      Hola Marcela,

      Es el ego y el sentimiento de posesión que le pertenece, lo que nos genera emociones como la rabia o la envidia al ver lo que tienen o hacen otras personas.

      Liberarse del ego es un trabajo que tiene su tiempo, pero es preciso contrastar esos pensamientos con otros que nos brinden otra perspectiva. Por ejemplo:

      – “Me da rabia que haga cosas sin mí” = “él no hace esas cosas para hacerme daño, sino para sentirse bien e intentar ser feliz”.
      – “Me gustaría poder hacer ese viaje con él” = “Ok, pero si no es así, es porque la vida me va a deparar otros viajes más importantes que éste”.
      – “No se portó bien en la ruptura, me hizo mucho daño” = “Él afrontó una situación dificil como supo y como pudo según sus capacidades y limitaciones personales”

      Como ves es un puro trabajo de entrenamiento mental, donde los ejercicios consisten en encontrar más de una versión al mismo pensamiento, hasta quedarnos con la más satisfactoria.

      Abrazos!

      • Marcela dice:

        Muchas gracias Cristina, es difícil tomar responsabilidad sobre lo que pensamos y por ende sentimos, pero también es muy esperanzador saber que por eso mismo nosotros podemos cambiar eso y te agradezco me lo hayas recordado, saludos

      • Lali dice:

        Hola Cristina, acabo de leer este post y decirte que me ha encantado las alternativas de los pensamientos negativos. Ya mismo lo pongo en práctica. Saludos !!!

  14. Anónimo dice:

    Me encanta leeros… deja una de sentirse un bicho raro!

  15. Gabriel dice:

    Cristina, primero muchas gracias por compartir tus conocimientos y ayudarnos en estos “tiempos tóxicos”.
    Te resumo mi historia, mi novia viene de un matrimonio fallido de más de 20 años, yo soy soltero y sin hijos. Nosotros nos conocimos hace más de 2 años y las cosas se fueron dando y creciendo hasta que decidimos estar juntos, llevamos ya casi 5 meses de relación ahora. El problema que ha surgido es que ella se siente insegura por mi y tiene miedo de “perderme”, a veces dice que merezco una mujer “mejor” que ella (más joven, profesional, sin hijos, etc.). Yo jamás le he recriminado nada, siempre supe su situación y para mi no es tema, quiero estar con ella para siempre. Le he aclarado sus dudas, soy lo más transparente que puedo con ella.
    Ella trata de no pensar en esas cosas, pero, ¿Cómo podría cambiar esos pensamientos malos? por ejemplo, cuando piense en que yo merezco alguien “mejor” ¿Qué pensamiento bueno podría reemplazarlo?

    Desde ya te agradezco y mando un abrazo desde Chile.

    • cristinalago dice:

      Hola Gabriel,

      El problema es que cuando una persona afirma este tipo de cosas, normalmente esta proyectando en ti sus propia inseguridades en torno a la relación. Puede que realmente tenga esos pensamientos negativos en torno a lo vuestro, pero también es probable que ella no te acabe de ver como pareja o recuerde su relación anterior y no se atreva a expresarse en este aspecto. Por tu parte, ya le ha asegurado lo que quieres con ella, por lo que te aconsejo que si te vuelve a sacar el tema, simplemente puedes decirle: “Mira, yo te quiero y tengo muy claro que deseo estar contigo, no con otra mujer. Evidentemente toda relación es una apuesta por las dos partes y no existe una seguridad al 100% con respecto a nada en esta vida: por tanto, en lo que has de pensar es si tú estás preparada para esa apuesta, para confiar en otra persona y para arriesgarte al amor de nuevo. Por mi parte, las cosas son claras, pero ¿las tienes claras tú también?”.

      Abrazos y suerte

      • Gabriel dice:

        Cristina, muchas gracias por tu respuesta. Te cuento que ya le dije algo similar, por supuesto no con la prolijidad que lo escribes tú, yo le dije algo así “yo voy en serio, con todo, dime si tu realmente quieres también estar conmigo, o son escusas para que no estemos juntos”. Y me respondió que realmente siente miedo e inseguridad, pero que si me ama mucho, quiere estar conmigo. Y este tipo de inseguridades, ahora le siguen, pero más esporádicos, me dice que a veces se pone a pensar cosas feas, se le escapan los pensamientos y termina imaginando futuros adversos, angustiándose. Esto generalmente cuando está sola. Por eso era mi pregunta original.
        Te vuelvo a agradecer, por esta ayuda que brindas, muchas bendiciones y todo lo que entregas te regresará en cosas positivas y buena onda.

  16. Alicia dice:

    Hoy he descubierto este blog, mi más sincera enhorabuena. Eres genial 🙂

  17. Allan Poe dice:

    Estimada Cristina,

    Ya te había escrito en otra oportunidad, en “Relaciones a distancia”, y en este caso vengo a pedirte consejo nuevamente. Me gustaría abordar, si me lo permites, dos asuntos distintos relacionados con la chica con la que estoy saliendo actualmente (yo 22, ella 20).

    En primer lugar, no sé muy bien cómo abordar o afrontar lo siguiente; creo que quizás es un poco de inseguridad por mi parte. El caso es que la chica con la que estoy saliendo actualmente es una persona más extrovertida que yo, que soy tranquilo y bastante introvertido. No es que ella sea una “fiestera” o “viva la vida” tampoco, pero sí tiene un círculo de amistades mucho más amplio que el mío y una vida social más activa en general; de hecho, diría que soy muy distinto a todos con quienes ha salido hasta ahora en ese aspecto. Por ejemplo, no es raro que quede a veces para verse o comer algo a solas con amigos suyos, algo que si bien comprendo que es normal, no puedo evitar que me provoque un pinchacito de celos en el estómago. ¿Quizás en parte porque no los conozco, no sé? También por ejemplo, por una parte ella es una persona que en general puede considerarse bastante atractiva físicamente, y suele ir a fiestas con mucha gente donde sé que puede haber más de uno interesado en ella. El caso es que también me da otro “pinchazo” el pensar que, como es una persona muy amigable en general y no tiene problemas en charlar con quien sea, conozca por ahí a alguien que la “aleje de mí”. Aunque esto podemos aplicarlo no solo a fiestas, sino trabajo, clase, etcétera. Sé que con esto debo estar pareciendo muy celoso o algo, pero en serio que no soy para nada controlador o posesivo. Al contrario, igual que ella, soy bastante independiente en general; es simplemente que no puedo dejar de sentir ese hormigueo molesto en el estómago cuando lo pienso. ¿Crees que es comprensible lo que siento, aunque sea en parte? ¿Algún consejo sobre cómo afrontarlo?

    En segundo lugar, hay un tema que me preocupa un poco, y es que ella en varias ocasiones me ha mencionado que nunca se ha enamorado de verdad, o que nunca ha habido nadie que haya hecho que ella quiera “luchar” por esa persona, por así decirlo. Cuando lo menciona me deja un poco “chof” francamente, porque aunque aún estamos en esa etapa de estar conociéndonos más y enamorándonos, yo siento que ya lo estoy haciendo, y temo (pensando de aquí en unos meses en adelante, porque estoy 99% seguro de que aceptaría a formalizar ahora o pronto) que ella nunca llegue a decir que lo está de mí. Siento que es una idea que tiene muy metida en la cabeza, eso de “yo nunca me he enamorado”, por más que ella diga que “no es que se cierre a la idea o algo así, sino que simplemente no ha pasado”. Mencionar también que en varias ocasiones ha dicho que tiene algo de miedo a sufrir, y que por eso ha intentado no engancharse mucho a nadie. El caso es que con algunas cosas que hemos hablado y me ha dicho yo percibo que ella sí podría quizá estarse enamorando o sintiendo algo más fuerte por mí; por ejemplo, aunque no somos pareja formal aún, para San Valentín me nació hacerle un regalo y por su parte ella me preparó un muy bonito detalle también e incluso se puso en contacto con mi familia (a quien no conocía aún y con la vergüenza que le dan esas cosas) para poder hacerme esa pequeña sorpresa. También hace no mucho estábamos hablando y admitió que a veces se quedaba embobada pensando en la nada y fantaseando con estar conmigo, o que siempre pensaba en mí al acostarse o justo al despertarse. Quizá son cosas mías, pero para mí eso es indicador de que “hay algo” (¿o no…?), y sin embargo, no puedo dejar de preocuparme porque repita mucho que no se ha enamorado. Se me haría rarísimo de aquí a unos meses, estando ya con ella, volver a tocar el tema y que mi propia novia diga que no está enamorada de mí, o que le diga eso a otra persona. ¿Quizá ella percibe esa palabra de forma distinta a mí o a los demás? ¿Ha idealizado mucho el concepto? ¿O teme admitirlo, aunque diga que no? El asunto me preocupa un poco también. Un amigo me ha aconsejado que no piense mucho en ello, y que me concentre en cómo nos sentimos el uno con el otro; que el resto son simplemente “etiquetas” que ponemos las personas a nuestras emociones. ¿Podrías comentarme qué opinas un poco de todo esto?

    Muchas gracias, como siempre.

    • cristinalago dice:

      ¡Hola Allan!

      Imagino que esta es la chica que estabas conociendo allá por noviembre 🙂

      Vamos por partes repasando todas las inquietudes que planteas:

      En primer lugar, es normal que sientas inseguridad: eres muy joven, es tu primera relación al 100% (con tu pareja a distancia la relación era totalmente distinta) y probablemente ahora mismo no tengas muchos otros estímulos en los que repartir tu energía, por lo cual depositas muchísimas expectativas en esta persona y eso te hace tener más miedo a perderla.

      Tener estos pensamientos no te convierte en una persona celosa, controladora u obsesiva. Lo serías en caso de que llevases estos pensamientos a tus comportamientos de forma casi constante. Ante todo aceptar esa inseguridad como una parte de ti que en estos momentos está más presente y permitir que los pensamientos fluyan, sin emitir juicios al respecto. Si te da esa punzada de celos o miedo, dilo para ti: “Me siento inseguro, tengo miedo. Y no pasa nada”.

      No sé qué tal tendrás ahora organizada tu vida, pero intenta distribuir las energías en otros factores que estén sólo vinculados contigo mismo. Es momento de recuperar aficiones, reforzar las amistades que tengas, reservarte tiempo para ti. Esto te ayudará a sentirte más seguro y tener menos miedo a que esta relación no prospere.

      Por otra parte, en lo que comentas sobre lo que dice ella, ante todo fíjate en los hechos. Si estáis a gusto, si es entregada, si te corresponde, no le hagas mucho caso a lo de que no se ha enamorado nunca o que no sabe si enamorarse. A mi me da la impresión de que ella simplemente es de estas chavalas jovencitas con mucha inseguridad que creen que tienen que hacerse las duras para que sea el chico quien esté detrás de ellas. Yo misma lo hacía con 20 años. No le hagas mucho caso, si lo que hace te transmite lo que tiene que transmitirse, es lo importante. No pienses que dentro de unos meses te pueda decir que no se ha enamorado: también te puedes desenamorar tú, o se puede desenamorar ella aun habiendo estado enamorada. No hay nada seguro, ni siquiera llevando años, como para que lo haya en semanas o meses.

      Espero que ambas impresiones te sirvan, sobre todo para poder disfrutar más de esta etapa y no sufrir de fantasmas indeseados.

      Abrazos!

      En primer lugar, es normal que te sientas inseguro. Hay muy poquitas personas

  18. Allan Poe dice:

    Hola Cristina, como siempre muchas gracias por responder. Disculpa mi tardanza, lo leí pero se me fue pasando.

    Te haré caso en ambos puntos, muchas gracias. Sobre el primero en concreto, creo que aprenderé (o que estoy aprendiendo) a llevarlo. Actualmente podría decirse que sí tengo otros estímulos en los que repartir mi energía (de hecho, puede que esté en unas de mis etapas más activas jajaja), pero aún así es el amor es una parte de mi vida que quizá a veces influye en mí más de lo que quisiera. Sea como sea, en estas últimas semanas he podido ver con sus acciones que aparentemente no tengo mucho de lo que preocuparme en este aspecto; y en el segundo, creo que tampoco.

    Ahora mismo tengo la sensación de que las cosas están yendo bastante bien; creo que pronto le propondré formalizar.

    ¡Gracias y un saludo!

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